lunes, 9 de enero de 2012

Este año que pasó....

Nunca pensé que iba a vivir un año como el que acaba de pasar y nunca pensé que lo iba a vivir de la manera en que lo viví.

Este año que acaba de pasar ha sido el mas duro, difícil, triste de mi vida, ha sido el mas terrible de mi vida, terrible porque he tenido que aprender a vivir sin tener a mi hijo físicamente conmigo.

Este año que pasó tuve que empezar de nuevo, tuve que sentir el dolor mas desgarrador que jamas haya sentido y tuve que sentirlo porque así es la única  forma que la herida pueda sanar, tuve que levantarme de mi cama todos los días, tuve que celebrar lo que había que celebrar cuando en realidad no quería celebrar nada.

El año que pasó mi vida se partió en dos, mi familia quedó destruida......yo quedé destruida......nos pasó lo mas terrible que le puede pasar a un padre, tuvimos que enterrar a nuestro hijito......como haces eso? como entierras a tu hijo, como vives después de enterrar a tu hijo???? 
No es así como tenia que suceder, ellos tenían que enterrarnos a mi y a Juanjo, ellos tres juntos y adultos, con hijos.......no al revés, no nosotros, nosotros nunca debimos haber tenido que enterrar a nuestra pulguita de 4 años. Pero así sucedió y algo que aprendí también en este año que pasó es a aceptar las cosas que no puedo cambiar.

Este año que pasó también aprendí que los amigos son la familia que tu eliges, que la familia es lo mas sagrado que existe.
Aprendí que tenemos una fortaleza que viene del cielo, que todo lo que pasa pasa por una razón, que todos partimos cuando debemos hacerlo......nadie muere en la víspera.
Aprendí que si se puede amar con todo el corazón a quien no esta.
Aprendí a ser mejor mamá, mejor esposa, mejor hija, mejor hermana.
Aprendí a valorar todo lo que la vida nos da todos los días.
Aprendí a abrazar a mis hijos con  mas fuerza, aprendí que ellos no son nuestros, son hijos de la vida.
Aprendí que cada respiro de mis hijos vale una vida.
Aprendí que lo mejor que podemos hacer por otro ser humano es tenderle una mano.

Entendí que nada de lo que yo hubiese podido haber hecho pudo haber evitado el accidente, pude comprender los motivos que Dios tenia, pude comprender que nadie es culpable de la muerte de mi hijo.

Este año que pasó cuestioné mi relación con Dios y se hizo mas fuerte....mi hijo esta con El.

Aprendí que así como yo hay muchas madres que también han pasado por esta terrible experiencia y así como yo, también están saliendo adelante......las admiro y mucho!

Aprendí que mi hijo esta conmigo siempre, aprendí que la muerte es parte de la vida y no hay que tenerle miedo pero también aprendí que la muerte como muerte no existe, simplemente es un vivir en un mejor lugar donde solo hay Paz y Felicidad.

Esta año que empieza es un reto mas, lo empiezo llena de esperanza e ilusión.siempre de la mano con mi hijo.




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