lunes, 12 de diciembre de 2016

Dolor compartido es dolor disminuido


Por qué cuento mi historia? Por qué cuento lo que siento, lo que pienso, lo que vivo, lo que viví?

Creo primeramente porque es una forma de mantener vivo a mi hijo.

También porque siempre desde que se fue Gabriel tuve esta desesperante necesidad de hablar, de contar como me sentía, de saber si era normal todo lo que estaba sintiendo y pensando.
Quería hablar, hablar por horas de mi hijo, sentía que al hablar de él lo iba a traer de vuelta. Aún me encanta hablar de él porque ahora sé con absoluta certeza que al hablar de él lo mantengo vivo.

Cuento mi historia porque me ayuda a sanar.
Al compartir lo que siento con el mundo he ido sanando de una forma tranquila, en paz, sin apuros...he ido sanando hasta llegar donde estoy.
En este camino de sanación he ido, con mi historia sanando también otros corazones, otras historias, otras vidas.
Dolor compartido es dolor disminuido dicen por ahí y que gran verdad.

Al compartir tu historia no te sientes tan sola, te sientes acompañada en tu soledad, en tu dolor, en tus lágrimas.

Hablar de lo que sentía, de lo que siento me hizo darme cuenta sobretodo al principio que no me estaba volviendo loca, que esos pensamientos, que esas ideas, que eso que veía y sentía era normal, era parte del proceso, me hizo darme cuenta que no era una mala persona por pensar lo que pensaba por sentir lo que sentía. Me hizo ver que habían otras personas como yo, otras personas que también estaban viviendo y sintiendo lo mismo que yo....que alivio! Que alivio sentir que no te estás volviendo loca, que alivio sentir que sí vas a poder seguir viviendo, que alivio sentir que no eres la única.

Me escriben muchísimas personas agradeciéndome por tener el valor de contar mis cosas, de contar mi historia, de ventilar mis sentimientos. Me escriben diciéndome que no se sienten solas al leerme, que les ayuda ver que he vuelto a ser feliz, que he vuelto a sonreír y a vivir mi vida, les ayuda porque ellas saben que en algún momento van a llegar ellas también a ser felices nuevamente.
Les ha ayudado leerme sobretodo en las fechas especiales, para saber que podrían hacer, como podrían pasarlo, que cosas podrían hacer.

Al leer los mensajes de todas las personas que me escriben sé que voy  por el camino correcto, sé que debo seguir escribiendo y contando mi historia, mi vida, mis sentimientos...para no sentirme sola para que no te sientas sola.

Gracias por leerme.

Con amor,

Uchi

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