martes, 13 de agosto de 2013

Aceptando

Aceptar duele...aceptar que nuestros hijos no van a volver nunca más duele...pero sana, con la aceptación empieza nuestro camino de paz, de reconciliación con la vida, de tranquilidad.

El martes pasado en Thaniyay una mama nos contaba con lágrimas en los ojos, con mucha tristeza que esta de más contar, que había sacado todas las cosas del cuarto de su hija, lo había pintado y había convertido su cuarto en un cuarto de estudios....ella sabía que era lo mejor, no sólo para ella sino para su esposo y su hijo, guardo las cosas de su hija y siguió.....pero se dio cuenta que duele, que dolió, dolió mucho y cuando iba al cuarto a veces se preguntaba si había hecho lo correcto y muchas veces quería volver a pintar el cuarto de rosado y nos dijo: "cuando estaba ordenando el cuarto de mi hija (estaba escuchando música) y sonó una canción que a mi hija le gustaba mucho y sentí que ella iba a regresar, sentí que en cualquier momento ella iba a entrar por la puerta y luego me di cuenta que ya no va a regresar nunca más"....y rompió en llanto.
Luego nos dijo que el hecho de haber pensado que su hija iba a regresar le dolía mucho, y eso la había puesto muy muy triste, pero yo le dije (con mucho respeto): "creo querida Verónica que lo que te duele, lo que te dolió mucho y te puso muy triste no es haber sentido y pensado que tu hija iba a volver sino el haberte dado cuenta que ya no va a volver".

Eso es lo que duele, el aceptar, el darnos cuenta que nuestros hijitos por más que querramos, por más que lo deseemos con todo nuestro corazón, no van a volver, somos nosotros los que algún día vamos a ir a su encuentro. 

Y así como Verónica, todos vamos a tener ese momento en el que nos daremos cuenta de la realidad y aceptaremos con una saludable paz la partida de nuestros hijos y a partir de ese día empezara nuestro camino de sanacion....dolerá? Si, si dolerá pero así es la única manera que va a poder empezar a sanar.

0 comentarios:

Publicar un comentario