miércoles, 17 de octubre de 2012

Tu vida cuenta

Es la historia de una mujer que siempre se sentía insatisfecha, siempre estaba en la búsqueda de algo que llene el vacío que ella sentía.
Al estar tan concentrada en esta búsqueda no se daba cuenta que la vida la estaba llamando para algo muy especial.

La vida le habló en varias ocasiones pero ella no escuchaba porque no creía que ella fuera a hacer algo especial.

La vida en este incansable llamado, le regaló un primer hijo, un hijo con el que ella aprendió a ser mamá, un hijo maravilloso que sería su soldadito valiente.
La vida esperó y esperó que ella despertara y acuda a su llamado...pero ella no despertó.

Fue en ese momento que en el cielo se llevó a cabo una reunión muy especial.
Estaba Dios con unos angelitos y juntos estaban tratando de encontrar alguna forma para que ella despertara...hasta que uno de ellos, un angelito con la carita mas dulce que podía existir, levantó su manito gordita y dijo: Yo sé como hacer que ella despierte. Dios mándame a la tierra que yo la ayudaré a despertar.
Dios lo miró con su rostro lleno de amor y bajó la cabeza ya que sabía el gran sacrificio que este angelito estaba a punto de hacer y asintió porque sabia que era la misión de ese angelito.

Y así fue como esta mujer tuvo a su segundo hijo y aprendió mucho mas y valoró mucho mas su maternidad. A este angelito ella le puso por nombre, Gabriel.

Este angelito sabía lo que tenía que hacer para que ella despertara pero no se sentía preparado así que esperó 4 años, 4 años maravillosos.
Y 26 días antes que sucediera lo que tenia que suceder para que ella despierte, Dios le mandó una tercera hija, una hija que iba a ser pero ella aún no lo sabía, su salvavidas y su maestra en el arte de sanar, esta niña era, es una sanadora de corazones.

Y sucedió...sucedió lo que tenia que suceder, Gabriel el angelito que se había ofrecido a ayudar a que su mamá despierte, partió, partió la lugar de donde había venido y con su partida el sabía que ella iba a despertar y acudir al llamado de la vida.

Y así fue, ella despertó, fue tan grande el dolor que sintió después de la partida de Gabriel que tuvo que despertar y se dió cuenta finalmente de lo que la vida le había estado tratando de decir.

Se dió cuenta que ella es sanadora, sanadora de corazones, que a través de su propia herida, a través de conocer y experimentar su propio dolor, ella iba a poder sanar los corazones de personas como ella.

Y así lo está haciendo, está sanando corazones, sanandolos con una mano y con la otra al mismo tiempo sana su propio corazón.

Y desde el cielo orgulloso la mira, protege, bendice, ilumina y acompaña su Angel Gabriel.


2 comentarios:

  1. ...que sabia Ursulita.... Te confieso q a veces me siento así... Así como buscando ese algo q no importa q sea y q no quiero buscar mas. Desde q leo tu blog, aprendo a aprender a valorar lo q tengo, a mis 3 hijos y mi esposo lindo, aunque a veces tontamente uno se desvia inconscientemente de esa meta buscando el "no se que" . Gracias a ti y a Gabriel he aprendido a reflexionar y a aceptar las cosas que ocurren y xq no lo q podría ocurrir. Un beso. Sisi

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  2. Que bueno que tu estes canalizando asi con esta historia la vida y mision de tu angelito gabriel, asi mismo el que hayas encontrado tu mision despues de esto y es que solo puede ser asi verdad, es la unica explicacion para el periodo tan corto de vida de muchos angelitos...no hay otra explicacion.
    Un abrazo Ursula y gracias por este espacio
    Mariela

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