lunes, 29 de diciembre de 2014

Hoy...29


Y diciembre llegó y con diciembre llegaron inevitablemente fechas duras...y con diciembre llegó el 29 y por mas que quise una vez mas pasar de puntillas y esquivar este mes como he venido tratando por 3 años pues este año me he dado cuenta que el tratar de esquivar no me ha servido de nada.
Así que me hoy dispuse a abrirle la puerta a la fecha, a los recuerdos, a las lagrimas, al dolor. Hoy los recibo con la cabeza en alto y los acepto como acompañantes pasajeros.

Hoy desperté con un nudo en mi estomago pero decidí respirar hondo muy hondo, salí a correr no se si tratando de escapar de la fecha o del nudito en el estomago pero me ayudó, como siempre correr me ayuda cuando quiero escapar de algo, me centra, me hace estar en el momento presente...por lo menos por media hora hoy estuve en el ahora y no en el ayer.

La nostalgia se ha apoderado de mi hoy, esa nostalgia que no llega a ser una tristeza profunda pero que esta ahí recordándote que no estas completa, que tienes un vacío que nunca será llenado, que tienes que aceptar que vivirás con ella siempre...así que la dejo entrar, la dejo que se acomode dentro de mi corazón y haga su lugar ahí, y así la voy conociendo y haciéndome amiga de ella para así convivir en armonía.

Pero así y todo escapo...pero no escapo de la fecha, no escapo del día...escapo de las personas, de mi entorno, busco un momento para estar sola, a solas.
Escapo para no tener que dibujar una sonrisa en mi rostro cuando la que tengo no es sincera, escapo para no tener que responder a la pregunta: como estas? de verdad quieres que te diga como estoy? escapo porque no soy una persona diplomática ni hipócrita y no puedo fingir así que prefiero aunque sea por unas horas estar en compañía de mi misma (la cual estos últimos años he aprendido apreciar, a amar y a necesitar), para así poder sumergirme en mis recuerdos tal vez un poco dolorosos. Felizmente las lagrimas tienen el poder de limpiar el alma, de enjuagar las heridas, de sosegar el corazón y las dejo salir y me ayuda, me ayuda a sentirme liviana...

Y luego regreso, si regreso porque la sonrisa de Leia me hace regresar, porque la preocupación y presencia hermosa de Cristóbal me hace regresar, porque la vida llama y no podemos quedarnos atados eternamente a los recuerdos del pasado, porque tenemos que vivir porque sino lo hacemos nos perderíamos todo lo maravilloso del estar vivos.

Acepto lo que siento y como me siento, no me peleo con la tristeza ni con el dolor, los acepto como compañeros transitorios de este día, sintiéndolos un poco mas cerca un poco mas fuerte.

Agradezco lo que tengo, lo que vivo y lo que respiro, agradezco lo que me sostiene, agradezco a quien me sostiene, agradezco lo vivido, lo llorado, lo amado, agradezco lo que me hizo daño, lo que me hizo sufrir, agradezco lo que me hizo llorar y lo que me hizo reír a carcajadas.

Hoy abro de par en par las puertas de mi vida y dejo entrar lo que tenga que entrar y me abro al amor, ese amor incondicional, bendito, maravilloso, divino, luminoso, perfecto, eterno de Gabriel.

Uchi

lunes, 22 de diciembre de 2014

Para este mes...


Este mes para todos los que hemos perdido un hijo es para algunos dificil, para otros nostálgico, para otros triste, para otros insoportable, para otros es simplemente un mes que no debería existir mas. Y encima hay quienes aparte de Navidad tienen también el cumpleaños de sus hijos o como en mi caso en este mes Gabriel partió.

Entonces, como hacemos? Como hacemos para sobrevivir este mes sin volvernos locas y llegar a enero totalmente agotadas física y emocionalmente?

Acá algunos consejos:

Vivamos un día a la vez, no pensemos en como vamos a estar el 24 de diciembre ya que no lo sabemos. Tratemos de vivir el HOY!

No hagamos planes para el 24, ese día cuando nos levantemos y veamos como nos sentimos, que nos provoca ahí podemos decidir que hacer, igual el 25.

Tratemos de no quedarnos solos. Pasémoslo en familia, con las personas que queremos y que nos quieren. Con personas que saben por lo que estamos pasando y que van a respetar nuestras decisiones y cambios de humor...no nos aislemos.

Para los que somos católicos recordemos el verdadero sentido de la Navidad, dejemos de lado la compra de regalos y dejemos que el Amor y la Luz nazca en nuestros corazones nuevamente.

Hagamos una obra social. Ayudemos a alguien que realmente lo necesite, démosle un regalo a ese niño que no recibirá nada, una cena a esa familia que no podrá cenar porque no hay dinero. 
Dejemos por un rato de ver nuestra propia tragedia y abramos los ojos al mundo y al dolor del otro. Por pequeña que sea nuestra acción recordemos que estamos ayudando a un mundo entero ya que una persona es un mundo.

Disfrutemos a los que tenemos con nosotros.

Hagamos esa noche algo especial para aquella persona que ya no está físicamente. 
El año pasado compre globos verdes y rojos y les pedí a las personas que estuvieron con nosotros que le escriban un mensaje a mi hijo....luego soltamos los globos. Fue un momento lindo ya que hicimos una pausa en la locura de la noche para conectarnos con Gabriel y hacerlo presente.

Hagamos algo que no hemos hecho nunca, salgamos de la rutina, hagamos algo diferente. Eso nos ayuda a no recordar como era antes, nos ayuda a no pensar tanto en porque hoy las cosas son tan distintas. Tenemos que empezar a crear nuevos recuerdos.

Tomemos conciencia que por mas que querramos cambiar lo que nos sucedió no podemos pero lo que si podemos hacer es elegir como vamos a vivir.

Celebremos esa noche con amor, el amor que nuestros hijos nos dejaron, el amor que sigue creciendo día a día...hagámoslo en honor a ellos!

Con amor,

Ursula



miércoles, 10 de diciembre de 2014

Para toda la vida...pero con amor


A ver dejemos algo muy claro...

El duelo por la muerte de un hijo nunca termina. Es un duelo que lo vamos a llevar toda la vida y en vez de procesarlo, vivirlo, entenderlo, superarlo hay que interiorizarlo! Volverlo tuyo, parte de tu vida ya que te va a acompañar hasta tu ultimo día.

Pero ojo no entendamos que con esto quiere decir que vamos a sufrir toda la vida y que nos va a doler siempre con la misma intensidad NO! Quiere decir que si bien vamos a vivir con esto siempre pues el dolor va cambiando, se va matizando, se va anestesiando, las lagrimas ya no son tan seguidas como al principio y los recuerdos que antes dolían el alma después te alegran el corazón.

Y esto también va para los demás, para aquellas personas que no han pasado por esto y que nos acompañan en este camino. Por favor entiendan o por lo menos inténtenlo...
Vamos a extrañar a nuestros hijos toda la vida, una madre, un padre no se olvida jamas de su hijo.
Van a haber días en que los vamos a extrañar un poquito mas que ayer porque tal vez se acerque una fecha importante, por que tal vez vimos una foto, sentimos un olor o simplemente porque ese día los extrañamos mas y entonces vamos a llorar, vamos a maldecir, vamos a gritar, vamos a poner su foto en el facebook con un mensaje de te extraño hijito pero eso es un día...luego nuestra vida continua y nosotros continuamos con ella, al día siguiente vuelve a salir el sol y volvemos a reír, volvemos a vivir con alegría.

Por extrañar a nuestros hijos un poquito mas algunos días no quiere decir que estemos mal, no quiere decir que estemos en depresión, no quiere decir que hemos regresado al primer día de nuestro duelo, no quiere decir que volvimos a hundirnos en el hoyo...NO! Simplemente los extrañamos...como no hacerlo?

Hay días malos y días buenos y no solo los tenemos nosotros, todos tenemos estos días o no?
La diferencia tal vez es que en nuestros días malos sintamos la añoranza un poco mas fuerte...
Este 29 de diciembre van a ser 4 años que Gabriel partió, 4 AÑOS! y puedo decir que en estos 4 años no ha habido un solo día en que no piense en el, ni uno solo! Pero si han habido días en los cuales lo he pensando mas, lo he llorado mas, lo he sentido mas, me ha dolido mas....pero se camina solo para adelante, con tropiezos, con caídas, con paradas pero el camino solo se abre para adelante!

jueves, 4 de diciembre de 2014

Para ti mi guerrera!


Mi pequeña guerrera hoy cumples 4, tengo que decirlo pero es una edad que temía que llegara.

Tu hermano partió cuando tenia 4 y recuerdo como si fuera ayer la celebración de su cumpleaños 4...no sabíamos que iba a ser el ultimo que le celebraríamos y hoy te celebramos a ti tus 4 años y ruego a la vida no sea el ultimo.

Pensaba en que te escribiría hoy, en que te diría y por un momento pensé en pedirte perdón, perdón por todo lo que no he hecho bien hasta ahora pero luego reflexioné y me di cuenta que no tengo que pedirte perdón sino comprensión.

No tengo que pedirte perdón porque tu nos elegiste como familia, tu sabias que llegabas a un hogar roto por la partida de tu hermano y así y todo quisiste venir para ayudar a sanarnos. Llegaste incluso antes para poder conocer a Gabriel y que el sienta ese amor de hermano a hermana.
Llegaste antes para que yo tenga tiempo de conocerte, te conocí sin miedo, sin pena, sin tristeza, sin rabia por 26 días.
Nos diste la oportunidad de estar juntos los 5 por 26 días.
Por eso no te pido perdón porque tu en el fondo sabías a lo que venias, sabías a donde venias...

Pero si te pido comprensión...comprende a mamá porque a veces llora, porque mami a veces responde con rabia, porque mami a veces grita.
Porque te abrazo a veces tan fuerte, tan fuerte que a veces te duele, porque cuando duermes a veces me acerco a tu cama y meto mi nariz en tu cuello y te respiro y a veces te despiertas...comprende a mamá.
Comprende a mamá cuando quiero que te alimentes sanamente, cuando te pido que te pongas medias y chompa...no quiero que te enfermes. Comprende a mamá cuando le preguntas por tu hermano Gabriel, ese hermano que vive en el cielo y no sé que responder...solo comprende a mamá.

Gracias mi guerrera por darnos eso, gracias por elegir a esta familia como la tuya, gracias por darnos tanto amor y sanar nuestros corazones heridos.

Tienes una misión maravillosa en tu vida...la de sanar. la de alegrar, la de acompañar, la de iluminar...te amo mi pequeña guerrera, gracias por llegar a mi vida, por llegar a nuestra vida!

Con amor,

Mami







lunes, 1 de diciembre de 2014

Y llegó diciembre...


Se acerca diciembre un mes al cual he tratado de ponerle un adjetivo que lo califique como lo siento muy dentro de mi pero no lo encuentro. Lo que mas se asemeja podría ser melancólico, si diciembre es un mes melancólico.

Viene el santo de Leia, cumple 4 años...4 años! Los años que tenia Gabriel cuando partió. Recuerdo como si fuera ayer el día del cumpleaños 4 de Gabriel si hubiese sabido que ese iba a ser su ultimo cumpleaños hubiera....no en realidad no hubiera hecho nada distinto...fue perfecto, todo fue perfecto ese día.

Y también recuerdo como si fuera ayer el día que nació Leia, recuerdo lo feliz que estaba Gabriel con su hermanita, la bebita mas linda que el había visto...la conexión entre ellos, el amor, el vinculo se dio desde que se vieron, se amaron para siempre y por toda la eternidad.

Viene Navidad, año nuevo la fecha de la partida de Gabriel...

Les comentaba a unas amigas acerca de como me sentía con el cumpleaños de Leia acercándose (3 de diciembre) y les comentaba que Leia no tenia porque verme triste y que tenia que celebrar con ella su cumpleaños porque es un día feliz, mi chiquita cumple años!
En la noche recibo un mensaje de una de ellas en donde me decía, que si, que tenia que celebrar a Leia pero que también me de un tiempo para mi, para estar triste, para conectarme con Gabriel y con el dolor de su ausencia y  me quedé pensando en que tiene razón...yo sé que ese día estaré feliz por mi hija, celebraré con ella sus 4 añitos con el corazón encogido pero lo haré pero también me daré un tiempo para mi, para llorar si quiero llorar, para conectarme con mi dolor y dejar que haga su trabajo.

Llegó diciembre y no pude hacer nada para evitarlo, quisiera dormir y despertar en enero pero no se puede y si me duermo me perdería muchas cosas maravillosas.

Así que diciembre te recibo con los brazos abiertos...solo te pido que no me lastimes mas de la cuenta...