martes, 3 de septiembre de 2013

No somos seres humanos viviendo una experiencia espiritual...somos seres espirituales viviendo una experiencia humana

Nacemos para morir....es la ley de la vida, lo único seguro que tenemos en esta vida es saber que vamos a morir y sin embargo es lo más desconocido para nosotros y a lo que más le tememos.

De pequeños aprendemos muchas cosas, nuestros padres nos enseñan a caminar, a hablar poco a poco, nos enseñan los colores, los animales, los sonidos, las formas, los números....aprendemos a comer diferentes alimentos, nos enseñan también a dormir y así poco a poco vamos aprendiendo todas las cosas nuevas de este mundo al que hemos llegado....pero hay algo que no nos enseñan y es a decir adiós. 
No nos enseñan a despedirnos, no nos enseñan que somos seres con una finitud, que algún día vamos a morir sea tarde o temprano, no nos enseñan a ser parte de esta vida incluyendo a la muerte en ella.
Y derrepente un día la muerte llega a nuestra vida, entra a nuestro hogar sin tocar la puerta, se introduce en nuestra intimidad y deja una vida vacía, un cuarto vacío, un sitio en la mesa que extrañáremos por siempre y es ahí donde recién nos damos cuenta que somos seres mortales físicamente pero no espiritualmente. 
Sufrimos con cada pérdida porque estamos aferrados a lo físico a lo material, en cambio si nos aferráramos a lo espiritual, al amor, a eso que no se ve pero que se siente no sufriríamos tanto porque con la ausencia misma de lo físico seguiríamos teniendo eso que nos mantiene unidos....el amor!
Mientras vamos creciendo nos vamos aferrando cada vez mas a todo lo material y nos olvidamos de la parte espiritual del ser humano, esa parte que nunca muere, esa parte que va más allá de la muerte misma.
Vivimos cada día pensando en la vida, en como lograr más y tener más, vivimos en una total negación ante la muerte, no queremos pensar en que algún día partiremos y no nos llevaremos nada salvo algo, lo más importante de todo....el amor, el amor recibido pero también el amor que hemos dado.

Y lo más irónico de todo esto es que en la muerte es donde encontramos un sentido a la vida, es en la muerte donde recién apreciamos a la vida y la vida de los que se fueron, es en la muerte donde nos damos cuenta de nuestra propia existencia y es la muerte y el dolor el mejor maestro.

Enseñemos y aprendamos que la muerte es parte de la vida y la vida parte de la muerte, que la muerte como muerte no existe, aprendamos a vincularnos con los demás más allá de lo físico y lo material, conozcamos a la muerte como amiga así cuando llegue a nuestra vidas ya no le temeremos.
No nos aferremos a lo material porque eso va a desaparecer y cuando partamos no nos llevaremos nada de eso.

Vivamos en el amor, tratando de incorporar a la muerte en nuestras vidas, sin miedo, con amor....enseñemos a nuestros hijos a decir adiós, aprendamos nosotros mismos a decir adiós y recordemos que la muerte no marca el fin de todo sino es una transformación, un pase a una mejor vida, a la vida verdadera....la vida eterna!

2 comentarios:

  1. que profundo es todo esto, se que tenemos que seguir perfeccionando nuestra vida y tener la conviccion de que tenemos que pasar a un mejor existir, se que mi hijito me esperara para compartir momentos lindos asi como lo vivimos aqui, carinos amigas siempre las tengo presentes las quiero

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  2. Aveces es tan difícil. ..tratar de entender, pero estoy deacuerdo en q tenemos que seguir...yo solo espero que el dia de mi muerte. ..cerrar los ojos y abrirlos y volver a ver a mi hijo....gracias ursula por todo lo que gabriel y tu han hecho en nuestras vidas...desde q t conoci y conoci el grupo....cambiaron mi vida.

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