lunes, 7 de diciembre de 2015

Diciembre


Diciembre siempre es un mes que me quita el aliento, un mes que me hace querer vivir todo rápido para que así rápido también pase.
Siempre que empieza diciembre no puedo evitar pensar en los días que vienen y en cómo me voy a sentir.
Lo bueno de este diciembre es que me agarra con muchas cosas encima, con muy poco tiempo para pensar y llena de cosas. Estoy a puertas de terminar la formación de Terapeuta Holística, lo cual me tiene como loca estudiando, lo cual me ayuda a mantener mi mente ocupada. Estoy también con un proyecto en mente, que me da ilusión, mucha ilusión...estoy concentrada en mi hijo mayor, lo cual me mantiene con los pies en la tierra y evita que salga volando...esas cosas, entre otras me están manteniendo a flote y evitando me desmorone.

Algo que me he dado cuenta este mes es la gran capacidad que tengo para no sentir, para no conectarme con "eso" que me hace sentir, para bloquear todo pensamiento, sentimiento, imagen, recuerdo que hagan que pueda sentir. Es malo? no lo sé pero por ahora y en este mes agradezco tener esta gran capacidad. Sé que en el momento que me conecte con mi sentir, me caeré y sé también que está bien caerse, lo sé pero este mes necesito mantenerme en pie, por lo menos hasta después del 22 que es mi graduación, después del 22 me podre permitir sentir.

El mes empieza con el cumpleaños de Leia, mi niña guerrera.
Este año Leia cumplió 5 y tengo que reconocer, fue duro.
Siempre son duras las fechas especiales porque esa ausencia que sentimos todos los días en estas fechas se hace más presente.
Se siente la falta de, se siente que algo no está completo. Si claro, uno es feliz y disfruta, disfrutas la vida y disfrutas a tus hijos pero en algún momento del día vas a tener ese instante en el cual te encierras un segundo en el baño e inhalas, inhalas tan profundo que esa inhalación se convierte en un suspiro lleno de melancolía y añoranza pero que te ayuda a llenarte de fuerzas y poder salir con una sonrisa y con la cabeza en alto.
Y así transcurren estas fechas, sintiendo  mucho con cada villancico, con cada adorno navideño, viendo en cada lonche, almuerzo, desayuno la alegría de los demás y querer que para ti esa alegría también este completa.
Quisieras más que nada en el mundo volver atrás, retroceder en el tiempo...es en este mes en el cual uno sueña con eso, sabiendo que es imposible pero sabiendo también que diciembre es el mes para soñar y entonces nos lo permitimos.

Este diciembre son 5 años que Gabriel partió. 5 años!!!! Ahora sí puedo decir que es más el tiempo que he estado sin el que con él. No sé cómo sentirme al respecto y como comente anteriormente, no me estoy permitiendo sentir. Siempre siento, todo el tiempo estoy conectada con mi sentir, estoy conectada con mi dolor y con mi tristeza pues este mes me regalo el no sentir, este mes sueño en que no siento nada. Me hace bien? no lo sé, me hace mal? tampoco lo sé y la verdad no me importa. Solo necesito aferrarme y agarrarme de lo que pueda para sobrevivir intacta y sin heridas este mes. Por 31 días me regalo el no sentir, el no conectarme, el no aferrarme, el no pensar.

Este mes me regalo el soltar...


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