martes, 17 de noviembre de 2015

Pastilla o no...



Con este post no quiero que se piense que estoy a favor o en contra de la medicación, solo quiero dar mi opinión al respecto...voy a escribir lo que pienso (como siempre lo hago).

El otro día estaba en una reunión y entre los temas que hablamos salió el de la medicación.
Medicación ya sea por una depresión constante, porque tienes angustia, porque no puedes manejar ciertos pensamientos o porque tienes una depresión por algo que te sucedió en la vida.
Yo me dedique a escuchar las diferentes opiniones, no quise dar la mía porque no estaba de acuerdo en lo que se decía así que preferí guardar silencio y escuchar sin juzgar (aunque tengo que reconocer que me fue bien difícil no hacerlo).
Me quede pensando mucho en lo que se dijo incluso hasta muchos días después.

Hace un tiempo un buen amigo me preguntó si yo había necesitado medicación cuando Gabriel partió, a lo que le respondí que no y no porque no la quisiera sino porque sabía (aun en ese momento) que si yo tomaba alguna pastilla lo único que iba a hacer era alargar lo que sabía tenía que vivir y era inevitable.
Me explico...
Cuando muere mi hijo sabía que me iba a doler como nunca antes nada me había dolido, sabía que tenía que ser así, sabía que iba a tener que recorrer un camino de mierda, sabía que me iba a ir al fondo del túnel y que iba a querer morirme, sabía que mi corazón iba a estar destrozado por mucho, mucho tiempo, sabía que me iba a quedar sin aire por mucho tiempo, lo sabía! Sabía que tenía que vivir todo eso para poder llegar al lado de la luz, de la aceptación, de la interiorización y sabía que tenía que hacerlo yo, solo yo podía atravesar el túnel oscuro, sabía que tenía que hacerlo sin ningún tipo de ayuda porque sabía también que si yo aceptaba alguna ayuda química y externa lo único que esto iba a hacer era alargar el proceso de sanación.

Tal vez la medicación (y digo tal vez porque nunca me he medicado, entonces no puedo saber a ciencia cierta lo que me hubiese hecho) me hubiese ayudado a anestesiar la pena, a anestesiar el dolor, a anestesiar el sufrimiento, tal vez me hubiese ayudado en ese momento a no sentir tanto, a no sentir al dolor entrar como agujas lastimándome el alma, a no sentir el querer morir, tal vez me hubiese ayudado a vivir anestesiada si tal vez pero...hasta cuándo? Hasta cuando la medicación podría ayudar a que pase lo inevitable? Hasta cuándo podría mantener anestesiado al dolor? Ojo que mantener anestesiado no significa no sentir el dolor, sino es sentirlo pero no en la magnitud que se debería sentir.

Si yo hubiese tomado alguna medicación no les hubiese permitido a mis propios recursos el ayudarme, no hubiese salido mi instinto de supervivencia que me hizo levantarme y seguir viviendo a pesar de que no quería, no hubiese encontrado en mi esa fortaleza que pensé no tenía porque si hubiese estado medicada hubiese recibido una "ayuda" extra....entonces yo me hubiese preguntado: fui yo o la medicación?

Recuerdo hace algunas semanas una mama en Thaniyay nos confió que cuando murió su hijo, su familia preocupada por ella, la llevaron al psiquiatra. El psiquiatra conversó con ella y la medicó (como si el duelo fuera una enfermedad). Estuvo medicada por varios meses. En la reunión nos cuenta que dejó la medicación y que se siente en el día uno, que siente que su hijo murió ayer y nos dijo: (palabras textuales de la mama) “Estoy recién viviendo mi duelo, 9 meses después...porque la medicación no me dejó”

Y si, testimonios como los de esta mamá he escuchado muchos en Thaniyay y esto es un error que cometen los médicos, el pensar que el duelo es una enfermedad y que como enfermedad necesita medicación. Que equivocación más grande!
El duelo hay que vivirlo! En un proceso que tenemos que vivir si o si y no hay pastilla mágica que nos ayude a no hacerlo.

En la vida vamos a pasar por muchos dolores, por muchos sufrimientos y tenemos que vivirlos para crecer, para evolucionar, para aprender, no podemos vivir pensando en que no quiero sufrir, en que no quiero sentir dolor porque es malo sufrir, porque es malo sentir dolor y, para que hacerlo si con una pastilla puedo resolver todo?

Si tengo angustia por algo que estoy viviendo o por algo que me ha pasado y me tomo una pastilla para calmar la angustia, yo me pregunto? De verdad crees que la angustia se va a ir con la pastilla? Si, tal vez se vaya por el momento pero si no se trata lo que hay detrás de la angustia, si no se ingresa más profundo en el sentimiento que provoca la angustia, si no se aprende, si no dejamos que la angustia nos enseñe...que estamos haciendo? Pues nada, es solo un placebo, y la angustia seguirá ahí en nuestro pecho durmiendo y cada vez que vivamos algo que no sepamos cómo manejar ya sean pensamientos, sentimientos, situaciones, la angustia se despertará nuevamente y nuevamente tomaremos la pastilla y como se nos hace un hábito pues nuestra mente también se acostumbra y cada vez pedirá una dosis más alta y entonces entramos en un círculo vicioso terrible y todo por qué? 
Por el temor de enfrentarnos a nuestros miedos, por el temor de enfrentarnos a nuestros demonios, por el temor de mirar dentro nuestro, por el temor a sufrir, a sentir dolor.

Y por qué sentirlo? Y por qué sufrir? Como una de las personas de la reunión dijo: Para que sufrir si se puede tomar una pastilla que te ayude a no hacerlo?

Entonces yo me pregunto lo mismo: Para que sufrir?
Pues porque el sufrimiento guarda mucha enseñanza, porque el dolor es un gran maestro, porque con el sufrimiento crecemos como personas, nos hacemos más fuertes, más compasivos, más humanos y a la vez más espirituales.

Tenemos que aprender a lidiar con lo malo que nos pasa y darnos cuenta que no son cosas malas, que siempre hay una bendición detrás, que siempre hay algo por lo cual ser agradecidos, tenemos que enseñarnos a sobrevivir con nuestros propios recursos, a dejar que nuestros instintos, nuestra garra, nuestro guerrero interno salga a la luz para ayudarnos, para fortalecernos, para enriquecernos, para crecer.

Todos somos seres únicos y especiales y sé que no todos tenemos las mismas capacidades ni las mismas herramientas, sé que muchas personas necesitan esa ayuda extra y está bien recibirla pero no hacerlo simplemente porque si, que no se convierta en un hábito sino junto con esa ayuda extra hay que ir viendo dentro de nosotros, hay que ir indagando que está pasando, por que no puedo manejar ciertas situaciones, que hay detrás de no querer sentir angustia, que hay detrás de no querer ver mis demonios, que hay detrás del temor a sufrir, del temor a sentir dolor…sí, la medicación ayuda, lo se, a ciertas personas les ayuda pero no dejemos que actúe por sí sola, ayudémosla nosotros también para que así poco a poco podamos ir sacándola de nuestra vida y respirar libremente sin químicos en nuestro aire.

Con humildad y amor,

Uchi



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