jueves, 29 de agosto de 2013

No te has ido en vano!

Hoy son exactamente 2 años 8 meses desde que partiste....me parece increíble que hace 2 años 8 meses que no te veo, que no te abrazo, que no te beso....recuerdo como si fuera ayer ese día hace 2 años 8 meses, recuerdo todo, cada detalle, cada mirada, cada palabra, cada lágrima, cada sonrisa, cada beso que te di y la fuerza con la que te abrace...pero sabes que es lo que más recuerdo? Que después de tu partida cuando yo estaba sentada en la cama de tu mamama y no quería dormir, recuerdo que ahí mismo a las horas de tu partida pensé: no puede ser....no puede ser que simplemente mi hijito se haya ido, que simplemente haya desaparecido.....no puede ser!!!!!! Tiene que haber algo más, tiene que haber algo más grande, su partida tiene que tener algún sentido, MI HIJO NO PUEDE HABERSE IDO EN VANO!

Y ahora 2 años 8 meses después de esa noche, puedo decir con mucha seguridad que definitivamente no te has ido en vano, que tu partida mi chiquito lindo ha traído una obra de amor maravillosa que se llama Thaniyay, que en tu nombre se han hecho y dicho cosas maravillosas, que yo hoy después de regresar a casa de la última reunión con los papas de los jueves en la noche, puedo decir y gritar al mundo entero que estoy orgullosa de mi hijo Gabriel, que gracias a el, gracias a ti existe Thaniyay y muchos padres que han pasado por lo que nosotros hemos pasado pueden ir a sanar sus corazones y lo están haciendo y todo esto es gracias a TI!

No te has ido en vano y eso llena mi corazón de amor y de orgullo.

GRACIAS GABRIEL....ERES LA LUZ QUE ILUMINA MI CAMINO.

martes, 13 de agosto de 2013

Aceptando

Aceptar duele...aceptar que nuestros hijos no van a volver nunca más duele...pero sana, con la aceptación empieza nuestro camino de paz, de reconciliación con la vida, de tranquilidad.

El martes pasado en Thaniyay una mama nos contaba con lágrimas en los ojos, con mucha tristeza que esta de más contar, que había sacado todas las cosas del cuarto de su hija, lo había pintado y había convertido su cuarto en un cuarto de estudios....ella sabía que era lo mejor, no sólo para ella sino para su esposo y su hijo, guardo las cosas de su hija y siguió.....pero se dio cuenta que duele, que dolió, dolió mucho y cuando iba al cuarto a veces se preguntaba si había hecho lo correcto y muchas veces quería volver a pintar el cuarto de rosado y nos dijo: "cuando estaba ordenando el cuarto de mi hija (estaba escuchando música) y sonó una canción que a mi hija le gustaba mucho y sentí que ella iba a regresar, sentí que en cualquier momento ella iba a entrar por la puerta y luego me di cuenta que ya no va a regresar nunca más"....y rompió en llanto.
Luego nos dijo que el hecho de haber pensado que su hija iba a regresar le dolía mucho, y eso la había puesto muy muy triste, pero yo le dije (con mucho respeto): "creo querida Verónica que lo que te duele, lo que te dolió mucho y te puso muy triste no es haber sentido y pensado que tu hija iba a volver sino el haberte dado cuenta que ya no va a volver".

Eso es lo que duele, el aceptar, el darnos cuenta que nuestros hijitos por más que querramos, por más que lo deseemos con todo nuestro corazón, no van a volver, somos nosotros los que algún día vamos a ir a su encuentro. 

Y así como Verónica, todos vamos a tener ese momento en el que nos daremos cuenta de la realidad y aceptaremos con una saludable paz la partida de nuestros hijos y a partir de ese día empezara nuestro camino de sanacion....dolerá? Si, si dolerá pero así es la única manera que va a poder empezar a sanar.