sábado, 10 de enero de 2015

Mi hijo vivió lo que tenia que vivir!


Por que tenemos la costumbre de querer aquello que no tenemos? De pensar en todo aquello que nunca podremos tener en vez de enfocarnos en aquello que si tenemos, en aquello que si tuvimos?

Cuando Gabriel murió por bastante tiempo pensaba en todo aquello que mi chiquito no vivió y que yo no viviría con el. Como el ir al colegio, el que vaya a la universidad, el que se enamore, se case, tenga hijos, etc. 
Pensaba mucho en eso y me dolía mucho. 

Nuestros hijos son nuestras mayores ilusiones, tenemos para ellos sueños, proyectos, una vida hasta los 100 años y con su muerte se llevaron todo eso y con que nos quedamos? Con lo que nunca fue, con lo que nunca será y no hay cosa peor que extrañar aquello que nunca sucedió.
Como bien lo dice el maestro de maestros Joaquín Sabina "no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió"

Pero no solo me pasa a mi.
Son muchos los papas que en Thaniyay nos dicen esto. 
Nunca veré que mi hijo/hija vaya a la universidad, no podré llevarla al altar, no tendré nietos de ese hijo/a, tenía tanto por vivir, se fue en sus mejores años. Y si bien es cierto por que tenemos que pensar en eso? Por qué concentrarnos en lo que nunca será? Por qué mejor no pensamos en todo lo que tuvimos? En todos los años, días, horas, semanas, meses maravillosos que pasamos con ellos? Por qué no pensamos en todo lo que hicieron? En todo lo que lograron?

Gabriel se fue de 4 años porque eso era lo que él necesitaba para cumplir aquello que vino a hacer, no necesitó mas, solo 4 años y su vida lo puedo decir hoy fue PLENA! Su vida fue totalmente plena y vivió todo lo que tenía que vivir porque eso era lo que el necesitaba.
Bendito mi hijo que logró en 4 años lo que muchas personas logran a los 90. Que alma mas evolucionada, avanzada, brillante, iluminada para haber vivido una vida plena a los 4 años. 

Así que con eso me quedo yo! 

Me quedo con sus 4 años, 9 meses, 21 días vividos al máximo, vividos plenamente.

Mi hijo vivió lo que necesitaba vivir, ni un día más ni un día menos!!!

Uchi 

lunes, 29 de diciembre de 2014

Hoy...29


Y diciembre llegó y con diciembre llegaron inevitablemente fechas duras...y con diciembre llegó el 29 y por mas que quise una vez mas pasar de puntillas y esquivar este mes como he venido tratando por 3 años pues este año me he dado cuenta que el tratar de esquivar no me ha servido de nada.
Así que me hoy dispuse a abrirle la puerta a la fecha, a los recuerdos, a las lagrimas, al dolor. Hoy los recibo con la cabeza en alto y los acepto como acompañantes pasajeros.

Hoy desperté con un nudo en mi estomago pero decidí respirar hondo muy hondo, salí a correr no se si tratando de escapar de la fecha o del nudito en el estomago pero me ayudó, como siempre correr me ayuda cuando quiero escapar de algo, me centra, me hace estar en el momento presente...por lo menos por media hora hoy estuve en el ahora y no en el ayer.

La nostalgia se ha apoderado de mi hoy, esa nostalgia que no llega a ser una tristeza profunda pero que esta ahí recordándote que no estas completa, que tienes un vacío que nunca será llenado, que tienes que aceptar que vivirás con ella siempre...así que la dejo entrar, la dejo que se acomode dentro de mi corazón y haga su lugar ahí, y así la voy conociendo y haciéndome amiga de ella para así convivir en armonía.

Pero así y todo escapo...pero no escapo de la fecha, no escapo del día...escapo de las personas, de mi entorno, busco un momento para estar sola, a solas.
Escapo para no tener que dibujar una sonrisa en mi rostro cuando la que tengo no es sincera, escapo para no tener que responder a la pregunta: como estas? de verdad quieres que te diga como estoy? escapo porque no soy una persona diplomática ni hipócrita y no puedo fingir así que prefiero aunque sea por unas horas estar en compañía de mi misma (la cual estos últimos años he aprendido apreciar, a amar y a necesitar), para así poder sumergirme en mis recuerdos tal vez un poco dolorosos. Felizmente las lagrimas tienen el poder de limpiar el alma, de enjuagar las heridas, de sosegar el corazón y las dejo salir y me ayuda, me ayuda a sentirme liviana...

Y luego regreso, si regreso porque la sonrisa de Leia me hace regresar, porque la preocupación y presencia hermosa de Cristóbal me hace regresar, porque la vida llama y no podemos quedarnos atados eternamente a los recuerdos del pasado, porque tenemos que vivir porque sino lo hacemos nos perderíamos todo lo maravilloso del estar vivos.

Acepto lo que siento y como me siento, no me peleo con la tristeza ni con el dolor, los acepto como compañeros transitorios de este día, sintiéndolos un poco mas cerca un poco mas fuerte.

Agradezco lo que tengo, lo que vivo y lo que respiro, agradezco lo que me sostiene, agradezco a quien me sostiene, agradezco lo vivido, lo llorado, lo amado, agradezco lo que me hizo daño, lo que me hizo sufrir, agradezco lo que me hizo llorar y lo que me hizo reír a carcajadas.

Hoy abro de par en par las puertas de mi vida y dejo entrar lo que tenga que entrar y me abro al amor, ese amor incondicional, bendito, maravilloso, divino, luminoso, perfecto, eterno de Gabriel.

Uchi

lunes, 22 de diciembre de 2014

Para este mes...


Este mes para todos los que hemos perdido un hijo es para algunos dificil, para otros nostálgico, para otros triste, para otros insoportable, para otros es simplemente un mes que no debería existir mas. Y encima hay quienes aparte de Navidad tienen también el cumpleaños de sus hijos o como en mi caso en este mes Gabriel partió.

Entonces, como hacemos? Como hacemos para sobrevivir este mes sin volvernos locas y llegar a enero totalmente agotadas física y emocionalmente?

Acá algunos consejos:

Vivamos un día a la vez, no pensemos en como vamos a estar el 24 de diciembre ya que no lo sabemos. Tratemos de vivir el HOY!

No hagamos planes para el 24, ese día cuando nos levantemos y veamos como nos sentimos, que nos provoca ahí podemos decidir que hacer, igual el 25.

Tratemos de no quedarnos solos. Pasémoslo en familia, con las personas que queremos y que nos quieren. Con personas que saben por lo que estamos pasando y que van a respetar nuestras decisiones y cambios de humor...no nos aislemos.

Para los que somos católicos recordemos el verdadero sentido de la Navidad, dejemos de lado la compra de regalos y dejemos que el Amor y la Luz nazca en nuestros corazones nuevamente.

Hagamos una obra social. Ayudemos a alguien que realmente lo necesite, démosle un regalo a ese niño que no recibirá nada, una cena a esa familia que no podrá cenar porque no hay dinero. 
Dejemos por un rato de ver nuestra propia tragedia y abramos los ojos al mundo y al dolor del otro. Por pequeña que sea nuestra acción recordemos que estamos ayudando a un mundo entero ya que una persona es un mundo.

Disfrutemos a los que tenemos con nosotros.

Hagamos esa noche algo especial para aquella persona que ya no está físicamente. 
El año pasado compre globos verdes y rojos y les pedí a las personas que estuvieron con nosotros que le escriban un mensaje a mi hijo....luego soltamos los globos. Fue un momento lindo ya que hicimos una pausa en la locura de la noche para conectarnos con Gabriel y hacerlo presente.

Hagamos algo que no hemos hecho nunca, salgamos de la rutina, hagamos algo diferente. Eso nos ayuda a no recordar como era antes, nos ayuda a no pensar tanto en porque hoy las cosas son tan distintas. Tenemos que empezar a crear nuevos recuerdos.

Tomemos conciencia que por mas que querramos cambiar lo que nos sucedió no podemos pero lo que si podemos hacer es elegir como vamos a vivir.

Celebremos esa noche con amor, el amor que nuestros hijos nos dejaron, el amor que sigue creciendo día a día...hagámoslo en honor a ellos!

Con amor,

Ursula