domingo, 7 de septiembre de 2014

Una vez más


Una vez más me sorprende la muerte.
Una vez más nos pone al límite, nos hace ver nuestra vulnerabilidad, nuestra mortalidad, nos hace ver que no podemos controlar todo mucho menos cuando vamos a partir.

Una vez más la muerte nos enseña a amar la vida, a vivir el presente, a vivir sólo por hoy todos los días , a decir hoy: te quiero, te amo, te extraño, te admiro...una vez más nos enfrenta con su maravilloso misterio, ese misterio que nos envuelve, nos alucina, nos engaña (muchas veces), nos sorprende.
Nos hace sentirnos ignorantes, humanos, nos hace intentar responder sus preguntas, esas preguntas que sabemos no tienen respuestas y si las tiene no las vamos a encontrar con nuestra mente humana y limitada.

Una vez más nos hace mirarnos a nosotros mismos, nos hace mirar muy dentro de nosotros y preguntarnos si estamos haciendo bien las cosas, si estamos realmente viviendo o simplemente sobreviviendo, si estamos amando con locura, si estamos abriendo nuestro corazón y nuestra mente a los demás y a nosotros mismos.
Nos hace cuestionar nuestras creencias, nuestras vivencias.
Nos para frente al abismo de nuestra vida, nos hace maldecir a la vida, al destino, al dolor pero al mismo tiempo también nos hace abrazar la vida, respirarla, amarla, sentirla...la muerte nos hace sentir más vivos que nunca.

Por qué se van los buenos? Porque son los afortunados, son los que ya cumplieron con lo que vinieron a hacer, dejaron sus lazos de amor tejidos entre las personas que tocaron su vida, porque ya están en paz, en armonía, alcanzaron la máxima luminosidad y regresaron a casa si justamente eso regresaron a casa.

Gracias por iluminar las vidas de las personas que te conocieron, en especial la vida de esas tres mujeres a las cuales les dejaste más de lo que te puedes imaginar, endulzaste sus vidas y las hiciste felices, gracias por quedarte hasta que lo cumpliste.

Que tu luz brille por siempre Sandro! 

Ursula

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