lunes, 29 de diciembre de 2014

Hoy...29


Y diciembre llegó y con diciembre llegaron inevitablemente fechas duras...y con diciembre llegó el 29 y por mas que quise una vez mas pasar de puntillas y esquivar este mes como he venido tratando por 3 años pues este año me he dado cuenta que el tratar de esquivar no me ha servido de nada.
Así que me hoy dispuse a abrirle la puerta a la fecha, a los recuerdos, a las lagrimas, al dolor. Hoy los recibo con la cabeza en alto y los acepto como acompañantes pasajeros.

Hoy desperté con un nudo en mi estomago pero decidí respirar hondo muy hondo, salí a correr no se si tratando de escapar de la fecha o del nudito en el estomago pero me ayudó, como siempre correr me ayuda cuando quiero escapar de algo, me centra, me hace estar en el momento presente...por lo menos por media hora hoy estuve en el ahora y no en el ayer.

La nostalgia se ha apoderado de mi hoy, esa nostalgia que no llega a ser una tristeza profunda pero que esta ahí recordándote que no estas completa, que tienes un vacío que nunca será llenado, que tienes que aceptar que vivirás con ella siempre...así que la dejo entrar, la dejo que se acomode dentro de mi corazón y haga su lugar ahí, y así la voy conociendo y haciéndome amiga de ella para así convivir en armonía.

Pero así y todo escapo...pero no escapo de la fecha, no escapo del día...escapo de las personas, de mi entorno, busco un momento para estar sola, a solas.
Escapo para no tener que dibujar una sonrisa en mi rostro cuando la que tengo no es sincera, escapo para no tener que responder a la pregunta: como estas? de verdad quieres que te diga como estoy? escapo porque no soy una persona diplomática ni hipócrita y no puedo fingir así que prefiero aunque sea por unas horas estar en compañía de mi misma (la cual estos últimos años he aprendido apreciar, a amar y a necesitar), para así poder sumergirme en mis recuerdos tal vez un poco dolorosos. Felizmente las lagrimas tienen el poder de limpiar el alma, de enjuagar las heridas, de sosegar el corazón y las dejo salir y me ayuda, me ayuda a sentirme liviana...

Y luego regreso, si regreso porque la sonrisa de Leia me hace regresar, porque la preocupación y presencia hermosa de Cristóbal me hace regresar, porque la vida llama y no podemos quedarnos atados eternamente a los recuerdos del pasado, porque tenemos que vivir porque sino lo hacemos nos perderíamos todo lo maravilloso del estar vivos.

Acepto lo que siento y como me siento, no me peleo con la tristeza ni con el dolor, los acepto como compañeros transitorios de este día, sintiéndolos un poco mas cerca un poco mas fuerte.

Agradezco lo que tengo, lo que vivo y lo que respiro, agradezco lo que me sostiene, agradezco a quien me sostiene, agradezco lo vivido, lo llorado, lo amado, agradezco lo que me hizo daño, lo que me hizo sufrir, agradezco lo que me hizo llorar y lo que me hizo reír a carcajadas.

Hoy abro de par en par las puertas de mi vida y dejo entrar lo que tenga que entrar y me abro al amor, ese amor incondicional, bendito, maravilloso, divino, luminoso, perfecto, eterno de Gabriel.

Uchi

lunes, 22 de diciembre de 2014

Para este mes...


Este mes para todos los que hemos perdido un hijo es para algunos dificil, para otros nostálgico, para otros triste, para otros insoportable, para otros es simplemente un mes que no debería existir mas. Y encima hay quienes aparte de Navidad tienen también el cumpleaños de sus hijos o como en mi caso en este mes Gabriel partió.

Entonces, como hacemos? Como hacemos para sobrevivir este mes sin volvernos locas y llegar a enero totalmente agotadas física y emocionalmente?

Acá algunos consejos:

Vivamos un día a la vez, no pensemos en como vamos a estar el 24 de diciembre ya que no lo sabemos. Tratemos de vivir el HOY!

No hagamos planes para el 24, ese día cuando nos levantemos y veamos como nos sentimos, que nos provoca ahí podemos decidir que hacer, igual el 25.

Tratemos de no quedarnos solos. Pasémoslo en familia, con las personas que queremos y que nos quieren. Con personas que saben por lo que estamos pasando y que van a respetar nuestras decisiones y cambios de humor...no nos aislemos.

Para los que somos católicos recordemos el verdadero sentido de la Navidad, dejemos de lado la compra de regalos y dejemos que el Amor y la Luz nazca en nuestros corazones nuevamente.

Hagamos una obra social. Ayudemos a alguien que realmente lo necesite, démosle un regalo a ese niño que no recibirá nada, una cena a esa familia que no podrá cenar porque no hay dinero. 
Dejemos por un rato de ver nuestra propia tragedia y abramos los ojos al mundo y al dolor del otro. Por pequeña que sea nuestra acción recordemos que estamos ayudando a un mundo entero ya que una persona es un mundo.

Disfrutemos a los que tenemos con nosotros.

Hagamos esa noche algo especial para aquella persona que ya no está físicamente. 
El año pasado compre globos verdes y rojos y les pedí a las personas que estuvieron con nosotros que le escriban un mensaje a mi hijo....luego soltamos los globos. Fue un momento lindo ya que hicimos una pausa en la locura de la noche para conectarnos con Gabriel y hacerlo presente.

Hagamos algo que no hemos hecho nunca, salgamos de la rutina, hagamos algo diferente. Eso nos ayuda a no recordar como era antes, nos ayuda a no pensar tanto en porque hoy las cosas son tan distintas. Tenemos que empezar a crear nuevos recuerdos.

Tomemos conciencia que por mas que querramos cambiar lo que nos sucedió no podemos pero lo que si podemos hacer es elegir como vamos a vivir.

Celebremos esa noche con amor, el amor que nuestros hijos nos dejaron, el amor que sigue creciendo día a día...hagámoslo en honor a ellos!

Con amor,

Ursula



miércoles, 10 de diciembre de 2014

Para toda la vida...pero con amor


A ver dejemos algo muy claro...

El duelo por la muerte de un hijo nunca termina. Es un duelo que lo vamos a llevar toda la vida y en vez de procesarlo, vivirlo, entenderlo, superarlo hay que interiorizarlo! Volverlo tuyo, parte de tu vida ya que te va a acompañar hasta tu ultimo día.

Pero ojo no entendamos que con esto quiere decir que vamos a sufrir toda la vida y que nos va a doler siempre con la misma intensidad NO! Quiere decir que si bien vamos a vivir con esto siempre pues el dolor va cambiando, se va matizando, se va anestesiando, las lagrimas ya no son tan seguidas como al principio y los recuerdos que antes dolían el alma después te alegran el corazón.

Y esto también va para los demás, para aquellas personas que no han pasado por esto y que nos acompañan en este camino. Por favor entiendan o por lo menos inténtenlo...
Vamos a extrañar a nuestros hijos toda la vida, una madre, un padre no se olvida jamas de su hijo.
Van a haber días en que los vamos a extrañar un poquito mas que ayer porque tal vez se acerque una fecha importante, por que tal vez vimos una foto, sentimos un olor o simplemente porque ese día los extrañamos mas y entonces vamos a llorar, vamos a maldecir, vamos a gritar, vamos a poner su foto en el facebook con un mensaje de te extraño hijito pero eso es un día...luego nuestra vida continua y nosotros continuamos con ella, al día siguiente vuelve a salir el sol y volvemos a reír, volvemos a vivir con alegría.

Por extrañar a nuestros hijos un poquito mas algunos días no quiere decir que estemos mal, no quiere decir que estemos en depresión, no quiere decir que hemos regresado al primer día de nuestro duelo, no quiere decir que volvimos a hundirnos en el hoyo...NO! Simplemente los extrañamos...como no hacerlo?

Hay días malos y días buenos y no solo los tenemos nosotros, todos tenemos estos días o no?
La diferencia tal vez es que en nuestros días malos sintamos la añoranza un poco mas fuerte...
Este 29 de diciembre van a ser 4 años que Gabriel partió, 4 AÑOS! y puedo decir que en estos 4 años no ha habido un solo día en que no piense en el, ni uno solo! Pero si han habido días en los cuales lo he pensando mas, lo he llorado mas, lo he sentido mas, me ha dolido mas....pero se camina solo para adelante, con tropiezos, con caídas, con paradas pero el camino solo se abre para adelante!

jueves, 4 de diciembre de 2014

Para ti mi guerrera!


Mi pequeña guerrera hoy cumples 4, tengo que decirlo pero es una edad que temía que llegara.

Tu hermano partió cuando tenia 4 y recuerdo como si fuera ayer la celebración de su cumpleaños 4...no sabíamos que iba a ser el ultimo que le celebraríamos y hoy te celebramos a ti tus 4 años y ruego a la vida no sea el ultimo.

Pensaba en que te escribiría hoy, en que te diría y por un momento pensé en pedirte perdón, perdón por todo lo que no he hecho bien hasta ahora pero luego reflexioné y me di cuenta que no tengo que pedirte perdón sino comprensión.

No tengo que pedirte perdón porque tu nos elegiste como familia, tu sabias que llegabas a un hogar roto por la partida de tu hermano y así y todo quisiste venir para ayudar a sanarnos. Llegaste incluso antes para poder conocer a Gabriel y que el sienta ese amor de hermano a hermana.
Llegaste antes para que yo tenga tiempo de conocerte, te conocí sin miedo, sin pena, sin tristeza, sin rabia por 26 días.
Nos diste la oportunidad de estar juntos los 5 por 26 días.
Por eso no te pido perdón porque tu en el fondo sabías a lo que venias, sabías a donde venias...

Pero si te pido comprensión...comprende a mamá porque a veces llora, porque mami a veces responde con rabia, porque mami a veces grita.
Porque te abrazo a veces tan fuerte, tan fuerte que a veces te duele, porque cuando duermes a veces me acerco a tu cama y meto mi nariz en tu cuello y te respiro y a veces te despiertas...comprende a mamá.
Comprende a mamá cuando quiero que te alimentes sanamente, cuando te pido que te pongas medias y chompa...no quiero que te enfermes. Comprende a mamá cuando le preguntas por tu hermano Gabriel, ese hermano que vive en el cielo y no sé que responder...solo comprende a mamá.

Gracias mi guerrera por darnos eso, gracias por elegir a esta familia como la tuya, gracias por darnos tanto amor y sanar nuestros corazones heridos.

Tienes una misión maravillosa en tu vida...la de sanar. la de alegrar, la de acompañar, la de iluminar...te amo mi pequeña guerrera, gracias por llegar a mi vida, por llegar a nuestra vida!

Con amor,

Mami







lunes, 1 de diciembre de 2014

Y llegó diciembre...


Se acerca diciembre un mes al cual he tratado de ponerle un adjetivo que lo califique como lo siento muy dentro de mi pero no lo encuentro. Lo que mas se asemeja podría ser melancólico, si diciembre es un mes melancólico.

Viene el santo de Leia, cumple 4 años...4 años! Los años que tenia Gabriel cuando partió. Recuerdo como si fuera ayer el día del cumpleaños 4 de Gabriel si hubiese sabido que ese iba a ser su ultimo cumpleaños hubiera....no en realidad no hubiera hecho nada distinto...fue perfecto, todo fue perfecto ese día.

Y también recuerdo como si fuera ayer el día que nació Leia, recuerdo lo feliz que estaba Gabriel con su hermanita, la bebita mas linda que el había visto...la conexión entre ellos, el amor, el vinculo se dio desde que se vieron, se amaron para siempre y por toda la eternidad.

Viene Navidad, año nuevo la fecha de la partida de Gabriel...

Les comentaba a unas amigas acerca de como me sentía con el cumpleaños de Leia acercándose (3 de diciembre) y les comentaba que Leia no tenia porque verme triste y que tenia que celebrar con ella su cumpleaños porque es un día feliz, mi chiquita cumple años!
En la noche recibo un mensaje de una de ellas en donde me decía, que si, que tenia que celebrar a Leia pero que también me de un tiempo para mi, para estar triste, para conectarme con Gabriel y con el dolor de su ausencia y  me quedé pensando en que tiene razón...yo sé que ese día estaré feliz por mi hija, celebraré con ella sus 4 añitos con el corazón encogido pero lo haré pero también me daré un tiempo para mi, para llorar si quiero llorar, para conectarme con mi dolor y dejar que haga su trabajo.

Llegó diciembre y no pude hacer nada para evitarlo, quisiera dormir y despertar en enero pero no se puede y si me duermo me perdería muchas cosas maravillosas.

Así que diciembre te recibo con los brazos abiertos...solo te pido que no me lastimes mas de la cuenta...


martes, 18 de noviembre de 2014

Estos meses...


Estos últimos meses no he vivido, he sobrevivido y eso para mi no es bueno.

Estos meses he aprendido a tener paciencia, mas de la que pensé que tenia.

Me he enfrentado con mis demonios, aquellos que no me dejan dormir de noche, aquellos que se aparecen en mi mente sin que yo los invite a entrar.

Me he enfrentado también con mis miedos, esos miedos que tenemos todas las madres pero que para las que hemos perdido un hijo se hace mas latente, mas vivo, mas cercano y es el que algo le pueda pasar a uno de nuestros otros hijos.

Estos meses he tenido que aprender a esperar...a saber que no todo llega ni se sabe cuando yo lo quiero sino cuando es el momento perfecto para que se de y para que se sepa.

Estos meses he tenido que dejar mi soberbia de lado y aprender a escuchar con el corazón abierto. Escuchar opiniones diferentes a las mías y darme cuenta que puedo estar equivocada y que no todo es como yo lo pienso.

Estos meses me he dado cuenta que no soy la mujer maravilla y que no puedo todo, que necesito un descanso, que no puedo con todo, que tengo que pedir ayuda, que tengo que delegar...que no tengo que poder todo.

Estos meses me he dado cuenta que no puedo parar lo imparable ni controlar lo incontrolable.

Estos meses el universo me ha hablado a gritos para que voltee y mire lo que no estaba mirando. A veces es necesaria una cachetada de la vida para hacernos despertar de la inmanencia en la que estábamos.

Estos meses he tenido que confiar. Confiar en que todo es perfecto y que todo pasa cuando debe pasar y como debe pasar.

Estos meses he mirado mas a fondo, muy al fondo de mi misma...me he cuestionado ciertas cosas, re pensado otras, he mirado al fondo y me he escuchado con atención y he encontrado un poquito de tristeza. Tristeza muy bien acomodada, tristeza que ha hecho su hogar ahí muy muy profundo pero tristeza al fin.
Pero este mes también me he dado cuenta que no quiero disimular la tristeza, que quiero romper la barrera que me lleva al disumulo, al disimulo de que todo esta bien cuando no lo esta.

Estos meses he aceptado que tengo miedo, que tengo tristeza...he aceptado que me van a acompañar hasta que me hayan enseñado lo que tengo que aprender. Pero también sé que hay alegría, amor, felicidad...me he propuesto estar en Paz y aceptar las dos caras de la misma moneda.

Estos meses al despertar le he pedido a mi parte sabia que me ayude a eliminar de mi inconsciente todo aquello que me lleva a la negatividad.

Estos meses he tenido mas conciencia acerca de la vida y el respeto a todos los seres vivos.

Estos meses he hecho mía la frase que dice: "Somos lo que comemos"...estoy alimentándome sana y conscientemente y tratando también de que mis hijos coman sano y saludable.

Estos meses una vez mas me he dado cuenta de la importancia del deporte en mi vida. Me enfoca, me relaja, me ayuda, me distrae...me apasiona.

Estos meses he llorado, he reído, he gritado, me he desahogado como hace tiempo no lo hacia...estos meses han sido necesarios para centrarme en mi misma, en mi alrededor, en mi circulo, en mi vida, para mirar con el corazón, para aprender mas de mi misma, de mis limites y mis capacidades, para amarme como soy y amar y aceptar al resto como es.

Estos meses...han sido meses que seguirán siendo meses, pero que los viviré con la intensidad, el amor, la pasión, la entrega, la mirada que se merecen!

Con amor,

Ursula











martes, 11 de noviembre de 2014

Para ti...que nos acompañas



Un tema que surge mucho en los grupos de Thaniyay es que nos quejamos (si, fea palabra pero eso hacemos) de las personas que no han pasado por lo nuestro, que no han tenido que despedir un hijo. Nos quejamos que no saben como acompañarnos, que no saben que decir, nos quejamos también de lo que nos dicen, de como nos miran, de que no nos hablan de nuestros hijos, que actúan como si nada hubiese pasado, nos quejamos de que no nos entienden....nos quejamos de todo!!!!

Yo trato de hacerlos reflexionar diciéndoles que ellos no tienen que entendernos, que no tienen que saber que decir, ni que hacer porque ellos no han pasado por lo nuestro (y ojalá nunca lo pasen). 
No podemos pretender que sepan exactamente que decir ni que hacer....como pueden saberlo???
Y algo que no ayuda tampoco es que la sociedad no esta preparada para hablar de la muerte y menos de la muerte de un hijo. 
No sabemos lidiar con el dolor, no sabemos como acompañar a alguien que está sufriendo, entonces que hacemos? Muchas veces nos alejamos. Y ese alejamiento nosotros lo tomamos como que no les importa, que no les importamos ni nosotros ni nuestro hijo que partió....pero no es así.

Así que acá les dejo algunos consejos a las personas que estén acompañando a alguien que ha perdido un hijo....ojalá les sirva.

  • Abrázanos, no tengas miedo de abrazarnos con fuerza, no nos vamos a romper en mil pedazos, al contrario vas a hacer que esos pedacitos rotos se junten de nuevo.
  • Déjanos llorar, llorar es tan sano como respirar.
  • Si no sabes que decir es mejor que no digas nada, un abrazo en silencio vale mas que mil palabras. 
  • No nos digas cosas como: ahora tienes un ángel en el cielo, Dios sabe porque hace las cosas, el tiempo cura todo, Dios le da sus mejores batallas a sus soldados mas fuertes, tienes que ser fuerte, piensa en tus otros hijos, si lloras no lo dejas ascender, entiendo como te sientes (si no has pasado por esto no lo vas a entender nunca), te acompaño en tu dolor...por favor todas estas cosas no son consuelo para nosotros, no nos gusta escucharlo.
  • Lo que nos puedes decir es la verdad: no sé lo que debes estar sintiendo pero acá estoy para lo que necesites.
  • No nos ignores, si te cruzas con nosotros en la calle, no hagas como que no nos has visto, al contrario acércate y danos un abrazo, dinos que has pensado en nosotros y en nuestro hijo/a.
  • No me juzgues, estamos tratando de encontrarnos nuevamente, de saber quienes somos sin nuestros hijo/a, sobretodo al principio tal vez hagamos o digamos locuras, trata de entendernos sin juzgarnos.
  • Puede que te volvamos loco/a al principio con nuestros cambios de humor y cambio de planes a ultima hora...por favor tennos paciencia.
  • Háblanos de nuestro hijo/a. No pienses que al hablarnos de el/ella nos vas a hacer recordar...nosotros nos acordamos todo el tiempo de nuestro hijo/a que tu lo/la menciones no va a cambiar eso pero si nos va a dar alegría saber que lo/la recuerdas.
  • En las fechas como nuestro cumpleaños, día de la madre, del padre, navidad, sobretodo en el primer año no nos digas feliz día o feliz Navidad en este tiempo para nosotros no es feliz y muchas veces aunque no lo creas lo podemos sentir como una burla...como me pueden decir feliz día? No saben que acabo de perder un hijo/a? Lo que puedes hacer es darnos un gran abrazo en silencio, decir que piensas en nosotros y desearnos un día como mucha paz.
  • Menciona a hijo/a, di su nombre, nos encanta escucharlo. Cuéntanos anécdotas de el/ella, cosas que hacia que recuerdes con amor...eso nos llena el alma.
  • No somos las mismas personas que eramos antes, trata de conocernos nuevamente puede que te gustemos incluso mas que antes.
Son algunos consejos, de hecho hay mas y cada uno de nosotros tiene los suyos ya que todos somos distintos así como nuestras historias.

Pero si hay algo que podemos hacer todos por las personas que nos acompañan en este camino es: hablar! Decir como nos sentimos, lo que nos gusta y disgusta, lo que queremos y no queremos, si no hablamos, si no comunicamos las demás personas no tienen como saber.

Empecemos nosotros por expresarnos.

Con amor,

Ursula


miércoles, 5 de noviembre de 2014

Mi camino...perfecto


Muchas veces no confiamos en el camino, sentimos que el camino nos esta llevando por donde no deberíamos ir, sentimos que el camino no es el correcto porque eso no estaba en nuestros planes...caminamos y solo vemos oscuridad porque vamos caminando mirándonos los pies y no levantamos la mirada para ver la Luz al final del camino. 
No confiamos en que vamos abriendo camino conforme vamos caminando, no confiamos en que nuestro viaje es perfecto, si perfecto, con nuestros dolores, sufrimientos, alegrías...todo es perfecto, solo tenemos que confiar, ,mantener la mirada hacia adelante y abrir los brazos a las nuevas oportunidades que la vida nos va brindando.

Yo veo hoy donde estoy y me parece increíble. Yo confié en mi camino, confié en mi viaje y me ha traído bendiciones maravillosas.
Es increíble como la muerte me dió vida y me ayuda a dar vida a los demás.

Nunca pensé trabajar en lo que trabajo, nunca pensé ser Consejera en Logoterapia y si bien empecé a estudiar para poder tener más herramientas para poder ayudar a los papas en Thaniyay pues hoy también puedo ayudar a todas las personas que pasan por una situación límite. 
Nunca pensé que mi vocación fuera de servicio y de ayuda a los demás pero ahora es lo que le da sentido a mi vida. Es mi misión en esta vida y la siento tan mía que se que no me equivoco al afirmar eso.

El poder ayudar a que las demás personas vean que hay Luz al final del camino no tienen precio, el sentir que puedo ayudarlas a encontrar un sentido o un nuevo sentido a sus vidas suma mucho a la mía. Me hace ser mejor cada día, ser mejor persona, mejor ser humano.

Estoy agradecida a la vida, a la muerte y a Gabriel por haberme puesto en el camino correcto, en mi camino, por haberme permitido levantar mi mirada, confiar en mi travesía y abrir mis brazos a las nuevas oportunidades que el universo me dió.

Estoy agradecida y en Paz!

Con amor,

Ursula

domingo, 26 de octubre de 2014

Mis 37!



Hoy cumplo 37 años y quiero celebrarme.

Celebrarme por ser mujer, por ser hija, por ser hermana, por ser amiga, por ser madre, por ser esposa, por ser fuerte, por ser yo!

Miro para atrás y podría ver dolor, perdida, sufrimiento, cosas que se quedaron por hacer, podría ver miedos, inseguridades, cosas que hice mal, cosas que deje de hacer, arrepentimientos....pero NO! 

Hoy yo elijo ver un camino que se fue abriendo conforme fui caminando, quiero ver una vida rica en amor dado y recibido, quiero ver dolor pero con aprendizaje, quiero ver sufrimiento pero con sentido, quiero ver miedos transformados en acciones, quiero ver todo lo que me falta por hacer en vez de lo que no hice. 
Quiero ver a esta persona que a pesar de todo le sigue diciendo SI A LA VIDA!

Amo mi vida como fue, como es y como será.

Agradezco lo vivido porque eso ha hecho la persona que hoy soy. Esta persona que me encanta.
Agradezco los dolores y los malos momentos porque son los mejores maestros y son quienes me abrieron los ojos para ver realmente la vida como es.
Agradezco a mi familia por su amor, su apoyo incondicional, a mis hijos por ser mi razón de vivir, a mi esposo por ser mi gran compañero en este camino de la vida, por ser mi sostén y esos brazos en los cuales puedo refugiarme cuando siento que no puedo más...es ahí donde recargo mis energías. A mis amigas por esas hermanas que elegí.
Soy lo que soy por todo lo vivido, por los errores cometidos y aprendidos y por los no aprendidos también.

Hoy extraño a mi hijo terriblemente pero he aprendido a integrar a mi vida su ausencia, he llegado a aceptar a la muerte como parte de la vida y con esto a que el tuvo que partir antes.

No reniego, no maldigo, no sufro, no pienso en lo injusta que es la vida o en el dolor que me acompaña siempre...hoy entiendo, hoy amo, hoy comprendo, hoy rezo, hoy disfruto, hoy agradezco, hoy abrazo tu ausencia con sabiduría y aceptación.

ESTOY EN PAZ!

Ursula



miércoles, 22 de octubre de 2014

Yo me quiero



Algo que veo mucho en Thaniyay y debo reconocer que no solo ahí sino lo veo en mi también es que muchas veces no nos cuidamos y a que me refiero con eso?

A que nos exigimos demasiado, no somos pacientes ni con nosotros ni con nuestro proceso, no somos pacientes con nuestro dolor y le exigimos que se vaya cuando aun no es tiempo.
Deseamos también muchas veces que el tiempo pase rápido para que nos ayude pero no sabemos que el tiempo puede pasar y va a pasar pero si nosotros no lo ayudamos poniendo de nuestra parte el tampoco nos va a ayudar a nosotros.

Últimamente no me he estado cuidando emocionalmente y todos tenemos un limite, nuestro cuerpo llega a un limite al igual que nuestro corazón y nuestra alma....muchas veces así no queramos tenemos que parar y analizar lo que esta sucediendo en nuestra vida, como lo estamos llevando, como lo estamos manejando....hacer un alto y preguntarnos...estoy bien?

Yo hice ese alto y me di cuenta que necesito un break, necesito un espacio para mi, que si bien me doy a los demás y es maravilloso también tengo que pensar en mi...por que yo soy importante no solo para mi sino para mi familia.
Pero ojo no todo lo que nos sucede en la vida desde que nuestros hijos partieron va a tener que ver con ellos y su muerte, no, no es así.
Este espacio, este tiempo, este break no es por algo que yo haya sentido por Gabriel o porque no haya sanado algo...Gabriel es mi hijo maravilloso que lo llevo dentro mio siempre, ya lo acepté, ya lo integré, ya lo volví parte de mi vida para siempre, ahora son otras cosas que requieren de mi atención, yo requiero de mi atención, mis hijos, mi familia.

Démonos también un tiempo para nosotros, no nos exijamos tanto...tengámonos paciencia y amor con nosotros mismos...nosotros somos importantes para nosotros y también para las personas que nos quieren y quieren vernos bien...así que a hacer un alto, a respirar muy profundo y a amarse!

Con amor,

Ursula

jueves, 16 de octubre de 2014

Se vale!

Este diciembre van a ser 4 años que Gabriel partió. 4 años lo tuve conmigo y 4 años no.
El mismo tiempo pero sin embargo no son iguales. A veces siento que fue tan breve el tiempo que estuvo conmigo, me faltaron tantas cosas por vivir con el, le faltaron a el tantas cosas por vivir y a veces siento que el tiempo que estuvo conmigo fue eterno, fue perfecto, que no necesitamos mas, que fue el ideal. A veces pienso también que el tiempo que no ha estado con nosotros ha sido eterno, es eterno y a veces es tan fugaz.

Conversaba el otro día con una amiga que también perdió a su hijo y le pregunté: no te pasa a veces que cuando ves una foto de tu hijo sientes como si todo esto fuera un sueño? No ves a veces una foto de Emilio y le preguntas: de verdad exististe? Fuiste un sueño? Fuiste, eres una realidad? Y me contestó: claro! (entre otras cosas).

Es increíble todo lo que sentimos, lo que no sentimos. Como se mezclan nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestras creencias. Vivimos en un torbellino de emociones y muchas veces estas emociones no son positivas y tendemos a rechazarlas y al rechazarlas lo único que logramos es que regresen con mas fuerza...entonces que hacer?
Validarlas! Validar nuestras emociones, aceptarlas como parte de nuestro proceso. Sentimos rabia? Celos? Envidia? Ira? Odio? Culpa?....y luego encima de sentir esto nos sentimos mal por sentirlas y aparece nuevamente la culpa....esta amiga imaginaria que nos acompaña durante bastante tiempo haciéndonos sentir culpables por ser humanos, por sentir como humanos.

Hace poco publique un pensamiento en Thaniyay que decía, entre otras cosas: Se vale ser humanos! Y sí se vale! Se vale llorar, se vale sentir, se vale querer mandar todo a la mierda, se vale suspirar, se vale gritar, se vale pedir ayuda, se vale tirar las cosas, se vale!!!!!! 

Vivamos nuestro duelo como queramos, hagamos lo que nos hace bien (siempre pensando en lo mejor para nosotros y sin hacernos daño ni a nosotros ni al resto), no tengamos miedo de expresar nuestras emociones y lo que sentimos, no tengamos vergüenza de llorar en público. Mientras más libres nos sintamos con respecto a nuestras emociones un poquito mas llevadero será este camino.

Y recordemos...nada dura para siempre, solo el amor por nuestros hijos!

Ursula 

martes, 7 de octubre de 2014

Necesitamos un abrazo...


Esta semana ha sido un poco complicada para mi.
Mi hijo mayor no se ha estado sintiendo muy bien y eso ha hecho que me de cuenta que no estoy aun preparada para lidiar con las enfermedades.
Siento mucha angustia de saber que mi hijo está enfermo y que algo grave le puede estar pasando. Escucho tantas historias en Thaniyay que tengo miedo de convertirme en una de esas historias y luego me doy cuenta que yo soy una de esas historias también. Que loco como por segundos puedo pensar que a mi no me pasó nada.

Como he estado lidiando con estos sentimientos que me han invadido en estos días? 
Con rabia y me avergüenzo de decirlo pero he sentido mucha rabia, rabia conmigo misma, rabia con la incertidumbre de no saber y lo peor de todo es que he sentido rabia hacia mi hijo por enfermarse y sentirse mal.
Me he dado cuenta que no se como manejar y por mas que he intentado sin éxito despistar a la angustia no he podido. Ha regresado tocándome el pecho y haciendo sentir impotente frente a esta situación que por mas que yo quiera no puedo cambiar.

Hoy mi hijo está mucho mejor (y hemos podido entender que le sucedía) y con su mejoría vino también un poco de paz a mi vida. Ahora ya puedo respirar sin miedo, puedo mirarlo sin miedo, puedo abrazarlo sin miedo. 
Cuando se fue la angustia y el temor a perderlo pude hablar con él sin rabia, pude entenderlo o por lo menos decirle que lo entendía.

Todo se mueve cuando muere un hijo...todo dentro de nosotros se mueve pero el mundo sigue inmóvil. 

Tenemos que lidiar con muchas emociones, situaciones, miedos, angustias que nos es difícil saber como tenemos que actuar y que debemos decir....no pretendo que me entiendan los que no han perdido un hijo pero solo les pido que no me juzguen.

Voy por el buen camino, abriéndome paso al caminar (como dice la canción) y en este camino vamos aprendiendo y encontrándonos con personas que nos ayudan a iluminarlo.

Necesitamos un abrazo, no palabras...un abrazo de esos que te llegan al alma y hacen que todo lo malo desaparezca.

Ursula


viernes, 26 de septiembre de 2014

Es el primer año el mas difícil?


Recuerdo mi primer año sin Gabriel. Gabriel partió un 29 de diciembre así que lo primero que viví sin Gabriel (sin contar todos los días sino hablando de fechas especiales e importantes) fue año nuevo. El 31 de diciembre nosotros estábamos saliendo de la casa de mis papas con Gabriel para ir al crematorio. Recuerdo que en el camino al cementerio pensaba que paradogica es la vida, yo y mi familia viviendo una tristeza tan grande y el mundo preparándose para la mayor fiesta del año.
Recuerdo también haber entrado al facebook en algún momento del día y ver los post y fotos de las personas todas felices, preparándose para el año nuevo y ahí me di cuenta que el mundo sigue girando y las personas siguen con su vida y yo también tenia que seguir.

Luego vino el santo de Gabriel, 9 de marzo, habían pasado 2 meses de su partida. En ese santo hubiese cumplido 5 añitos. Que hacer???? No quería vivir ese día, no me parecía justo, se supone que debía estar con mi hijo en su cumpleaños. Así que decidí hacer algo diferente ese día y con mi esposo decidimos bautizar a Leia que tenia 3 meses. Fue un día lindo, el Padre en el bautizo habló muy bonito y menciono la presencia de Gabriel. Estuvimos contentos por Leia y también por Gabriel porque sabíamos que el estaba con nosotros y estaba bendiciendo a su hermanita.

Luego vino el día de la madre...fui a Jardines de la Paz a ponerle flores a Gabriel y recuerdo haber pensado una vez mas que injusto! Por que tengo que ponerle flores a mi hijo en un cementerio? Lo pasé tranquila, en familia. No contesté llamadas y no quería que nadie me diga feliz día...feliz? Para mi no era completamente feliz porque me faltaba un hijo para apachurrar.
Luego el santo de Cristobal...tenia que estar bien y feliz por el y no me costó, de verdad estaba feliz y bien por mi hijo, quería celebrarlo, me hacia falta Gabriel pero ya estaba empezando a sentirlo dentro mio.

Luego mi santo...quise hacer algo distinto. Fui con mi familia a ver al señor de los Milagros (acá el post donde hablo acerca de esta linda experiencia http://meganeelcielo.blogspot.com/2011/11/gracias-senor-de-los-milagros.html ) y luego almorzamos en mi casa, en la noche estuve con algunos amigos. La pasé bien, acompañada, recordando con melancolía mi ultimo cumpleaños que fue el único que tuve a mis tres hijos conmigo, claro Leia estaba en mi panza pero estaban los 3 conmigo. Y ese ultimo santo me tomé esta foto con los tres sin pensar en que iba a atesorar esta foto un año después.


Luego vino el santo de Juanjo, el santo de Leia...todos con una tristeza difícil de ocultar, extrañando mucho a Gabriel, tratando de entender el por que de las cosas.

Navidad...que fuerte...decidimos con mi esposo no pensar en que íbamos a hacer. Ese año no hubo árbol ni nacimiento en la casa, lo hablamos con Cristobal y el entendió (pero que feliz estuvo la siguiente navidad cuando si hubo árbol)


El mismo 24 decidimos que hacer y decidimos pasarlo en familia, pero también ahí mismo a las 10 de la noche decidimos irnos antes de las 12 y así lo hicimos. Nadie nos dijo nada, nadie nos miró mal...no nos sentimos mal. No queríamos darnos cuenta que ya eran las doce y no queríamos recibir abrazos de feliz navidad. Hicimos lo que sentimos y lo que quisimos. Llegamos a la casa y acostamos a los niños y pasamos las 12 dormidos en Paz! Al día siguiente si les deseamos Feliz Navidad a nuestros hijos y sabíamos que Gabriel estaba ahí con nosotros.

Yo siempre he hecho lo que he querido, claro dentro de los limites. Me he caracterizado y hasta ahora creo de tener un carácter fuerte y de luchar por lo que quiero y por lo que me parece justo.
Y esto no cambió en mi duelo.
Algo que me ayudó mucho en mi primer año sin Gabriel fue el hacer lo que sentía y lo que quería sin importarme que pensara el resto.

Me ayudó el vivir un día a la vez, el no hacer planes mas allá de los siguientes 10 minutos ya que no sabia como me iba a sentir. 
En ese primer año, me escuché, me comprendí, me conocí mucho mas, me quise mucho mas, aprendí a tenerme paciencia, a respetar mis tiempos, a no compararme con el resto, a valorizar mis sentimientos, a reconocerlos. Aprendí que no estaba sola que habían muchas personas como yo. Aprendí a darle valor al tiempo, aprendí a no juzgar a no minimizar los comentarios de las personas que no habían pasado por esto. Aprendí el verdadero significado de la palabra Paciencia y de la palabra Esperanza.

Fue un año difícil? Hoy 3 años y medio después no se si lo llamaría difícil, prefiero llamarlo un año desafiante, un año aleccionador, un año de introspección, un año de conocimiento...un año que definió un poco mas quien soy y hacia voy.

Con amor,

Ursula

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Hay que soltar


Todos tenemos miedo, ya sean miedos reales o irreales, miedos que nos han impuesto o que nosotros mismos hemos creado.

A partir de la muerte mi hijo por tu lado dejé de tener miedo pero por otro ahora el miedo más grande que tengo es que me vuelva a pasar. 
Antes que Gabriel parta, el que uno de mis hijos muera me parecería algo súper lejano, no era real, eso no pasaba, eso no me iba a pasar....pero me pasó, la peor pesadilla que tenemos los padres se hizo realidad para mi, esa pesadilla a la cual todos los padres huimos, yo la tuve que vivir despierta, entonces...ahora que ya lo viví, que viví aquello que se supone no pasa...quien me dice que no me puede volver a pasar? 
Yo sé no hay garantías, ni para mi ni para nadie, tengo miedo, si, si lo tengo, no quiero volver a vivir lo que viví, pero puedo vivir con esta angustia y miedo? Si puedo, quiero? No, no quiero.

No podemos dejar que el miedo nos domine, que nos maneje, que nos haga suyo, no podemos dejar de vivir por temor, no podemos evitar que nuestros hijos vivan, no podemos transmitirles nuestros miedos a ellos.

Tenemos que aprender a soltar, a dejar ir, a abrir las manos y dejar de retener lo que no tiene que ser retenido...no podemos controlar nada, sólo nos queda confiar en que todo es perfecto, en que todo llega cuando tiene que llegar y todo se va cuando se tiene que ir.

Ursula

martes, 16 de septiembre de 2014

El duelo no es una enfermedad



Por qué nos es tan difícil conectarnos con el dolor?

No estamos acostumbrados a sentir dolor, ni físico, ni espiritual...nuestra generación es la generación del placer...algo te incómoda, te duele entonces te medicas, haces lo que sea por evitar ese momento de dolor y/o sufrimiento....por qué???
Le tenemos miedo al dolor, huimos del dolor, lo evitamos a toda costa, no lo queremos, no queremos sentirlo, no queremos experimentarlo.
Si tan sólo dejáramos que el dolor nos enseñe, si tan sólo dejáramos que entre y que nos muestre lo que tiene por mostrar.

El otro día estuve en un velorio acompañando a una persona muy querida.
En un momento ella se quiebra, lo cual es completamente natural, acaba de perder a su pareja, obvio que tiene que quebrarse, obvio que tiene que llorar pero no, las personas no están acostumbradas a eso, las personas no quieren que sufra, que se conecte, que sienta, entonces que hacen? Te ofrecen con la mejor intención una pastillita, una pastillita nada mágica. Esa pastillita no hará desaparecer el dolor, esa pastillita no hará que aceptes la partida de tu ser querido más rápido, no hará que dejes de llorar, lo único que hará es desconectarte por un momento sólo por un momento de la realidad que esta viviendo, anestesiará por un momento tu mente y tu corazón pero no retrocederá el tiempo, no hará que esa persona querida despierte. Y cuando el efecto de la pastillita pase (porque no dura para siempre) te conectarás de una manera más dura con la realidad, te caerás de cara al piso y el dolor será aún más grande.

Hay algo que tenemos que entender EL DUELO NO ES UNA ENFERMEDAD! El duelo no requiere medicación, no en un duelo normal y saludable. Como en todo hay excepciones y hay duelos crónicos en los cuales la medicación es recomendada y aceptada.

No le tengamos miedo a conectarnos con el dolor y dejar que no enseñe, el dolor puede ser un gran maestro pero sólo si lo permitimos.

Ursula

lunes, 8 de septiembre de 2014

Todo es perfecto!



Después de lo que he vivido estos dos días no puedo dejar de preguntarme...nuestra fe tiene un limite?
Dos muertes cercanas, dos personas jóvenes...tanto dolor y sufrimiento a su alrededor...hasta donde puede una persona sufrir? es que acaso hay un limite para el sufrimiento también?

Sí, a raíz de la muerte de Gabriel he comprendido, entendido, interiorizado muchas cosas, he tratado de entender con lo mas profundo de mi alma y dejar de lado mi limitada mente, lo he conseguido en algunas cosas pero cuando sucede esto, cuando ves que nada tiene sentido, que una persona puede sufrir una y otra vez es ahí cuando vuelvo a preguntarme todo de nuevo, cuando vuelvo al día uno en donde no comprendía nada pero luego entiendo o por lo menos lo intento de ver mas allá de lo evidente.

Trato de ver que todo es perfecto, que no hay errores en esta vida, que nuestro plan de vida es ideal y que se van acomodando las piezas de nuestro rompecabezas poco a poco.

Hay misterios en la vida que nunca entenderemos, hay misterios en la muerte que no podemos ni siquiera intentar comprenderlos, hay misterios que van mas allá de lo que nuestros ojos humanos pueden ver.

Estoy segura que esto que ha pasado, que estas dos muertes no son errores (ninguna muerte lo es), el universo es muy sabio.

Una de las muertes, comprendo la misión de esa persona, lo que vino a hacer y lo que le faltaba por hacer para poder partir, lo hizo y regresó a casa.
Por es mas difícil tratar de comprender la otra muerte...pero estoy segura que esta gran madre tiene un propósito y una misión enorme en esta vida...estoy segura va a haber mucho aprendizaje alrededor de ella, todos los que la rodean y conocen tienen mucho que aprender, valorar, amar...ella va a ayudar a muchas personas a despertar, a abrir los ojos...

Todo lo que nos pasa en la vida es para que aprendamos, para que sanemos, para que evolucionemos y a veces el plan es tan grande y perfecto que lo que le sucede a una familia tiene un efecto no solo en esa familia sino en muchas mas.
Todo lo que se va a lograr a partir de esta muerte van a ser cosas inimaginables, increíbles y con una bendición eterna.

Yo lo veo así porque es la única manera en que puedo intentar comprender tanto dolor.

Una vez mas...la muerte nos abre a la vida!

domingo, 7 de septiembre de 2014

Una vez más


Una vez más me sorprende la muerte.
Una vez más nos pone al límite, nos hace ver nuestra vulnerabilidad, nuestra mortalidad, nos hace ver que no podemos controlar todo mucho menos cuando vamos a partir.

Una vez más la muerte nos enseña a amar la vida, a vivir el presente, a vivir sólo por hoy todos los días , a decir hoy: te quiero, te amo, te extraño, te admiro...una vez más nos enfrenta con su maravilloso misterio, ese misterio que nos envuelve, nos alucina, nos engaña (muchas veces), nos sorprende.
Nos hace sentirnos ignorantes, humanos, nos hace intentar responder sus preguntas, esas preguntas que sabemos no tienen respuestas y si las tiene no las vamos a encontrar con nuestra mente humana y limitada.

Una vez más nos hace mirarnos a nosotros mismos, nos hace mirar muy dentro de nosotros y preguntarnos si estamos haciendo bien las cosas, si estamos realmente viviendo o simplemente sobreviviendo, si estamos amando con locura, si estamos abriendo nuestro corazón y nuestra mente a los demás y a nosotros mismos.
Nos hace cuestionar nuestras creencias, nuestras vivencias.
Nos para frente al abismo de nuestra vida, nos hace maldecir a la vida, al destino, al dolor pero al mismo tiempo también nos hace abrazar la vida, respirarla, amarla, sentirla...la muerte nos hace sentir más vivos que nunca.

Por qué se van los buenos? Porque son los afortunados, son los que ya cumplieron con lo que vinieron a hacer, dejaron sus lazos de amor tejidos entre las personas que tocaron su vida, porque ya están en paz, en armonía, alcanzaron la máxima luminosidad y regresaron a casa si justamente eso regresaron a casa.

Gracias por iluminar las vidas de las personas que te conocieron, en especial la vida de esas tres mujeres a las cuales les dejaste más de lo que te puedes imaginar, endulzaste sus vidas y las hiciste felices, gracias por quedarte hasta que lo cumpliste.

Que tu luz brille por siempre Sandro! 

Ursula

viernes, 5 de septiembre de 2014

Amar es dejar ir



Somos egoístas, no creo que no haya nadie que pueda decir que nunca en su vida ha sido egoísta o ha pensando egoístamente.
Muchas veces pensamos en nosotros primero, en nuestro bienestar...somos nosotros quienes no queremos sufrir, no queremos sentir dolor, no queremos tener que pasar por el largo y triste camino de la separación y para evitar eso muchas veces hacemos cosas sin realmente pensarlas, las hacemos por instinto, por miedo, pensamos que las hacemos por amor y quizá si quizá, quizá en el fondo el amor si esta presente pero si miramos un poquito más adentro esta nuestro egoísmo.

Cuando Gabriel salió de sala de operaciones y estuvo en cuidados intensivos no sabíamos cuanto tiempo iba a estar en coma, no sabíamos si iba a despertar algún día y si despertaba no sabíamos si iba a ser el mismo Gabriel...el golpe en su cabecita fue muy muy fuerte y lo más probable es que si el hubiese sobrevivido no hubiese sido mi Gabriel.
Tal vez hubiese estado muchos años conectado a una máquina, tal vez no hubiese podido caminar, tal vez hubiese tenido que estar echado en su cama de por vida....tal vez, tal vez, tal vez.

Muchas cosas que en su momento no las sabía, no sabía lo que iba a pasar con mi hijo pero si hubo algo que supe desde el instante en que entré a verlo a cuidados intensivos y fue que de ninguna manera iba a ser yo quien retenga a mi hijo en esta vida, que de ninguna manera iba a alargar su vida artificialmente sólo porque yo no podía soportar el dolor de su partida...no importa como lo tenga lo único que importa es que se quede conmigo....muchas veces he escuchado eso y yo Ursula no estoy de acuerdo.

Yo quería y quiero para mi hijo lo mejor, quería que este bien, quería que sea libre, que este feliz, que no este conectado a una máquina, no quería verlo así, dormidito sin poder moverse, sin poder hablar, NO! Ese no era mi hijo!
A pesar del gran dolor que significó despedirme de mi hijo, a pesar del gran dolor que significa vivir sin mi hijo, en ese momento pensé en el y no en mi. Le dije que se vaya en paz que mami iba a estar bien, que no se preocupe por mi, sólo le pedí que me de fuerzas para soportar su partida y ni bien terminé de decir eso, Gabriel se fue.

Si, dejé mi lado mi egoísmo, dejé mi lado mis necesidades, deje de lado lo que yo quería para pensar en mi hijo y en lo que el necesitaba, mi amor de madre va más allá de mi egoísmo....amo tanto a mi hijo que lo dejé partir en PAZ! Así de grande es mi amor por el.

Ursula

lunes, 1 de septiembre de 2014

Hoy te digo que te quiero!


El otro día falleció un amigo de mi papá y el me contaba acerca de como a raíz de su muerte habían empezado una serie de correos entre los amigos hablando maravillas de él (no hay muerto malo)...a lo que mi papá me decía: por qué somos así los seres humanos? por qué tenemos que esperar a que la persona muera para decirle todo lo que pensamos de esa persona? por qué en vida no podemos decirle que la queremos, que la admiramos? por qué???
Estuvimos hablando de eso un rato y él hasta ha pensado hacer algo al respecto con su grupo de amigos lo cual me parece super.

Luego me puse a pensar en eso cuando estaba sola y es verdad. 
Casi nunca le decimos a las personas lo que pensamos de ellas, esperamos que se mueran para publicar en facebook cuánto las amábamos, cuánto los admirábamos, cuánto los extrañamos y encima lo ponemos en facebook como si facebook fuera un medio directo al cielo donde las personas que ya no están lo pueden leer y ver...que equivocados estamos.

No voy a juzgar, ni criticar.
Yo he pasado por la experiencia de haber visto morir a mi hijo y me he quedado en paz y con una tranquilidad inmensa de saber que en vida le dije a mi chiquito todo lo que pensaba de él, le dije todo lo que me amaba, le dije como lo admiraba, le dije todo lo que debí decirle como si muy dentro de mi corazón yo hubiese sabido que se iba a ir pronto.

No esperemos que esa persona a quien amamos, a quien admiramos se vaya para recién darnos cuenta lo que significa para nosotros...no esperemos que se muera para publicar en facebook cuanto la amamos y extrañamos...hagamoslo hoy! Hoy digamosle a esa persona que la queremos, hoy digamosle que admiramos de el o de ella...HAGAMOSLO HOY! no mañana, HOY!

Ursula

lunes, 25 de agosto de 2014

Humanicemos la Salud!



"SI PUEDO CURAR, CURO. SI NO PUEDO CURAR, ALIVIO. SI NO PUEDO ALIVIAR, CONSUELO"

Donde esta nuestra compasión? Nuestro respeto? Nuestro amor? Nuestro cuidado? Nuestra responsabilidad? Nuestra humanidad?

Nosotros no somos un número, un apellido, una persona más en una lista de pacientes para ser atendida. No somos un enfermo, ni una enfermedad, no somos un contagio, no somos una úlcera, una hemorragia, un corte, un cáncer, un dolor de cabeza o de barriga, no somos una enfermedad terminal, no somos un diagnóstico, no somos esa palabra que nadie quiere decir...somos mucho más que eso que nos aqueja...SOMOS SERES HUMANOS!
Y así debemos ser tratados, como seres humanos con sentimientos, con emociones. Debemos ser tratados con amor, con cuidado, con paciencia, con tolerancia.

Tomemos conciencia! 

Para la persona que atiende somos uno más en su larga lista de cosas por hacer, es un número de camilla o de cuarto, pero no para los familiares. Para ellos, ella es la persona más importante, para ellos no es un apellido, ni un número, no es un cáncer, ni un golpe, ni un desmayo, ni un dolor...para ellos sus familiares es mamá, es papá, es su hijo, es su abuelito, su abuelita, su tío, su prima...es família!

Entonces de parte del cuidador...donde esta la empatía? El amor? El cuidado? La paciencia? El respeto? LA HUMANIDAD????

La vida da muchas vueltas...tratemos a los demás como quisiéramos que nos traten a nosotros o a ún familiar nuestro....algún día podríamos estar en ese lugar donde no queremos y nos pueden tratar como algún día nosotros lo hicimos.

La base de todo es el AMOR!

Ursula

lunes, 18 de agosto de 2014

Nosotros si sabemos


Hay algo que siempre se dice en Thaniyay y es que ahí es el único lugar donde podemos decir lo que queramos, que podemos llorar, reír, recordar y que somos los únicos que nos entendemos.

Muchas veces nosotros nos discriminamos, muchas veces nosotros nos aislamos y no queremos compartir con nadie sólo con los que han pasado por lo mismo que nosotros....pero por que lo hacemos???

Porque la verdad somos los únicos que nos entendemos. 

Hoy estuve hablando con una mama que asiste a Thaniyay y me contaba que fue con su esposo a hablar con un padre y que no sólo no los ayudó sino que los hizo sentirse muy mal, más a el que a ella. Les dijo cosas que no se les puede decir a unos padres que acaban de perder un hijo.....pero claro...el como podría saberlo???

Nosotros si sabemos que decir y que no decir....sabemos las palabras correctas para ser dichas en el momento correcto...sabemos en que momento dar un abrazo o en que momento sólo dar una palmada en la espalda...sabemos acompañar en silencio sin hacer de ese silencio algo incómodo...sabemos qué da consuelo y que no.
Podemos decir: yo te entiendo, te acompaño, sé lo que estas sintiendo, sé que como duele y lo decimos de corazón porque nosotros una vez estuvimos ahí, en ese momento, en ese lugar.

No desmerezco la ayuda de los demás, ni sus palabras, ni sus abrazos, ni sus oraciones...pero el estar entre nosotros, el hablar el mismo idioma, el entendernos sin tener la necesidad de hablar, el entendernos tan sólo con la mirada no tiene precio y poco a poco nos vamos ayudando, nos vamos sanando, vamos saliendo y ahí estamos todos sosteniéndonos unos a otros, unidos por el amor a nuestros hijos.

Ursula 

martes, 12 de agosto de 2014

Amemos nuestra vida!



Estaba el otro día con un grupo de amigas conversando de todo y de nada. En un momento una de ellas me pregunta como estoy...pero no era el como estoy diario era el como estoy profundo, ese como estoy que se refería a Gabriel. Me quedé pensando un segundo y le contesté: estoy bien! A pesar de todo puedo decir que estoy muy bien. Hubo un breve silencio que me pareció eterno y luego una de las dijo: que fuerte todo lo que has vivido, no quisiera ser tu.
No quisiera ser yo, ella no quiere ser yo...me quedé un momento en silencio y en ese momento pensé muchas cosas:

Sí, yo y todos los padres que hemos perdido un hijo representamos para los demás padres la peor pesadilla. Representamos la fragilidad de la vida, nuestra vulnerabilidad, res presentamos la mortalidad de nuestros hijos, aquellos que se supone no mueren. Nosotros caminamos con los zapatos que nadie quiere ponerse pero saben que? A pesar de todo, a pesar del dolor, a pesar del sufrimiento y la pena, a pesar de lo terrible que fue tener que despedirme de mi hijo, de lo terrible que es tener que vivir sin él a mi lado, yo AMO MI VIDA! Y no la cambiaría por la vida de nadie. 
Así como esa persona no quisiera ser yo, yo no quiero ser ella.
Soy feliz siendo yo y viviendo mi vida.
He aprendido a amar mi vida con sus dolores y con sus ausencias, con sus tristezas y sus caídas.

Aprendamos a amar nuestra vida, nuestro entorno,nuestra familia. Aprendamos a agradecer el ser nosotros, el estar vivos, el poder disfrutar de aquellos a quienes tenemos con nosotros, a agradecer el estar viviendo esta nuestra vida.
Cada uno de nosotros es un ser único y especial, nadie es como nosotros. Somos especiales, importantes, únicos así como somos y así única es nuestra vida también.

Amemos esta nuestra vida, no nos comparemos con nadie, no envidiemos a nadie. 

De alguna extraña manera somos nosotros afortunados...nosotros vemos ya la vida sin la venda en los ojos, vemos la vida tal y como es y vemos lo que realmente importa. Vemos la Luz que hay detrás de todo lo que sucede. Sabemos apreciar cada segundo, cada minuto, cada hora, sabemos valorar aquel abrazo, aquel beso, aquella caricia. Vivimos el día a día abrazando cada instante y atesorandolo en nuestro corazón, porque nosotros conocemos la fragilidad de la vida, porque nosotros hemos visto a la muerte y así viéndola hemos podido ser capaces de apreciar la vida!

Con cariño,

Ursula

lunes, 4 de agosto de 2014

Nos iluminas con tu Luz!


Es increíble como ha cambiado mi relación con Gabriel desde que el partió y no hablo solo de la separación física.

Cuando Gabriel estaba acá conmigo dependía totalmente de mi.
Él partió cuando tenia 4 añitos, su mundo era yo y su familia. Me necesitaba para bañarse, para ir al baño, para que le sirva su comida, ya comía solo pero le encantaba que yo le de de comer. Era muy independiente en algunas cosas pero era un niñito todavía y moría por mi y por estar conmigo.
Nosotros su familia eramos su centro, su mundo...eramos quienes le dábamos seguridad y amor. Él con nosotros se sentía seguro y amado.

El otro día me puse a pensar en eso y me di cuenta que ahora soy yo la que necesita de él. Soy yo la que le pide seguridad y amor, soy yo la que ahora se siente segura y amada teniéndolo a él en el cielo. No es que antes no me haya sentido así pero es diferente saber que de alguna extraña manera es ahora él quien nos cuida y protege.

Gabriel partió de 4 años pero sin embargo para mi él ya no tiene esa edad, para mi él ahora es un alma sabia y evolucionada, maestra, divina...un alma que ahora vela por nosotros enviándonos su Luz y Amor.

La foto que comparto hoy de Gabriel, me encanta. Creo que tenia 2 años. Me encanta como la Luz ilumina su carita de felicidad, esa Luz divina que hoy lo ilumina y que es parte y siempre fue parte de él. Esa Luz que hoy el comparte con nosotros y nos la envía para darnos calor en las noches frías y tristes, para iluminar nuestros momentos de oscuridad, para señalarnos el camino que debemos seguir...para compartir su Luz con los demás.

Ursula




sábado, 26 de julio de 2014

Si lo ves



Si lo ves dile que lo extraño, que me he acostumbrado a extrañarlo todos los días, cada minuto, dile que a veces es demasiado, dile que habiéndome acostumbrado a extrañarlo nunca se volverá una parte normal de mi vida.

Si lo ves dile que estoy bien. Dile que tengo mis días en los cuales si reniego, si me pregunto por qué?! Por qué se fue tan temprano? Por qué tuvo que ser el....soy humana, me duele el no tenerlo conmigo y si bien ya entendí que todo es parte de un plan maestro y perfecto eso no impide que mi corazón de madre de vez en cuando llore maldiciendo a la vida para luego agradecer a la vida el habérmelo dado.

Si lo ves dile que siempre está presente, no sólo en mi mente y en mi corazón, sino en mi vida, en mi día a día, en mi casa, en mi familia.

Si lo ves dile que sus hermanos hablan de él. Cristóbal recuerda canciones que le gustaban, juegos, bromas, travesuras, amor entre hermanos. Leia habla de su hermano que está en cielo como si hubiese vivido con el más de 26 días, ella guarda en lo más profundo de su mente y su corazón el amor recibido de su hermano en la panza y cuando nació, sabe quien es y sabe que él la cuida...dile eso.

Si lo ves dile que Thaniyay ha crecido, que estamos ayudando (en su nombre) a muchos padres que como nosotros han pasado por esta terrible experiencia. Dile que juntos nos ayudamos a encontrarle un nuevo sentido a nuestras vidas y un sentido a sus partidas. 
Dile que me siento sumamente orgullosa de él. Que ahora entiendo muchas cosas de su vida y de su muerte. Dile que sé que es un alma bendecida y que siento la Luz que derrama no sólo sobre nosotros su familia sino sobre muchas personas más.

Si lo ves dile que recibo sus mensajes, dile que me perdone si es algunos no los he percibido y los he dejado pasar. Dile que trato de estar consciente y despierta a sus señales.
Si lo ves dile que ayer si lo sentí, si vi ese pajarito que pasó justo cuando estaba con pensando en él y dile que también escuche su nombre en otro niño después que el pajarito se fue. Dile que siga siempre mandándome sus señales, dile que me dan esperanza, amor, me calientan el alma y el corazón.

So lo ves dile que no se fue en vano, él ya lo sabe pero igual díselo...desde el día en que partió nunca dejé que su partida haya sido en vano, siempre creí que había algo mas grande detrás de todo este dolor, dile que ahora lo sé, que ahora tengo la certeza que es así.

Si lo ves dile que he cambiado no solo ha cambiado mi vida sino que he cambiado yo. Dile que ahora soy una mejor persona, que ahora veo la vida sin la venda que tenia antes en los ojos, dile que todo eso se lo debo a él.

Si lo ves dile que ahora entiendo muchas cosas, que me tomaron tiempo entenderlas pero que finalmente lo hice. Dile que entiendo que el amor es lo mas valioso que tenemos, el amor incondicional hacia los demás.

Si lo ves dile que me siento orgullosa de ser madre de un hijo en el cielo, dile que me siento bendecida y amada.
Dile que si bien aun no estoy lista para algunas cosas estoy tratando de volver a ser feliz como antes que él se fuera.

Si lo ve dile que en su nombre se han logrado muchas cosas maravillosas, dile que es mi Luz, que es mi Luz en mis momentos de oscuridad, dile que siento como me sostiene cuando ya no puedo mas, dile que sé que es su mano la que me levanta, dile que sé que es su calor el que siento en las noches mas frías y duras.
Dile que daría todo por volver a abrazarlo pero que se que tengo que aceptar que eso tomará un tiempo mas.

Si lo ves dile que he aceptado sanamente su partida, ha sido un largo camino no tan terrible como pensé porque sé que él ha estado conmigo en todo momento.

Si lo ves dile que lea mi corazón todas las noches, que entre en mis sueños y me deje verlo...dile que yo sé...dile que me espere...dile que lo amo, que mi amor por él crece día a día.

Dile GRACIAS! gracias por haber venido, gracias por haberme dejado ser su mami por 4 años, gracias por haberme elegido, gracias por su fortaleza, por su bondad, por su amor, por su grandeza, por su Luz! GRACIAS!




martes, 15 de julio de 2014

Los dos decálogos

Siempre me ha gustado leer y desde que se fue Gabriel creo que he leído mas que nunca. 
Generalmente he leído libros que tienen que ver con el duelo, muerte, vida mas allá de la vida, ángeles, espiritualidad...pero el mejor libro que he leído ha sido "El camino de las lagrimas" de Jorge Bucay.
No recuerdo como llegó este libro a mis manos pero agradezco mucho el que lo haya hecho. 
En este libro Bucay habla acerca del camino de las pérdidas, nos explica las pérdidas que tenemos en la vida, nos habla con un lenguaje muy simple sobre el proceso de duelo y también sobre los distintos duelos que hay. Nos ayuda, nos hace pisar tierra, nos aconseja muy sutilmente.

Quiero compartir hoy unos consejos que él nos da a los que estamos o hemos estado atravesando el camino de las lagrimas. El lo llama el "Los dos decálogos".
Me parece lo que él sugiere sumamente real y necesario.
Los invito a leer los dos decálogos y ponerlos en práctica...


LOS DIEZ SI


1.         PERMISO
Date el permiso de sentirte mal, necesitado, vulnerable. Uno puede pensar que no sentir dolor es mejor pero de todas maneras con el tiempo, lo más probable es que el dolor salga a la superficie. Mejor es ahora.
Permítete sentir el dolor plenamente porque el permiso es el primer paso de este camino y ningún camino se termina si antes no se empieza a recorrer.

2.         CONFIANZA
Confía en tus propios recursos para salir adelante. Vas a vivir momentos muy duros y emociones displacenteras. No te exijas demasiado. Respeta tu propio ritmo de curación. Confía en ti mismo.

3.         NUEVOS OJOS, NUEVAS PUERTAS
Estamos a veces tan cegados por nuestra propia cólera, dolor o desgano que no vemos las “nuevas puertas” que se nos abren. Es fácil pensar “Que de bueno podría venir de esta pérdida? Y sin embargo cada día oímos historias de la gente que ha superado batallas físicas, mentales y emocionales para alcanzar, contra todas las posibilidades, objetivos impensados.

4.         ACEPTACIÓN
Aunque sea la cosa más difícil que has hecho en tu vida, ahora tienes que aceptar esta dura realidad. En el camino del duelo no hay retorno. El camino solo sigue hacia adelante.
La muerte siempre llega, demasiado tarde o demasiado temprano, siempre va a ser un mal momento para que la gente se muera.
Hablar de tu pérdida, contar las circunstancias de su muerte, visitar el cementerio o el lugar donde esparcieron sus restos, todo puede ayudar, poco a poco, a ir aceptando el hecho de la pérdida.

5.         CONEXIÓN CON LA VIDA
Llega un momento en que sabes que es necesario soltar el pasado. La vida te espera llena de nuevas posibilidades.
No hay nada de malo en querer disfrutar, en querer ser feliz, en querer establecer nuevas relaciones.
El corazón herido cicatriza abriéndose a los demás. El duelo es establecer que lo muerto queda afuera pero mi vida continua.

6.         GRATITUD
Es necesario valorar las cosas buenas que seguimos encontrando en nuestra vida en esta situación de catástrofe y sentirnos agradecidos por su presencia. Sobre todo, algunos vínculos que permanecen (familiares, amigos, pareja, sacerdote, terapeuta) aceptadores de mi confusión, de mi dolor, de mis dudas y seguramente de mis momentos más oscuros. Todo sería mucho más difícil sin ellos.

7.         LAS TRES D: MUCHO DESCANSO, ALGO DE DISFRUTE Y UNA PIZCA DE DIVERSIÓN
Date permiso para sentirte bien, reír con tus amigos, hacer bromas. Es tu derecho y además será de gran ayuda que busques sin forzar tu propio ritmo momentos para disfrutar. Recuerda que hasta el ser querido que no está, querría lo mejor para ti. Los malos momentos vienen por si solos, pero es voluntaria la construcción de buenos momentos. Empecemos por saber con certeza que hay una vida después de una pérdida.

8.         APRENDIZAJE
Hacer el duelo significa también aprender a vivir sin algo, sin alguien, de otra forma.
El duelo es  aprender a vivir sin esa capacidad que he perdido. La experiencia es muchas veces un maestro muy cruel. Empieza tu vida de nuevo no “otra vez”.

9.         DEFINICIONES
La idea de que significa morirse es tan teórica que vivencialmente puede ser diferente para cada uno. Lo que importa no es coincidir en una posición respecto a la muerte sino establecer que es una de las cosas que cada uno tiene que tener definidas.
Lo que sea que crean, está bien. Pero tienen que tener una posición tomada.

10.       COMPARTIR LO APRENDIDO
Cuando tengas una parte del camino recorrida, háblales a otros sobre tu experiencia. Enséñales a otros que no minimicen la pérdida, ni menosprecien el camino. Contar lo que aprendiste en tu experiencia es la mejor ayuda para sanar a otros haciéndoles más fácil su propio recorrido e increíblemente facilita tu propio rumbo.



LOS DIEZ NO


1.         ESCONDERSE
Nunca cierres tu corazón al dolor. No te hagas el fuerte, no te guardes todo para dentro. Con el tiempo el dolor ira disminuyendo.
Recorrer el camino de punta a punta es condición para cerrar y sanar las heridas. Permítete el llanto. Te mereces el derecho de llorar. No escondas tu dolor. Comparte lo que te está pasando con tu familia, amigos de confianza…llorar es tan exclusivamente humano como reír. El llanto actúa como una válvula liberadora de la enorme tensión interna que produce la pérdida. Podemos hacerlo solos si esa es nuestra elección, o con nuestros compañeros de ruta para compartir su dolor, que no es otro que nuestro mismo dolor. Cuando las penas se comparten su peso se divide. Cuando el alma te duele desde adentro no hay mejor estrategia que llorar.

2.         DESCUIDOS
Muchos de los que viven su duelo están tan ocupados en su proceso interno, están tan atentos a su sentir penoso que no prestan atención a su propio cuerpo.
Aliméntate bien y no abuses del tabaco, alcohol, ni de los medicamentos. De hecho si para ayudarte en estos momentos fuera necesario tomar algún medicamento, deberá ser siempre bajo el criterio de un médico y nunca por los consejos de familiares o amigos bien intencionados. De todas maneras es bueno no deambular “buscando” el profesional que acepte recetar los fármacos para “no sentir”, porque lejos de ayudar pueden contribuir a cronificar el duelo.

3.         APURARSE
Recorrer el camino del duelo requiere tiempo y dicen que el tiempo lo cura todo.
Pero cuidado que el tiempo solo quizá no alcance.
Lo que realmente puede ayudar es lo que cada uno hace con el tiempo.
No te hagas expectativas mágicas. Estate preparado para las recaídas. Un suceso inesperado, una visita, el aniversario, la navidad te vuelven al principio, es así.
No puedes llorar hoy lo de mañana, ni seguir llorando lo de ayer. Para hoy es tu llanto de hoy, para mañana el de mañana.
Vive solamente un día cada día.

4.         OLVIDAR LA FE
Algunas cosas simplemente no son para ser manejadas por uno solo. Incluso toda la ayuda que puedes tener puede no proporcionar la comodidad que realmente se necesita para sostener lo que sucedió.
Es el momento de  aprender a no pedir que las cosas se resuelvan de la manera que quisiéramos que resultaran, sino pedir en su lugar que Dios nos ayude a aceptar los cambios y nos ayude a ver las opciones.

5.         AUTOEXIGENCIA
No te maltrates. Aunque las emociones que estás viviendo sean muy intensas y displacenteras (y seguramente lo son) es importante no olvidar que son siempre pasajeras. Sé paciente. No te apures. Respeta tus formas, tus tiempos y tus espacios. Jamás te persigas creyendo que ya deberías sentirte mejor. Tus tiempos son tuyos. Recuerda que el peor enemigo en el duelo es no quererse.

6.         EL MIEDO DE VOLVERSE LOCO
Todos podemos vivir sentimientos intensos de respuesta a la situación de duelo sin que esto te lleve a ningún desequilibrio. La tristeza, la ira, la culpa. La confusión, el abatimiento y hasta la fantasía de morir son reacciones habituales y comunes a la mayoría de las personas después de la muerte de un ser querido.
Necesitas sentir el dolor y todas las emociones que le acompañan: tristeza, rabia, miedo culpa…Habrá personas que te dirán: “Tienes que ser fuerte”. No les hagas caso. No tienes que ser nada ni dejar de ser nada. No tienes que dar explicaciones ni pedir permisos, ni sentirte en falta por no ser del todo coherente en algunos instantes.
Tu alma ha sido mutilada y hoy resiente de lo que le falta.

7.         PERDER LA PACIENCIA
A pesar de lo anterior, debes ser paciente con los demás.
Ignora los intentos de algunas personas de decirte como tienes que sentirte y por cuanto tiempo, no todos comprenden lo que estás viviendo. Amorosamente intentaran hacer que te olvides de tu dolor, lo hacen con buenas intenciones, para no verte triste, tenles paciencia pero no te ocupes de complacerlos. Más bien apártate un poco gentilmente y busca a quienes puedan permitirte “estar mal” o desahogarte sin miedo.
A veces los que uno consideraba los mejores compañeros de ruta no pueden compartir tu momento. Soportan tan mal el dolor ajeno que interrumpen tu proceso y retrasan tu paso hacia el final del camino.
De todas maneras una vez más no te fastidies con ellos por eso.

8.         AUTOSUFICIENCIA
No dejes de pedir ayuda. No interrumpas tu conexión con los otros, aunque ellos no estén hoy recorriendo este camino. Necesitas su presencia, su apoyo, su pensamiento, su atención. Dale la oportunidad a tus amigos y seres queridos de estar cerca.
Todos los que te quieren desearían ayudarte, aunque la mayoría no sabe cómo  hacerlo.
Pide lo que necesitas. No es más sabio ni más evolucionado el que no precisa ayuda, sino el que tiene conciencia y valor para pedirla cuando la necesita.

9.         TOMAR DECISIONES IMPORTANTES
Decisiones como vender la casa, dejar el trabajo, o mudarse a otro lugar, aparecen como muy tentadoras en los primeros tramos del recorrido. Calma. Estas son decisiones trascendentes que dé deben tomar en momentos de suma claridad.
Hay urgencias que no se pueden postergar, pero conviene respetar la norma de no cruzar los puentes antes de llegar a ellos.

10.       OLVIDAR
No intentes olvidar lo que pasó, al contrario. Recuerda. Sin morbosidad pero sin escapismos.
El proceso de duelo permite buscar, para tu ser querido, el lugar que merece entre los tesoros de tu corazón.
Es poder pensar en él, y no sentir ya ese latigazo de dolor.
Es recordarle con ternura y sentir que el tiempo que compartiste con él o con ella fue un gran regalo.
La elaboración permite darle un sentido a todo lo que has vivido hasta aquí con lo ausente.
Es entender con el corazón en la mano que el amor no acaba con la muerte.

Mucha Luz!

Ursula