jueves, 29 de mayo de 2014

Conóceme nuevamente

Es un hecho y no podemos negarlo...nuestra vida cambió cuando nuestro hijo partió...cambió radicalmente, de un momento a otro, en mi caso eramos 5 y ahora somos 4...seguimos siendo 5 pero se siente la presencia de la ausencia de Gabriel. Yo antes aunque solo fue por poquísimo tiempo, tenia que cuidar y estar pendiente de 3 hijos, hoy tengo que estar pendiente de 2 porque mi otro hijo sé que mejor no puede estar, él ya esta a salvo, a él ya nada le va a pasar.

Pero no solo cambia nuestra vida, cambiamos también nosotros, cambian nuestras creencias, nuestros valores, nuestras preocupaciones ahora son otras, nuestras alegrías también así como nuestras tristezas.
Hoy miramos la vida con otros ojos, en mi caso con ojos mas claros que antes. Antes era como si hubiese tenido una capita delgada en mis ojos que no me dejaba ver bien y cuando Gabriel se fue esa capita desapareció y empecé a ver con una claridad y una luz que al principio me cegaba y no quería ver pero que ahora agradezco.
Mis circulo de amigos sigue siendo el mismo aunque he eliminado a algunos y me he encontrado con otros amigos maravillosos en mi camino, personas que nunca pensé se convertirían en amigos.
Perdemos también amigos sin que nosotros queramos, los perdemos porque son ellos los que no saben que hacer con nosotros y prefieren evitarnos o porque nosotros les mostramos la vulnerabilidad de la vida (y si me pasa a mi también?) entonces prefieren evadir la realidad o porque les parecemos aburridos porque ya no celebramos o reímos como antes.

Si, he cambiado y mucho pero el cambio no siempre es malo, a veces nos asusta y no queremos verlo pero el cambio a veces es bueno y en mi caso lo fue.
Es increíble el camino recorrido hasta hoy desde que se fue Gabriel, han pasado tantas cosas maravillosas, cosas que jamas me hubiese imagino que pasarían, en mi vida y en mi....sobretodo en mi....ya escribiré en otro post sobre esos cambios.

No hay tener miedo a este cambio, sí es un cambio que no pedimos, un cambio triste, radical, doloroso pero dejemos que nos muestre que trae consigo.
Yo sé que nada va a ser mas grande que mi hijo, nada jamas! pero si estoy dejando que la vida y su partida me muestren lo que hay detrás, esas cosas maravillosas que han sucedido, estos caminos nuevos que se han ido abriendo, este amor que estoy conociendo, amor a la vida, al ser humano, a las cosas sencillas de la vida.

Sí, he cambiado...conóceme nuevamente quizá te agrade mas que antes.








jueves, 22 de mayo de 2014

Solo acompañame



No me digas que tengo que ser fuerte, fuerte para quien? Por quien? Para qué? Por mis otros hijos? En este momento no puedo pensar en ellos, mi hijo que se fue ocupa todos mis pensamientos. Tengo derecho a no ser fuerte, a derrumbarme, a llorar desconsoladamente, es una etapa y va a pasar, déjame en este momento no ser fuerte porque sé que habrán muchos momentos que se vienen en los cuales sí voy a necesitar de toda mi fortaleza.

Déjame llorar, por favor! Por favor no me digas que si lloro mi hijo no va a descansar o se va a poner triste. Por favor no me digas eso, lo único que logras es que me sienta más culpable de lo que ya me siento creyendo que por llorar mi hijo sufre.  No es verdad! Tengo que llorar! He perdido un hijo, lo que más amo en la vida, como no llorar? Llorar en este momento es tan natural y tan sano como comer cuando se tiene hambre, dormir cuando se esta cansado, respirar para vivir, reír cuando algo nos causa risa, déjame expresar mi profunda pena y permite que llore.

No me digas que ahora tengo un ángel en el cielo, puede sonar bonito pero no es un consuelo. Si Dios hubiese querido otro ángel lo hubiese creado de la nada no tenía que llevarse a mi hijo para eso. Mi hijo sigue siendo mi hijo, no se ha convertido en ángel...no es un ángel ahora, es mi hijo en el estado más puro y natural.

No compares la pérdida de mi hijo con otra pérdida, sé que perder un padre, un hermano, una abuela es duro pero creo que no se compara con la pérdida de un hijo, el perder un hijo no tiene nombre, por favor no lo compares.

Déjame cuestionar mi Fe, mis creencias sin hacerme sentir culpable por eso. Ahorita Dios no es un consuelo, no necesito escuchar que El sabe a quien le manda estas pruebas, que le da las batallas más difíciles a sus mejores soldados, que Dios sabe por que hace las cosas...NO! En estos momentos no puedo asimilar esas palabras, no me dan consuelo ni paz solo me hace querer no ser tan fuerte o sentirme culpable por ser fuerte...si hubiese sido débil quizá Dios no me hubiese mandado esta prueba...esto es lo que pienso ahorita. Trata de comprenderme sin juzgarme.

No me mires con lástima, eso no me ayuda. Sí, he perdido un hijo pero por eso no estoy condenada a ser un alma en pena,  por eso no estoy condenada a ser siempre la mama que perdió un hijo....si nos encontramos en la calle, abrázame, no me digas nada porque ninguna palabra que me digas aliviará mi dolor pero tu abrazo me hará sentir amor y calor, si nos encontramos por ahí no hagas como que no me has visto, eso me duele, acércate sin miedo, no me voy a derrumbar en tus brazos, quizá suelte algunas lágrimas, tu sólo abrázame.

No me digas que me entiendes porque no lo haces y espero que nunca entiendas lo que se siente perder un hijo, no me digas que me acompañas en mi dolor porque sabes que no es así....lo mejor que puedes hacer es acompañarme en silencio, por ahora todas tus palabras me sonarán vacías pero tu presencia me ayudará.

No conviertas a mi hijo en el elefante blanco del que nadie habla. Por favor no tengas miedo de mencionar a mi hijo, de hablar de él. A mi me gusta escuchar su nombre, me gusta hablar de él, cuando estés conmigo menciona el nombre de mi hijo sin miedo, háblame de él, de las cosas maravillosas que él hacía, de lo que decía, de como era, de lo que más te gustaba de él, el escuchar eso alegra mi corazón, el escuchar su nombre me llena el alma.

Si me ves alegre disfrutando un momento no quiere decir que ya superé la partida de mi hijo como tampoco si me ves triste, sin ganas de levantarme de mi cama no quiere decir que necesite ir al psiquiatra, entiende que estoy tratando de salir adelante como mejor puedo, nadie nos dice que hacer cuando se pierde lo que uno mas quiere, no hay un manual para sobrevivir a la partida de un hijo, voy a tener momentos de gran alegría, como momentos de una inmensa tristeza por favor trata de acompañarme en estos momentos sin juzgarme.

Cuando sea el santo de mi hijo, el aniversario de su partida, mi santo, navidad, día de la madre...dime que piensas en mi, envíame un mensaje o llámame, el saber que te acuerdas de mi y de mi hijo en las fechas especiales me da alegría. Estas fechas son especialmente dolorosas para nosotros y el saber que contamos contigo nos ayuda mucho.

Mi vida cambió cuando mi hijo se fue, yo cambié, no soy la misma persona que era antes. No esperes de mi lo mismo, no esperes que sea la misma de antes. Soy distinta pero no necesariamente peor, tenme paciencia y trata de conocerme nuevamente quizá te guste incluso mas este nuevo yo.

Así te diga que me dejes sola, no lo hagas. Por ahora no sé lo que quiero pero si sé que estar sola no me hace bien, pero tampoco hagas planes conmigo de acá a una semana, por ahora no puedo pensar mas allá de hoy. Procura ofrecerme algo especifico, un almuerzo, una café...planes por el día de hoy....no sé como vaya a sentirme de acá a una semana.

Sé que no soy una buena compañía y no se por cuanto tiempo no lo sea. No te alejes solo porque no sabes que hacer conmigo. Por favor ten paciencia, acompáñame en silencio, abrázame, permite que llore, habla de mi hijo...sé que es no es fácil acompañar a una persona en duelo, lo sé pero piensa lo difícil que es para mi el vivir mi duelo...algún día cuando no esté tan herida te lo agradeceré y podremos conversar quizá como antes.

Es un camino difícil, duro y triste el que me ha tocado caminar por ahora, estoy haciendo lo mejor que puedo y tengo que lidiar en este camino con muchas emociones, angustias, ansiedades, tristezas, dolores, penas...no se como voy a caminar pero si sé que tu estas a mi lado acompañándome en silencio sin juzgarme harás que mi camino no sea mas fácil pero si mas llevadero.








martes, 20 de mayo de 2014

Dos años de Thaniyay!



Es increíble como un evento tan trágico como la partida de un hijo pueda traer consigo tantas cosas maravillosas.

Quiero contarles algo...llegué el otro día a mi casa después de nuestra reunión del martes y sentí que mi cuerpo no podía mas, me puse a llorar con Juanjo diciéndole que sentía que ya no podía mas y muchas otras cosas que sentía y el me dijo entre otras cosas: no te sientes bien de aliviar a tantas personas? a lo que yo le respondí: y quien me alivia a mi?
Esa noche antes de irme a dormir como todas las noches desde que se fue Gabriel hablé con el y entre todas las cosas que le dije esa noche fue la primera vez que le dije: ay chiquito que misión tan grande y difícil que me has dejado pero si me la dejaste a mi es porque sabes que soy capaz de hacerlo, es porque crees en mi, no te voy a defraudar y creo que no lo he hecho hasta ahora. Esa noche soñé con el, un sueño maravilloso después de casi mas de dos años, un sueño en el cual me decía: tranquila mamita es poco a poco.....y sí es poco a poco....nuestro camino es poco a poco, el camino de Thaniyay ha sido poco a poco y es increíble donde hemos llegado.

Realmente es una bendición que exista un lugar como Thaniyay, un lugar donde hemos podido ser testigos del gran amor que se respira, amor no solo a nuestros hijos, sino al prójimo, a nosotros mismos y a la vida.
Venimos a sanar nuestro corazón a pegar con goma los pedacitos destrozados de nuestra alma y es poco a poco como me dijo Gabriel que lo vamos haciendo, todos juntos de la mano, sosteniéndonos entre nosotros, levantándonos, es así como vamos sanando, compartiendo con el otro mi dolor, mi historia, olvidando de a ratos mi dolor para consolar al otro.
Eso es Thaniyay, Thaniyay es amor, es esperanza, es luz, es consuelo como lo dijo un papa de los jueves en la noche y que incluso lo puso en unos lapiceros que nos regaló...Thaniyay es aprender a sanarse de un dolor del alma.

Poco a poco vamos a volver a sonreír, vamos a volver a bailar, vamos a volver a disfrutar, la vida no será como antes pero no tiene que ser peor, ni mejor pero si diferente y eso no necesariamente es malo.

No estamos condenados a la infelicidad por haber perdido un hijo al contrario después de haber pasado por un dolor como ese tenemos derecho a reír mas que nadie, a disfrutar mas que nadie, a gozar, a agradecer, a vivir! por nosotros, por los que están acá todavía con nosotros y por ellos, por nuestros hijos hermosos!

El martes en la mañana yo les decía al grupo de mamas que yo siento que soy una mejor persona, que la partida de Gabriel ha hecho de mi una mejor persona y una mama me dijo: y como lo sabes? como sientes eso? le respondí...pero hoy quisiera agregar algo...Gabriel me hace ser una mejor persona todos los días, porque quiero que se sienta orgulloso de su mamá, que vea que su mamá es cada día mejor, que no me hundí en la tristeza, en el dolor sino al contrario que pude salir adelante, encontrando un nuevo sentido a mi vida y un sentido maravilloso a su partida.

Gabriel no te fuiste en vano, has creado una obra extraordinaria, una obra llena de amor.
Como no ser una mejor persona teniendo a Gabriel como mi maestro?













sábado, 10 de mayo de 2014

Hoy yo celebro el amor, ese amor que va mas allá de la muerte




Para nosotras las mamas que tenemos un hijo en el cielo hoy es un día diferente al del resto de mamas. Hoy todas las mamas que no han perdido un hijo celebran felices el ser madres y poder abrazar a sus hijos, poder recibir el beso de todos sus hijos, el poder estar con ellos alrededor de la mesa disfrutando un rico almuerzo o un delicioso desayuno pero para nosotras que tenemos un hijo en el cielo....hoy...hoy es uno de esos días en los cuales extrañamos aun mas a nuestros pequeños, en los cuales nos duele el alma tan vividamente que sentimos morir.

Pero somos madres y somos fuertes y nos levantamos por encima de nuestro dolor para celebrar con nuestros otros hijos y las mamas que tienen a su único hijo en el cielo, se levantan por ellas y por el amor inmenso y vivo a ese único hijo....

Por eso hoy yo no celebro el día de las madres, YO CELEBRO EL AMOR, ese amor que nos mantiene en pie, ese amor que nos sostiene y nos levanta cuando caemos, ese amor que nos quema por dentro y que sentimos tan vivo como el ultimo día que estuvimos con ellos, ese amor que tenemos las madres hacia nuestros hijos, ese amor que sentimos hacia ellos desde el momento en que nos enteramos que estábamos embarazadas, ese amor que sigue vivo, latente, que crece día a día, que es aun mas fuerte...ese amor que va mas allá del contacto físico, del beso, del abrazo, ese amor que va mas allá de la muerte, ese amor que ni la muerte destruye...ese amor que va de aquí a la eternidad!




jueves, 8 de mayo de 2014

Gabriel de viaje con nosotros



Estoy de viaje con Juanjo y sólo quiero contar que hemos recibido unas señales maravillosas de Gabriel.

Siempre que salgo de casa siento un poco de angustia al dejar a mis hijos, los dejamos con mi mamá así que sabía que estaban muy bien cuidados pero igual separarme de ellos en este caso por una semana me daba angustia....y que hago cuando siento esto? Pues hablo con Gabriel y le pido que cuide a sus hermanos por mi, sé que siempre lo hace pero esta vez en especial.

Siempre que viajo trato de leer un libro nuevo, en este caso estaba leyendo en Lima un libro de un médium y decidí terminarlo en este viaje.
En un capitulo de libro el habla acerca de las señales y como cuando escuchamos su nombre o lo leemos en algún lugar o justo alguien llama a otra persona por ese nombre, como esas son señales de ellos, señales que nos dicen que están ahí y que quieren hacernos saber que están ahí. Para ellos no es tan fácil comunicarse así que hay que estar atentos porque a veces sus señales pueden ser muy sutiles tan sutiles como escuchar a una mamá llamar a su hijo y que ese hijo tenga el nombre del tuyo.

Pues así nos ha pasado en este viaje, hemos estado rodeados del nombre Gabriel....por todos lados! Pero la señal más maravillosa y que la comparto es la siguiente:

Entramos con Juanjo a la catedral de Sao Paulo y ni bien terminamos de subir las escaleras para entrar a la catedral se nos acerca un sacerdote y de frente nos habla en español (lo cual era ya raro ya que acá siempre te hablan en portugués) y nos dice: Bienvenidos! Mi nombre es Gabriel!

Juanjo y yo nos miramos y sonreímos....nos quedamos hablando con el un buen rato y sentimos tan buena vibra, nos sentimos tan bien ahí en ese momento que supimos que nuestro hijo estaba con nosotros. Que maravilla!!!!

Ellos están, están acá con nosotros más de lo que nosotros pensamos...sólo tenemos que abrir nuestro corazón y permitir a estas maravillosas señales que lleguen a nuestra vida.