domingo, 20 de diciembre de 2015

Como sobrevivir a diciembre sin morir en el intento


Llego diciembre y con diciembre inevitablemente llega Navidad y con la Navidad inevitablemente llegan los recuerdos, la nostalgia, la tristeza, con diciembre y con Navidad el vacío que tenemos se hace más presente, más fuerte.

Para los que hemos perdido un hijo diciembre se hace casi insoportable, el escuchar la música navideña, el ver los arreglos por todos lados, el tener que comprar regalos, el asistir a todas las reuniones navideñas que se organizan...van pasando los días y nosotros vamos pasando con ellos porque no podemos quedarnos en el ayer. 

Pero como sobrevivir a este mes sin morir en el intento?

  • Tratemos de no pensar en cómo nos vamos a sentir el 24 o el 25. La verdad es que no lo sabemos y muchas veces sufrimos por adelantado. Vivamos el hoy! qué es lo único que tenemos.
  • No hagamos planes para el 24 ni para el 25. De acuerdo a como nos sintamos ese día decidamos que hacer. Tal vez nos provoque hacer algo, tal vez no. No nos forcemos a situaciones en las cuales no la vamos a pasar bien.
  • Podemos esa noche hacer algo diferente. Salir de la rutina ayuda a no recordar tanto las navidades anteriores incluso podemos dedicar un momento especial para nuestros hijos. Podemos comprar globos verdes y rojos y soltarlos a las 12 o podemos prender una vela especial por él/ella esa noche.
  • No tenemos que asistir a todas las reuniones familiares. Vamos poco a poco, con calma. Hagamos lo que nos hace sentir bien, no nos obliguemos a cumplir con todo lo único que vamos a lograr con eso es terminar emocionalmente agotados.
  • Expresemos lo que sentimos. Pongámosle nombre a nuestras emociones. Que siento? Siento rabia, colorea, ira, celos, envidia??? Expresemos! Dejemos salir lo que sentimos así nos liberaremos de esas emociones y podremos sentirnos un poco más ligeros.
  • Si queremos llorar, lloremos! Dejemos que nuestras lágrimas salgan, no hay que retenerlas. Las lágrimas tienen el poder de enjugar el alma, de limpiarnos...después de llorar nos sentimos más relajados, más libres, mas sosegados.
  • Encontremos un momento para estar a solas, en paz. En este mes que todo parece ir más rápido, démonos un tiempo para meditar, para respirar profundo, para llenarnos de energía y poder seguir caminando.
  • Volvamos a darle el verdadero sentido a la Navidad. Dejemos de lado los regalos y el consumismo y dejemos que la Luz y el Amor nazcan esa noche nuevamente en nuestros corazones.
  • Hagamos una obra social. El ayudar a otros, el salir de nosotros mismos para ir al encuentro y ayuda de otro ser humano nos ayuda y nos hace por un momento olvidarnos de nuestro dolor. Podemos hacer esta ayuda en nombre de hijos, en honor a ellos.
  • Tratemos de rodearnos de personas que nos inspiren, que admiremos, que nos quieran y que nosotros queramos.
  • Cultivemos el sentido de gratitud. Esto nos ayuda a ser más positivos, a tener un mejor estado de ánimo, a darnos cuenta que somos bendecidos y que aun tenernos mucho porque dar gracias.

Recordemos que nuestros hijos están con nosotros y en estas fechas más aún.
Respiremos con tranquilidad y pidamos tener claridad para poder sentirlos y poder percibir sus señales.

Con amor,

Uchi




7 comentarios:

  1. Verdadero amor de madre, que tambien podría ser de un padre, un hermano. Que reconfortante forma de llevar esta experiencia y que buena lección para todos.

    ResponderEliminar
  2. EL 24 DE DICIEMBRE DE ESTE 2015 MI HIJO CUMPLIO 30 MESES DE SU PARTIDA, Y ME SIENTO MUY TRISTE YO ESTOY AFERRADA A MI PADRE DIOS PERO HAY FECHA QUE NO PUEDO CONTROLAR

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Diciembre siempre es un mes que nos mueve todo, pero va a pasar y vamos a seguir adelante. Un fuerte abrazo

      Eliminar
  3. Mi hijo mayor,mi vida entera falleció intempestivamente este 13 de noviembre, el dolor es infinito pero tomo fuerzas por él porque lo amo tanto que no quiero que me vea sufrir. De todos modos tengo momentos en que se tanta tristeza me falta el aire y brotan lágrimas de mis ojos. Pero luego que pasa este momento trato de seguir adelante, es muy difícil. Era muy unida a mi hijito, eramos dos cuerpos en un solo corazón nos cuidabamos, acompañabamos, protegíamos entre ambos y eramos muy amigos y confidentes, ya se pueden imaginar el enorme vacío que dejo y cuanta falta me hace. Dios consideró que yo podía soportar esta prueba, la verdad nunca pensé que sobreviviría a algo así, pero aquí sigo viviendo con su recuerdo, su dulce sonrisa, sus sabios consejos y se que vive dentro mío lo siento a cada instante en mi corazón ♥. Dios te bendiga mi hijito bello , te amaré por siempre!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tu hijo siempre estará contigo!
      Un fuerte abrazo

      Eliminar