lunes, 1 de junio de 2015

Yo decidí no hundirme en la tristeza


Una de las cosas que mas me ayudaron en mi proceso de duelo fue entender que Gabriel no se había ido en vano.
Sabia en el fondo de mi corazón que la muerte de mi hijo traía consigo algo muy grande.

Recuerdo la noche que regresamos de la clínica. Gabriel ya había partido, yo estaba sentada en la cama y recuerdo tan claramente ese momento en el cual sentí que no entendía nada, no sabia lo que había pasado, como había pasado, no entendía donde estaba mi hijo, porque ya no lo podía abrazar...pero lo que si sabia con total claridad era que había algo mas grande atrás de todo eso, que había una bendición enorme atrás de la muerte de mi hijo. 
No se de donde venia esa seguridad pero la sentía en mi pecho, la sentía en mi estomago, la sentía en mí y sabía que era real, tan real como la vida de mi hijo.

Y ahí encontré mi primer desafío...darle un sentido a la partida de mi hijo.

Todos los que hemos perdido un hijo sabemos lo devastador que puede ser. Puede llegar a destruir tu vida en un segundo si tu lo permites, puedes llegar a hundirte en una tristeza tan grande tan grande que muchas veces puede llegar a ser imposible salir.

Cada uno de nosotros tiene historias distintas, somos seres humanos únicos y especiales no hay dos iguales y así también es nuestro duelo y como lo llevamos, que hacemos con este desafío enorme que la vida nos ha puesto.

Yo decidí no hundirme en la tristeza. Esto no quiere decir que no la sentí, si la sentí y la sentí tan profundamente que creo que por un tiempo me comió viva y me dejó en carne viva. 
Pero lo que no dejé fue que se convirtiera en la protagonista de mis días. 
La sentía, me hundía, quería morirme pero me levantaba y me levantaba porque es lo que Gabriel se merecía y mas.

Yo no podía dejar que mi chiquito se sintiera culpable por haberse ido. Era su plan de vida, era su misión, el tenia que partir tal vez para mi fue demasiado pronto pero para él fue el momento perfecto, él no necesitó ni un día mas, ya había hecho lo que tenia que hacer.

Una vez navegando por internet encontré un articulo que escribía un padre que también había perdido un hijo y el titulo decía algo que se me quedó grabado no solo en la mente sino en cada célula de mi cuerpo y era: "No convirtamos a nuestros hijos en nuestros verdugos".
WOW! que fuerte, que frase tan dura y tan reveladora, en cada letra, en cada silaba, en cada palabra cuanta verdad!!!

Y eso yo nunca haré, nunca convertiré a mi hijo en mi verdugo, porque no lo es!

Mi hijo es mi gran bendición, mi maestro, mi luz, mi faro en la tormenta, es el que me acompaña siempre, el que me guía, el que me envía luz en mis momentos mas oscuros...es quien me hace ser una mejor persona porque me mira todo el tiempo, es quien hizo de vida lo que es ahora, es quien abrió la puerta de mi días, quien me quitó la venda de los ojos....mi verdugo? Jamas! Es y fue mi salvación!

Con amor,

Uchi


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