sábado, 15 de junio de 2013

Para todos los papas que tienen un hijo en el cielo....en especial a mi esposo!

Por qué en nuestra sociedad se cree erróneamente que la madre es la que más sufre con la partida de un hijo? Todos se preocupan por la mama....y el papa? El papa también perdió un hijo...los dos hemos perdido lo mismo, el amor hacia nuestros hijos es el mismo así venga del padre o de la madre.

Por eso hoy yo quiero celebrar a los papas, sólo a ellos.

Celebro que tenemos a estos seres maravillosos al lado, celebro que nos hayan aliviado todo el proceso después de la partida de nuestros hijos...Gracias! Celebro que se hayan mostrado fuertes cuando tal vez estaban más destruidos que nosotras, celebro todas las lágrimas guardadas para no hacernos sentir mal, celebro el que hayan dado la cara ante los demás cuando nosotras no podíamos, celebro todo el apoyo que nos han dado, celebro sus momentos de soledad, celebro las lágrimas derramadas en la oficina pensando que no pueden ser derramadas en casa, celebro también esos ataques de llanto en el carro, cuando están solos, celebro todas las botellas tomadas tratando de ahogar el dolor, celebro todos los golpes tirados a la pared y las patadas al aire, celebro la capacidad de aguantar nuestra indiferencia, nuestro silencio, nuestra rabia, nuestra depresión, nuestra tristeza, nuestros cambios de humor tan drásticos sin decir nada y abrazarnos para tratar de consolar un dolor que es tan nuestro como de ellos, celebro la impotencia por tratar de ayudarnos y de arrancarnos el dolor, celebro su capacidad para volver al trabajo cuando lo que quisieran es quedarse en casa, celebro su amor de padre, ese amor que solo un padre puede tener hacia sus hijos, un amor que nosotros las madres no entenderemos porque no somos papas, celebro su empuje para seguir manteniendo a flote a la familia, celebro su frágil fuerza, celebro que crean que por ser hombres tienen que ser los que nos sostienen y que crean también que por ser hombres no "deben" llorar.

Los celebro, SI! Porque si no fuera por ellos no tendríamos a nuestros maravillosos hijos....y en especial quiero celebrar a mi esposo, un increíble compañero, amigo, padre, confidente...si no fuera porque el estuvo a mi lado y nos mantuvimos juntos, no estaria donde estoy. 
Gracias Juanjo de mi corazón por estar a mi lado por haberme elegido como la compañera de tu vida, como la madre de tus hijos, gracias por ser mi todo, GRACIAS, sin ti no hubiese sobrevivido!





miércoles, 12 de junio de 2013

Que tanto nos vinculamos después de la partida de nuestros hijos?

Que tanto nos relacionamos cuando una situación trágica irrumpe en nuestras vidas?

Una situación límite y más aún la partida de un hijo rompe todo vínculo que tenemos....rompe definitivamente el vínculo con la vida, el vínculo con los demás, el vínculo con el amor....creo que el único vínculo que no rompe es el vínculo con nuestros hijos que partieron...esta tragedia nos deja des vinculados con el exterior, con todo lo que no tenga que ver con nuestro hijo que partió.
Pero, hasta que punto podemos permitir esto? Hasta dónde puede llegar nuestras no ganas de seguir andando al ritmo de la vida? Nuestras ganas de querer detener el tiempo y que todos se detengan con nosotros?
Tenemos que volver a tejer los hilos de los vínculos con los demás, debemos aprender nuevamente a vincularnos con el exterior con ese mundo más allá de nuestro dolor....debemos aprender a volver a amistarnos con eso que alguna vez llamamos vida...pero...como hacemos eso? 

En el año que ha pasado he acompañado a mas de 150 padres en Thaniyay a vivir su duelo, he compartido con todos ellos sus historias, sus lágrimas, sus risas, sus recuerdos más dolorosos y también los más hermosos, los he visto transitar por este camino a veces muy traicionero que es el duelo y creo que puedo decir algo que me he dado cuenta y que es una realidad...los padres que más  sufren coincidentemente son los padres que se han aislado, que han cerrado toda posibilidad de vincularse con el mundo externo y ojo hablo de sufrimiento no de dolor....sufrimiento y dolor son dos cosas distintas. El dolor lo vamos a tener todos pero el sufrimiento cada uno de nosotros lo elige y también elige por cuanto tiempo sufrir.

Los vínculos nos ayudan a trascender nuestro dolor, el relacionarnos con los demás, el ayudar a otros que sufren lo mismo que nosotros nos ayuda a olvidarnos aunque sea por un rato de nuestro propio dolor para tratar en la medida que podamos hacer menos el dolor del otro.

No nos aislemos, no permitamos que el sufrimiento nos aleje de las personas que más queremos, de las personas que nos pueden ayudar a trascender esto...no permitamos convertirnos en hermitaños sólo porque no sabemos como dejar de sufrir...la vida continúa yo siempre lo dije: gracias a Dios que la vida continúa y que nosotros debemos continuar con ella porque sino no estaríamos acá.

Levantemonos mañana y digamosle SI A LA VIDA A PESAR DE TODO! Elijamos dejar de sufrir, llevaremos el dolor con nosotros toda la vida pero eso no es un impedimento para poder volver a ser felices.

Yo elijo dejar de sufrir HOY, HOY yo elijo volver a ser feliz....ya perdimos demasiado con la partida de nuestros hijos no sigamos perdiendo!