miércoles, 12 de junio de 2013

Que tanto nos vinculamos después de la partida de nuestros hijos?

Que tanto nos relacionamos cuando una situación trágica irrumpe en nuestras vidas?

Una situación límite y más aún la partida de un hijo rompe todo vínculo que tenemos....rompe definitivamente el vínculo con la vida, el vínculo con los demás, el vínculo con el amor....creo que el único vínculo que no rompe es el vínculo con nuestros hijos que partieron...esta tragedia nos deja des vinculados con el exterior, con todo lo que no tenga que ver con nuestro hijo que partió.
Pero, hasta que punto podemos permitir esto? Hasta dónde puede llegar nuestras no ganas de seguir andando al ritmo de la vida? Nuestras ganas de querer detener el tiempo y que todos se detengan con nosotros?
Tenemos que volver a tejer los hilos de los vínculos con los demás, debemos aprender nuevamente a vincularnos con el exterior con ese mundo más allá de nuestro dolor....debemos aprender a volver a amistarnos con eso que alguna vez llamamos vida...pero...como hacemos eso? 

En el año que ha pasado he acompañado a mas de 150 padres en Thaniyay a vivir su duelo, he compartido con todos ellos sus historias, sus lágrimas, sus risas, sus recuerdos más dolorosos y también los más hermosos, los he visto transitar por este camino a veces muy traicionero que es el duelo y creo que puedo decir algo que me he dado cuenta y que es una realidad...los padres que más  sufren coincidentemente son los padres que se han aislado, que han cerrado toda posibilidad de vincularse con el mundo externo y ojo hablo de sufrimiento no de dolor....sufrimiento y dolor son dos cosas distintas. El dolor lo vamos a tener todos pero el sufrimiento cada uno de nosotros lo elige y también elige por cuanto tiempo sufrir.

Los vínculos nos ayudan a trascender nuestro dolor, el relacionarnos con los demás, el ayudar a otros que sufren lo mismo que nosotros nos ayuda a olvidarnos aunque sea por un rato de nuestro propio dolor para tratar en la medida que podamos hacer menos el dolor del otro.

No nos aislemos, no permitamos que el sufrimiento nos aleje de las personas que más queremos, de las personas que nos pueden ayudar a trascender esto...no permitamos convertirnos en hermitaños sólo porque no sabemos como dejar de sufrir...la vida continúa yo siempre lo dije: gracias a Dios que la vida continúa y que nosotros debemos continuar con ella porque sino no estaríamos acá.

Levantemonos mañana y digamosle SI A LA VIDA A PESAR DE TODO! Elijamos dejar de sufrir, llevaremos el dolor con nosotros toda la vida pero eso no es un impedimento para poder volver a ser felices.

Yo elijo dejar de sufrir HOY, HOY yo elijo volver a ser feliz....ya perdimos demasiado con la partida de nuestros hijos no sigamos perdiendo!

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