miércoles, 6 de julio de 2011

Ese segundo...

Como empezar a escribir acerca de la partida de mi hijo? Por donde empezar? Por el dolor? Por los recuerdos? Por el día que sucedió?
Que cuento? Mi histroria? Su historia? Nuestra historia? O quizas la historia que vivo desde el día que partió? O simplemente escribo lo que hay en mi corazón?
Mi corazón es él, mi corazón es Gabrielito!

No se porque pero antes que esto sucediera yo me imaginaba la muerte de uno de mis hijos, no lo sé pero pensaba en como sería y como reaccionaría yo ante una sitación así, mi reacción era en lo que yo más pensaba, más que en el hecho en sí. Pensaba en como actuaría yo y ahora puedo decir que mi reacción fue muy diferente a como yo me la imaginaba.
Ustedes se preguntarán como podía pensar en la muerte de uno de mis hijos cuando eso es lo último que una madre quiere y en lo último que piensa, pero he llegado a entender que la vida en su infinita sabiduria me estaba preparando para ese momento y SI que me preparó.

Me acuerdo antes que sucediera, vi una película que no recuerdo ahorita su nombre, pero se trataba de una madre que pierde a su hijo en un accidente de tránsito y cada vez que ella despertaba había un segundo, ese segundo que pasas de la no conciencia a la conciencia, en que crees que talvés lo soñaste, que talvés no sucedió y tu hijo esta durmiendo en su cama....ese maldito segundo, hasta que te das de cara con la realidad, con la cruda realidad que no fue un sueño, que si pasó, que tu hijo si murió.....bueno esta mujer tenía ese segundo de esperanza y cuando caía en cuenta que si era verdad la muerte de su hijo, lloraba desconsoladamente y así eran todos sus despertares.

Recuerdo que yo pensaba, que si a mi me sucediera algo así yo no dormiría, le tenía terror a ese segundo en donde piensas que todo fue un sueño...le tenía terror a ese segundo...TERROR.
Pero cuando sucedió lo de mi chiquitín y salimos de la clínica y fui a la casa de mis papás, porque a mi casa no podía regresar, recuerdo haberme sentado en la cama de mis papás y haber pensado en ese segundo y me dije que no iba a dormir, eran las 3 de la mañana y no quería dormir. Mi mami quiso darme una pastilla para que pueda descansar pero no quise, yo no iba a dormir!
Recuerdo haberme recostado y haberme repetido mil veces, no puedes dormirte, no te duermas, pero finalmente el dolor, la infinita tristeza, el cansancio, la impotencia, pudieron más y me quedé dormida.
Algo pasó en ese sueño, definitivamente mi hijo estuvo conmigo porque ese segundo al que yo temía tanto, no existió. Me desperté y no tuve ese segundo de esperanza, me desperté y supe instantaneamente que mi hijo había muerto, no no era un sueño, nunca lo fue.
Siempre estuve en la realidad de lo vivido, inclusive dormida.

Gracias Gabrielito por haberme dado eso!

2 comentarios:

  1. Querida Ursula,son muchas las cosas que pudiera comentar,pues solo una persona que ha pasado por lo mismo te puede entender.
    Reaccionar?Yo pensaba que si a un hijo mio le pasaba algo yo me moriría,pero no, eso no es tan fácil, TIENES que seguir por ti, por los tuyos,por tu hijo que se fue.
    Fuerzas?Solo con fe, pidiéndole a Jesús y la Virgen que te carguen hasta que puedas tu seguir EN la vida.
    El tiempo ayuda,si,pero para eso tienes que pasar momentos muy fuertes ahora es malo y va hacer peor,pues es una herida que duele físicamente,mentalmente y espiritualmente,pero el tiempo te cura como un oleo a que ese dolor sea mas llevadero
    Tengo un blog que casi no escribo pero si quieres nos podemos comunicar.elblogdecarola.blogspot.com

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  2. Hola Ursula, hoy día vi el programa de Beto Ortiz en la mañana y la conversación... Eres muy valiente al escribir y compartir tu experiencia con las demás madres, y claro, padres... Yo no tuve la dicha de vivir 4 años, 9 meses y 20 días con mi hijita. Yo perdí a mi hija a los 5 meses de gestación y aunque para algunas personas este tiempo no sea "suficiente" para amar a tu hijo mas que a la propia vida, yo no dejo de pensar en ella, no dejo de llorar, a pesar de los pocos recuerdos que tengo con ella. A veces; porque aunque me cueste aceptarlo, hay días en que pienso en ella y sonrío, ella es mi primera hija (y digo "es"; porque donde esté, sigue siendo mi hija, mi hija mayor) ella fue la responsable de que yo experimentara sentimientos que JAMAS había sentido. El verla en las ecografías, creciendo tanto que hasta la vi chupándose el dedito, fue una sensación indescriptible; y aunque ya el doctor me había advertido desde la tercera semana de gestación que tenía un embarazo muy delicado, tengo que aceptar que no cuide a mi hijita como debía hacerlo; sin embargo, por algún motivo cada mes que iba a controlarme (o mejor dicho cada dos semanas debido a lo delicado de mi embarazo), el doctor me decía que todo iba mejorando a pesar que yo no hacía del todo "reposo absoluto"... y así fue hasta que el 21 de Marzo de 2011 tuve una hemorragia terrible, y muchas contracciones, es así que me dijeron que no se podía hacer nada, que mi hijita tenía que nacer y debido a los casi 5 meses de gestación, los médicos no podían hacer nada para salvarle la vida... y a las 2.30 am del 22 de Marzo del 2011, mi hijita nació muerta, había muerto dentro de mí. Yo había perdido mucho líquido y mi bebé se había contaminado. Gracias a Dios, la suegra de mi hermana trabaja en el hospital donde dí a luz (porque me hicieron dar a luz con contracciones y todo... y al final para nada, tanto dolor en vano) y ella hizo lo que pudo y me entregó a mi hija (porque el hospital no me la quería entregar), la ví, era hermosa, bellísima y tenía TODO estaba completita, tenía cabello, uñas, cejas... y era igualita a su papá. Yo, como todas las madres, la amé desde el segundo que tuve el papel con los resultados de mi examen de embarazo con un POSITIVO con letras grandes y supe que estaba embarazada... En fin, fue así que pude enterrarla... sin certificado de defunción, claro... Lo hice en un cementerio muy humilde, donde mi familia materna pidió un permiso especial a la administración y me dieron un lugarcito para que el cuerpecito de mi Gia pudiera descansar... Me habían programado el parto para el día 27 de Julio de 2011, y como es la vida, te ví el 26 de Julio de 2012 en la mañana y hoy, 27 de Julio de 2012, de madrugada te estoy escribiendo... Será una obra de mi Gía? Y tengo que ser sincera, yo todos los días hablo y pienso en mi hija, a cada minuto; sé que es parte de mi y de mi esposo, y que vive en nuestros coazones; pero cada vez que voy al cementerio me cuesta regresar a casa, me cuesta "dejarla", me cuesta aceptar que ella ya no está ahí, en ese cuerpecito que sentí dentro de mí, que ví crecer cada mes en las ecografías. Yo compré ropita y juguetes que me cuesta regalar, las guardo con la esperanza de que algún día "Dios me la devuelva", sé que somos seres únicos y eso sería aferrarme a algo imposible; pero a veces me pasa eso por la cabeza... Ursula, eres muy fuerte y muy valiente para escribir tu dolor, esta experiencia "sobrenatural", por llamarla de alguna manera, frente a la computadora; yo ahorita lo hago y no puedo respirar de tanto llorar y recordar esos momentos, los peores de mi vida. Te agradezco por permitirme desahogar un poquito mi dolor, a veces uno habla con la gente, pero no es igual, ellos no saben lo que se siente. Yo quisiera participar en el grupo. ¿Podré hacerlo?... Si es así, a mas tardar el Lunes estoy llamando. Un abrazo y gracias. Estoy segura que el haber creado este blog es obra de Gabrielito... Que Dios bendiga a tu familia. Felices Fiestas Patrias!

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