miércoles, 9 de noviembre de 2011

A mother holds her children´s hands for awhile...their hearts forever!


Quisiera meter a mis hijos a una burbuja y que nunca les pase nada. Después de haber vivido lo que viví con Gabrielito estoy segura que no seré capaz de volverlo a vivir y nadie me asegura que no me puede volver a pasar. Sí, perdí un hijo y nada ni nadie me asegura que no puedo perder otro. 
Se lo comenté a una amiga y me dijo: NO! no te va a volver a pasar! Y yo le contesté: por que? por que no me puede volver a pasar? Si yo te contaba eso antes que mi hijo muriera tu respuesta hubiese sido la misma......no te va a pasar eso y me pasó! Ella guardó silencio.

Y es que si me puede volver a pasar como le puede pasar a cualquier persona, como me pasó a mi.

Unos 2 meses después de la muerte de Gabrielito, yo había salido con Cristóbal para llevarlo a sus clases y Leia se quedó con la nana, todavía estábamos en la casa de mi papas pero mis papas también habían salido. Ya estaba por llegar a la casa cuando recibí una terrible llamada, dije alo y lo único que escuché fueron llantos, llantos de mi hija y de la nana....casi me muero! Tuve que frenar en seco controlarme ya que Cris estaba a mi lado y preguntarle mil veces a la nana que había pasado. Entre sollozos incontrolables me dice que un perro había mordido a Leia.....COMO??? un perro??? COMO ASÍ??? ESTA ELLA BIEN???? La nana logra decirme que Leia esta bien pero que le sale mucha sangre de la piernita....Dios mio pensé, no otra vez, no me hagas vivir otra vez lo mismo por favor. Como ya estaba llegando le dije que saliera para ir a emergencia cuando cuelgo el teléfono miro a mi hijo y estaba con sus manitos juntas, con los ojitos cerrados y con lagrimas y diciendo: Gabrielito por favor cuida a nuestra hermanita, que no le pase nada. NO ES JUSTO!!!, pensé. 

Llegamos a la casa y ahí estaba mi bebe de 3 meses mordida por un perro, con las fuerzas que me mandó Gabrielito, pude bajar del carro, cargarla y ver la herida, tenia 2 tajitos en su piernita, por uno si salia sangre por el otro no tanto......mi nana estaba hecha un mar de lagrimas y echándose la culpa de lo que había pasado, logré tranquilizarla y meterla al carro con mi hija para ir a la clínica. En el camino llamé a Pascual y  me hizo estacionar y describirle la herida, una vez mas GRACIAS Pascual! Me dijo que no era nada grave que según lo que yo le describía no iba a necesitar puntos, solo que le laven bien la herida y que cuando llegue lo llame para que hable con el Dr. de emergencia....me tranquilizó y pude seguir manejando.
Llegamos a emergencia y felizmente no fue nada grave, le limpiaron la herida y le pusieron una benda....Gracias a Dios ella ya estaba tranquila y sonriendo nuevamente. 

Cuando llego a la casa, el dueño del perro había ido a buscarme y me dejo su cartilla de vacunas con todo al día  fui a buscar al dueño ya que el perro tenia que quedarse en observación por 10 días.....cuando llego el señor estaba muy preocupado y para mi sorpresa cuando trae al perro que era un labrador y me enseña...yo no lo podía creer......el perro no tenia dientes!!!!! Ni uno!!! No pude sino agradecer a mis dos hijos. Gabrielito había escuchado a su hermano y había cuidado a nuestra Leia.

Como es de suponer Leia estaba bien pero fastidiada, ya me había dicho Pascual que podía tener un poco de dolor y que le diera panadol. Así lo hice y se durmió pero a los 10 minutos se despertó llorando desconsoladamente, una mamá sabe reconocer el llanto de sus hijos y este llanto era de susto. Lógico la había mordido un perro que para ella debe haber sido como un caballo, claro que tenia que estar asustada. Juanjo estaba de viaje así que estábamos las dos solas......logré calmarla abrazándola fuerte pero cuando la echaba volvía a llorar y así estuvimos como por un par de horas.

Llegó mi mama y le conté lo sucedido...Leia seguía llorando, mi mami la cargó y yo me quedé sentada en la cama mirando a mi mami tratar de calmar a mi hija con todo el amor que una abuela tiene y mi hija seguía llorando.....no pude mas, otra vez sentí que estaba viviendo la noche que murió Gabrielito, no pude contener el llanto y fue por un segundo solo por un segundo que pensé: No puedo mas, no puedo soportar ver sufrir a mis hijos, no podría soportarlo una vez mas y pensé en irme, en irme lejos y dejar a mis hijos y así no tener que pasar por caídas, enfermedades, fiebres, golpes.....no podría soportarlo...y en ese segundo mi hija se calmó. 
Se que jamás lo hubiese hecho, jamás los hubiese dejado pero era tal mi angustia de ver sufrir a mi hija que se me cruzó ese pensamiento por la cabeza, gracias a Dios solo por un segundo. 

Me sentí muy culpable por haber pensado eso pero me di cuenta que soy humana, que tengo derecho a decir BASTA! no puedo mas! Dénme un respiro! 
Acabo de ver morir a mi hijo, acabo de pasar por la experiencia mas desgarradora que cualquier madre puede vivir...POR FAVOR no otra vez!

Sé que no puedo meter a mi hijos en una burbuja, sé que tengo que soltarlos al mundo y sé que se van a caer, que se van a golpear, que se van a enfermar, que van a sufrir y allí estaré yo siempre, para cuidarlos mientras pueda, para ayudarlos a levantarse, para abrazarlos y decirles que todo pasa.



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