domingo, 24 de julio de 2011

Kairos

Al final, lo que importa no son los años, sino la vida de los años.

                                               - Abraham Lincoln –



Se puede decir que las personas que viven poco tiempo, viven  menos?

Yo no creo que el tiempo de vida se mida de acuerdo a los años, sino de acuerdo a la intensidad de lo vivido, a las ganas de vivir que le hayas puesto a esos años, a todo lo bueno que hayas hecho en tu vida haya sido corta o larga, al amor que le pusiste al vivir cada día, al amor que diste y recibiste….
Por eso creo que Gabrielito habiendo estado tan solo 4 años, 9 meses, 20 dias con nosotros, nos dejo una vida llena de vivencias, de recuerdos, de amor, de risas y también de llantos, de miradas, de palabras, de abrazos, de enseñanzas tan grande como si hubiese vivido mas que cualquier otra persona que haya vivido jamás.

Los griegos dividían el tiempo de 2 maneras:
Kronos y Kairos
Kronos era el tiempo cronológico y Kairos era la vivencia del tiempo, la intensidad de la existencia.

Hay una historia que habla sobre la intensidad de lo vivido, espero contarla bien….esto es lo que recuerdo de la historia, los detalles no importan, importa el contenido de la historia (Sandra, discúlpame si no la cuento bien pero esto es lo que recuerdo de la hermosa historia que nos contaste, espero pueda transmitir tu mensaje)

Había una vez un señor que llegó a un pueblo, se hospedó en un hotelito del pueblo y le pidió al conserje que le indicara donde era el mejor lugar para meditar.
El conserje le indicó como llegar a un hermoso lugar, ideal para meditar, una vez que llegó al lugar recomendado no tardó en darse cuenta que era un lugar hermosísimo lleno de árboles bellísimos y un lago de agua cristalina… el mejor lugar para meditar, pensó.
Rápidamente se acostó en una loma para poder tener una vista plena de este hermoso lugar y empezó a meditar. Al rato que meditaba sintió algo que lo molestaba en su espalda, algo como una piedra, sí era una piedra pero de una belleza sin igual, blanca, lisa y para sorpresa de él con una inscripción que decía por un lado: Pedro y por el otro lado: 2 años, 4 meses, 45 días. No entendió que quería decir eso, mientras pensaba con la hermosa piedra en su mano se dio cuenta que habían mas piedras como esas dispersas por la loma, se para y empieza a recogerlas y en todas habían inscripciones similiares: Juan, 4 años, 7 meses 37 dias; Maria, 7 años, 9 meses, 6 dias, Pablo, 1 año, 6 meses, 3 dias; Rosa, 6 años, 5 meses, 2 dias……le pareció muy extraño y llegó a la conclusión que estaba en un cementerio, un cementerio de niños. 
Salió corriendo del lugar pensando en como el conserje del hotel lo pudo haber mandado a un sitio tan triste para meditar.
A su salida repentina y rápida de esa hermosa Loma se encontró con un anciano que lo detuvo y le preguntó que le pasaba,  él procedió a contarle lo que había visto en la loma. El anciano sonríe, lo calma y lo invita a sentarse.
Nosotros en este pueblo, le cuenta el anciano, tenemos una tradición, cuando nacemos nuestros padres nos regalan una libreta en donde tenemos que apuntar los momentos en los cuales hemos sido completamente felices, cuando morimos se cuentan estos momentos y se escriben en una piedra y se lanzan a ese hermoso lugar. Esto quiere decir que lo que has visto son los momentos de felicidad de todas esas personas....

En la piedra de mi hijo, diría: 

GABRIEL 4 AÑOS, 9 MESES, 20 DÍAS!

4 comentarios:

  1. Ursula!!!!
    QUE DIOS TE BENDIGA, me encanta leer tu blog, siento que mi corazón y mi espíritu se reconforta con cada palabra tuya.
    gracias.
    Mircalla

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  2. Que maravillosa leccion de amor transmites al escribir algo tan hemoso, me llega al corazon. Que Dios te bendiga y te de mucha fortaleza porque Gabrielito siempre estara contigo, es el Angel que te cuida.

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  3. Dios necesita seres humanos extraordinarios a su lado para trabajar por un mundo mejor
    AMB

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