miércoles, 4 de octubre de 2017

Viviendo despacio


No sé si será por lo vivido últimamente o porque dentro de poco cumpliré 40, que he estado pensando mucho en la fragilidad de la vida, en lo fugaz de cada momento, en que no sabemos cuanto durará nuestra vida.

La vida de mi hijo duró 4 años maravillosos, la de otros niños más y la de otros incluso mucho menos y si comparamos a esta vida con la eternidad pues entonces es solo un momento fugaz, un soplo, una brisa...la vida se nos puede pasar en un abrir y cerrar de ojos, en un parpadeo, en un suspiro.

Por eso intento (aunque me cuesta) vivir el Hoy, vivir despacio, con calma, saborear la vida, respirarla, detenerme un instante en el andar del día a día para valorarla y agradecer. 
Intento concentrarme en el hoy, intento ser conciente de lo que vivo, de mí, de mi cuerpo, intento no prestarle tanta atención a mi mente ya que si le doy cabida a mis pensamientos me abrumo, me ahogo, me sofoco y me encuentro en cualquier lugar menos aquí.
Por eso también corro, el correr me trae al presente, me hace vivir el momento y lo más importante calma mi mente y hace desaparecer las prisas.

Vivamos el presente y no dejemos que la culpa por el pasado o la ansiedad y el temor por el futuro nos quiten las alas. Aceptemos nuestro presente con todo lo que viene y aunque sea una vez al día, hagamos una pausa, cerremos los ojos, respiremos profundamente y agradezcamos el estar vivos HOY!

Con amor y presente,

Uchi




6 comentarios:

  1. Sigue adelante. Gracias por tus mensajes.

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  2. SIEMPRE TE LEO Y ME HACES SENTIR EN PAZ, CON ESTE PROCESO DE DUELO, AHORA EN 1 DE NOVIEMBRE MI HIJO EMANUEL CUMPLE DOS AÑOS DE ABRIR SUS ALAS, TENÍA 10 MESES DE VIDA Y ERA MI PRIMER Y HASTA EL MOMENTO ÚNICO HIJO.

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