miércoles, 24 de septiembre de 2014

Hay que soltar


Todos tenemos miedo, ya sean miedos reales o irreales, miedos que nos han impuesto o que nosotros mismos hemos creado.

A partir de la muerte mi hijo por tu lado dejé de tener miedo pero por otro ahora el miedo más grande que tengo es que me vuelva a pasar. 
Antes que Gabriel parta, el que uno de mis hijos muera me parecería algo súper lejano, no era real, eso no pasaba, eso no me iba a pasar....pero me pasó, la peor pesadilla que tenemos los padres se hizo realidad para mi, esa pesadilla a la cual todos los padres huimos, yo la tuve que vivir despierta, entonces...ahora que ya lo viví, que viví aquello que se supone no pasa...quien me dice que no me puede volver a pasar? 
Yo sé no hay garantías, ni para mi ni para nadie, tengo miedo, si, si lo tengo, no quiero volver a vivir lo que viví, pero puedo vivir con esta angustia y miedo? Si puedo, quiero? No, no quiero.

No podemos dejar que el miedo nos domine, que nos maneje, que nos haga suyo, no podemos dejar de vivir por temor, no podemos evitar que nuestros hijos vivan, no podemos transmitirles nuestros miedos a ellos.

Tenemos que aprender a soltar, a dejar ir, a abrir las manos y dejar de retener lo que no tiene que ser retenido...no podemos controlar nada, sólo nos queda confiar en que todo es perfecto, en que todo llega cuando tiene que llegar y todo se va cuando se tiene que ir.

Ursula

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