martes, 12 de diciembre de 2017

Como sobrevivir a Diciembre sin morir en el intento...


Llegó diciembre y con diciembre inevitablemente llega Navidad y con la Navidad inevitablemente llegan los recuerdos, la nostalgia, la tristeza, con diciembre y con Navidad, el vacío que tenemos se hace más presente, más fuerte, más intenso.

Para los que hemos perdido un hijo diciembre se hace casi insoportable, el escuchar la música navideña, el ver los arreglos por todos lados, el tener que comprar regalos, el asistir a todas las reuniones navideñas que se organizan...van pasando los días y nosotros vamos pasando con ellos porque no podemos quedarnos en el ayer. Solo nos queda respirar profundo, muy profundo.

Pero como sobrevivir a este mes sin morir en el intento?

  • Tratemos de no pensar en cómo nos vamos a sentir el 24 o el 25. La verdad es que no lo sabemos y muchas veces sufrimos por adelantado. Vivamos el hoy que es lo único que tenemos. Tratemos de solo pensar en el momento presente.
  • No hagamos planes para el 24 ni para el 25. De acuerdo a como nos sintamos ese día decidamos que hacer. Tal vez nos provoque hacer algo, tal vez no. No nos forcemos a situaciones en las cuales no la vamos a pasar bien, pero pensemos también en el resto, si tenemos mas hijos pensemos en ellos, ellos siguen acá, pensemos en nuestra familia, ellos también son importantes.
  • Podemos esa noche hacer algo diferente. Salir de la rutina ayuda a no recordar tanto las navidades anteriores incluso podemos dedicar un momento especial para nuestros hijos. Podemos comprar globos verdes y rojos y soltarlos a las 12 o podemos prender una vela especial por él/ella esa noche. Creemos un ritual especial para esa noche que se repita en las siguientes Navidades. Los rituales nos ayudan a sobrellevar las pérdidas, a disminuir el dolor.
  • No tenemos que asistir a todas las reuniones familiares, profesionales y/o amicales. Vamos poco a poco, con calma. Hagamos lo que nos hace sentir bien, no nos obliguemos a cumplir con todo. Lo único que vamos a lograr con eso es terminar emocionalmente agotados.
  • Expresemos lo que sentimos. Pongámosle nombre a nuestras emociones. Que siento? Siento rabia, cólera, ira, celos, envidia??? Expresemos! Dejemos salir lo que sentimos así nos liberaremos de esas emociones y podremos sentirnos un poco más ligeros. 
  • Si queremos llorar, lloremos! Dejemos que nuestras lágrimas salgan, no hay que retenerlas. Las lágrimas tienen el poder de enjugar el alma, de limpiarnos...después de llorar nos sentimos más relajados, más libres, mas sosegados.
  • Encontremos un momento para estar a solas, en paz. En este mes que todo parece ir más rápido, démonos un tiempo para meditar, para respirar profundo, para llenarnos de energía y poder seguir caminando. Hagamos algo que nos guste y disfrutemos. Démonos un tiempo solo para nosotros.
  • Volvamos a darle el verdadero sentido a la Navidad. Dejemos de lado los regalos y el consumismo y dejemos que la Luz y el Amor nazcan esa noche nuevamente en nuestros corazones.
  • Hagamos una obra social. El ayudar a otros, el salir de nosotros mismos para ir al encuentro y ayuda de otro ser humano nos ayuda y nos hace por un momento olvidarnos de nuestro propio dolor. Podemos hacer esta obra en nombre de nuestros hijos, en honor a ellos, eso incluso le da un sentido más para hacerlo.
  • Tratemos de rodearnos de personas que nos inspiren, que admiremos, que nos quieran y que nosotros queramos. Juntémonos con personas que nos sumen, que nos contagien de su energía sanadora, de su paz, de su amor,
  • Cultivemos el sentido de gratitud. Esto nos ayuda a ser más positivos, a tener un mejor estado de ánimo, nos ayuda a darnos cuenta que somos bendecidos y que aún tenernos mucho por qué dar gracias.

Recordemos que nuestros hijos están con nosotros y en estas fechas más aún.

Respiremos con tranquilidad y pidamos tener claridad para poder sentirlos y poder recibir y reconocer sus señales.

Con amor,

Uchi





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