sábado, 9 de mayo de 2015

Ser una mamá que perdió un hijo...en el día de la madre


Ser una mamá que perdió un hijo es duro y más aún es serlo en el día de la madre.

Todos los días nos acordamos de ese hijo que partió de ese hijo que ya no está y muchas veces podemos tratar de evadir nuestros sentimientos de tristeza, de rabia, de pena y tratamos de pasar desapercibidas, tratamos de pasar por normales y algunas veces lo logramos pero...en el día de la madre? No, en ese día no podemos escapar, ese día y todo lo que conlleva nos hace darnos cuenta incluso más de lo que podemos acerca de la ausencia de nuestro hijo.

Es rico poder ser una mamá normal, poder ser como las demás mamás, poder fingir que tu vida es normal, que no llevas un dolor enorme en lo más hondo de tu corazón. 
Es rico que no te miren con lástima sino que te miren como miran a las otras mamás. 
El otro día pude ser una de esas mamás, no tuve encima de mí el estigma de la mamá huérfana de hijo. 
Estuve con unas personas que no conocían mi historia, que no sabían que tengo 3 hijos pero solo 2 acá conmigo. Me sentí libre por un momento al poder jugar a ser normal.

Pero luego hoy yendo a recoger a mi hijo mayor al colegio, paro en un semáforo y a mi costado había un colegio, vi que llegaban los niños disfrazados y las mamás felices...era la actuación del día de la madre. Los niños tenían más o menos entre 4 y 5 años, llegaban felices a actuar para sus mamás y fue ahí que caí de mi nube...las lágrimas no dudaron en salir y sentí esa falta de aire, ese punzón en el corazón tan conocidos pero no queridos y me di cuenta (como si pudiese vivir sin darme cuenta) que me falta una actuación, que me falta un hijo, que el domingo no recibiré tres abrazos sino solo dos. 
Cambió la luz y tuve que avanzar...así como mi auto la vida también avanza, la vida continúa y ese es el verdadero reto...continuar con la vida y es que no es solo continuar sino continuar encontrando un sentido, continuar con sentido, continuar con alegría...ahí está el verdadero desafío.

Este domingo todo nos recordará que perdimos un hijo, las flores, los cementerios llenos, los saludos, los abrazos, las tiendas, los restaurantes repletos y sí, se nos hará un nudo en la garganta y seguramente vamos a querer mandar todo a la mierda pero respiramos hondo, sacamos esa fortaleza que solo las madres tenemos y nos recordamos que somos madres, que somos madres de un hijo en el cielo, que somos madres de hijos en la tierra, que estamos divididas en dos y que si podemos celebrar, que si podemos reír, que si podemos recibir solo dos abrazos en vez de tres. 
Y lo hacemos porque somos madres, porque somos guerreras, porque somos luchadoras, porque somos hembras y sacamos nuestra fuerza animal para respirar con una sonrisa y vivir este domingo con la alegría de saber que nuestros hijos desde el cielo celebran con nosotros!

Con amor,

Uchi


3 comentarios:

  1. Te admiro muchísimo...gracias por ser la luz para muchas personas...estoy segura que lo volverás a abrazar cuando sea el momento, el estará allí...Amor, Paz y Unión para ti en este día de la madre y siempre...

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  2. ES MUY TRISTE PERDER A UN HIJO, LOS PADRES NO ESTAMOS PREPARADOS PODEMOS PERDER A LAS MADRES A LOS PADRES A LOS ABUELOS.....PERO...DESPEDIRTE DE UN HIJO....ES UNA COSA INCONCEBIBLE

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  3. Es muy interesante como los padres que pasamos por esta terrible situación sentimos y vivimos de forma muy similar, desde el primer momento nos dimos cuenta que sólo y únicamente alguien que vive algo así puede entendernos verdaderamente. Te felicito por compartir con nosotros tu dolorosa y sanadora experiencia, hace mucho bien.

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