martes, 30 de junio de 2015

El tiempo cuenta y no pasa


Esta semana que pasó me di cuenta que solo para los que amamos profundamente a Gabriel el tiempo cuenta y no pasa. A que me refiero?
El tiempo cuenta porque somos conscientes del tiempo que ha pasado desde su partida y que no pasa porque no es algo que se pueda olvidar, no es una página para ser volteada y superada. Es así repito para los que amamos profundamente a quien partió...para los demás? No, para ellos no.
No juzgo, no culpo, no critico pero si me pongo a pensar en cómo algo tan trascendental en mi vida, algo que marcó un antes y un después, pueda para otras personas no significar tanto o incluso para algunas nada. Como pueden no tenerlo presente? es algo que me pregunto algunas veces.
La respuesta es muy simple...no era su hijo, no era su nieto, no era su sobrino. 
Lo entiendo, lo comprendo, no juzgo, no critico pero lo analizo.

La semana pasada estaba en una reunión con unas personas y una de ellas hizo un comentario sobre la muerte de mi hijo que me dejó, tengo que confesarlo, helada...no quiero entrar en detalles de lo sucedido pero lo que dijo fue: y esto fue cuando se le murió el hijo...el hijo??? (ojo, yo estaba ahí presente, frente a ella). 
Yo sé que esta persona no es mala, simplemente es un poco desatinada, simplemente o no tan simplemente no se dió cuenta de cómo lo dijo, las palabras que usó y creo que no se percató que la mamá de ese hijo era yo y que estaba ahí sentada frente a ella. 
Yo solo la miré, respiré y mantuve silencio...traté de comprender lo que había sucedido y por qué lo había dicho así y llegue a la conclusión inicial: El tiempo para ellos no cuenta y si pasa.
Para ella lo de mi hijo ya pasó, fue hace tiempo (según su tiempo), yo ya se supone lo he superado, olvidado, he seguido con mi vida.
Sí, es cierto, si he seguido con mi vida pero eso no significa que no cuente cada día, que cada día de mi vida no piense en mi Gabriel y llene mis pulmones de aire en un suspiro profundo y melancólico...que haya seguido con mi vida, viviendo con alegría no quiere decir que no extrañe a mi hijo con desesperación.
La partida de un hijo no se supera, no se pasa simplemente la página, es algo con lo que vamos a vivir toda la vida, con ese vacío, con esa ausencia, con ese recuerdo si bien ya no doloroso pero si presente, si melancólico, si nostálgico.

Mi hijo partió, si partió pero sigue tan presente e incluso más presente que cualquiera de nosotros!

Con amor,

Ursula 


1 comentario:

  1. Estimada Ursula tus palabras reflejan mi sentir hace casi ya un año perdí a mi querido Alito exactamente un 31 de julio a las 5.30 de la mañana desde ese día he seguido con mi vida o he tratado y trato de seguir adelante sobre todo por que estaba embarazada cuando esto le paso a mi hijito y por mi hija de 6 años que también perdio a un hermano he tratado de ser fuerte y que no noten mi profunda tristeza sobre todo por que lo extraño horrores y se me hace dificil muy dificil seguiir adelante la vida realmente nos cambia me acostumbre a ganarle las batallas a la muerte que en varias oportunidades casi se lo lleva pero perdi la guerra y lo mas lamentable es que no estuve a su lado lcuando paso el estaba con mi esposo su hermana mis padres y mi sobrino en el Cuzco yo recibi la noticia por telefono aun recuerdo ese dia de manera borrosa ya que solo queria morirme para esto no sabia de mi estado gestacional aun el tiempo ha pasado sin embargo me sigue doliendo igual solo trato de seguir y que esto afecte amis niñas como bien dices para el resto el tiempo pasa y creen que para nosotras las madres que perdimos todo ya paso no esntienden que el dolor sigue y seguirá acompañándonos mientras vivamos

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