sábado, 28 de septiembre de 2013

Yo elijo...

Se puede hablar de la muerte sin hablar de Dios?
Me imagino que si definitivamente las personas que no creen en Dios deben tener sus propias creencias acerca de lo que pasa cuando uno deja esta vida, pero eso que creen les da esperanza?

No todos creemos lo mismo, cada uno de nosotros elige lo que quiere creer, elegimos eso que nos da paz, que nos da tranquilidad, que nos da esperanza.

Pero no puedo evitar pensar en las personas que creen que con la muerte se termina todo...que triste debe ser creer que no hay vida más allá, que no vamos a volver a ver a nuestros seres queridos que se fueron antes que nosotros...y si no hay vida más alla...de qué sirve entonces todo esto? Cuál es la finalidad de nuestra existencia?

Creo que al elegir creer que si hay vida más allá, que con la muerte no se termina todo, estamos eligiendo también a Dios. Si mi hijo no está con Dios....con quien esta entonces? Dónde esta?

Yo siempre elegí creer en Dios, primero porque me lo impusieron ya sea en el colegio o en mi casa pero luego al pasar de los años, fue una elección propia y ahora después de lo de Gabriel es una elección inevitable.

Yo elegí creer en El y con El creo en la vida eterna, creo en la resurrección de los muertos, creo en que nuestra vida verdadera no es esta sino la que nos espera cuando partamos de acá y creo firmemente en que mi hijito esta vivo y con Dios y que definitivamente cuando yo parta el va a estar ahí para recibirme.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Este camino...

Es increíble como ha pasado el tiempo y sobretodo como lo he sentido en mi.....en diciembre van a ser 3 años desde que partió Gabrielito y el camino recorrido ha sido increíble.....me refiero a increíble a todo lo que ha sucedido no sólo conmigo sino con Thaniyay y con todos los papas que asisten.

De hecho ha sido un camino muy doloroso pero lleno de aprendizaje y hoy realmente puedo decir que Si! El dolor es el mejor maestro....pero eso si, si dejamos que nos enseñe.

Siento que no sólo ha cambiado mi vida sino que he cambiado yo y mi forma de pensar y ver la vida...pero desde que se fue Gabriel ha cambiado mucho mi forma de ver su partida y lo que pienso acerca de ella. 
Todo lo que voy descubriendo en este camino, lo que voy viendo, lo que voy transmitiendo, todo va cambiando y cada vez siento que es mejor....cada día voy encontrándole más sentido a mi vida y a su partida, voy entendiendo mejor mi "para que", su "para que", voy sintiendo más Paz y menos culpa, más amor y menos resentimiento, más consuelo y menos desconsuelo, más luz y menos oscuridad, más esperanza y menos desesperanza, tengo más Fe y siento más fortaleza.

Lo extraño? Por supuesto! Lo extraño tanto que duele....pero se que nada me lo va a devolver, Gabrielito se fue para no regresar la que irá a su encuentro soy yo entonces tengo que empezar a vivir de tal forma que cuando yo parta vaya directamente a donde esta el.

martes, 3 de septiembre de 2013

No somos seres humanos viviendo una experiencia espiritual...somos seres espirituales viviendo una experiencia humana

Nacemos para morir....es la ley de la vida, lo único seguro que tenemos en esta vida es saber que vamos a morir y sin embargo es lo más desconocido para nosotros y a lo que más le tememos.

De pequeños aprendemos muchas cosas, nuestros padres nos enseñan a caminar, a hablar poco a poco, nos enseñan los colores, los animales, los sonidos, las formas, los números....aprendemos a comer diferentes alimentos, nos enseñan también a dormir y así poco a poco vamos aprendiendo todas las cosas nuevas de este mundo al que hemos llegado....pero hay algo que no nos enseñan y es a decir adiós. 
No nos enseñan a despedirnos, no nos enseñan que somos seres con una finitud, que algún día vamos a morir sea tarde o temprano, no nos enseñan a ser parte de esta vida incluyendo a la muerte en ella.
Y derrepente un día la muerte llega a nuestra vida, entra a nuestro hogar sin tocar la puerta, se introduce en nuestra intimidad y deja una vida vacía, un cuarto vacío, un sitio en la mesa que extrañáremos por siempre y es ahí donde recién nos damos cuenta que somos seres mortales físicamente pero no espiritualmente. 
Sufrimos con cada pérdida porque estamos aferrados a lo físico a lo material, en cambio si nos aferráramos a lo espiritual, al amor, a eso que no se ve pero que se siente no sufriríamos tanto porque con la ausencia misma de lo físico seguiríamos teniendo eso que nos mantiene unidos....el amor!
Mientras vamos creciendo nos vamos aferrando cada vez mas a todo lo material y nos olvidamos de la parte espiritual del ser humano, esa parte que nunca muere, esa parte que va más allá de la muerte misma.
Vivimos cada día pensando en la vida, en como lograr más y tener más, vivimos en una total negación ante la muerte, no queremos pensar en que algún día partiremos y no nos llevaremos nada salvo algo, lo más importante de todo....el amor, el amor recibido pero también el amor que hemos dado.

Y lo más irónico de todo esto es que en la muerte es donde encontramos un sentido a la vida, es en la muerte donde recién apreciamos a la vida y la vida de los que se fueron, es en la muerte donde nos damos cuenta de nuestra propia existencia y es la muerte y el dolor el mejor maestro.

Enseñemos y aprendamos que la muerte es parte de la vida y la vida parte de la muerte, que la muerte como muerte no existe, aprendamos a vincularnos con los demás más allá de lo físico y lo material, conozcamos a la muerte como amiga así cuando llegue a nuestra vidas ya no le temeremos.
No nos aferremos a lo material porque eso va a desaparecer y cuando partamos no nos llevaremos nada de eso.

Vivamos en el amor, tratando de incorporar a la muerte en nuestras vidas, sin miedo, con amor....enseñemos a nuestros hijos a decir adiós, aprendamos nosotros mismos a decir adiós y recordemos que la muerte no marca el fin de todo sino es una transformación, un pase a una mejor vida, a la vida verdadera....la vida eterna!