lunes, 25 de abril de 2016

Esos momentos de dolor...


Hace unas semanas que quería escribir pero preferí dejar que pasen algunos días.
Sabia que si lo escribía en el momento iba a ser un post bastante triste y esa no es la idea de mi blog. Si bien escribo sobre algo muy triste creo que siempre he tratado de que todos mis post tengan algún mensaje positivo, alguna luz que se pueda encontrar en la oscuridad de algunos de mis pensamientos;
es por eso que deje que mi mente se despejara para tener una reflexión positiva.

Muchos papas en Thaniyay que ya tienen algún tiempo de duelo cuando tienen un día malo o un bajón sienten que han retrocedido en su proceso, eso lo escucho a menudo. Es como si por llorar o por algún día recordar a nuestros hijos con dolor automáticamente retrocedemos en el tiempo pero no de una manera ficticia sino real. Por que sentimos eso? Por que tenemos que pensar que el llorar al recordar a nuestros hijos con dolor después de algún tiempo nos lleva nuevamente al inicio?

Hace unas semanas prendí la televisión y estaba en un canal local de noticias, normalmente cambio (no me gusta escuchar las noticias ya que casi todas por no decir la mayoría son tragedias), pero esta vez no cambie de canal...eran como las 9 de la noche. De pronto una noticia llamo mi atención, un niño de 3 años había caído de un tercer piso. Me quede escuchando por un momento con mi corazón latiendo muy rápido, mas rápido de lo que yo hubiese querido, escuché como cayó, que felizmente se encontraba bien y algo sobre los padres.
No pude seguir escuchando ya que en ese momento me sentía como si estuviera debajo del agua, todo se veía nublado y seguía escuchando la noticia a lo lejos pero no podía distinguir las palabras solo dos palabras se me venían a la mente como torturándome, como taladrando mi cerebro para querer entrar mucho mas profundo de lo que yo las dejaba...2 palabras que me hicieron tanto daño por tanto tiempo y que ahora amenazaban nuevamente con herirme...POR QUE??? Por qué mi pequeño y ese niño no? Por qué tuvo que suceder eso? Por qué tuviste que morir? No pude mas y me tiré en mi cama, me tape con el edredón y lloré como no lloraba hacia mucho tiempo. Ese llanto salió de lo más profundo de mi alma, salió como si hubiese estado esperando eso para salir. Ese llanto que te deja sin aliento, que no te deja respirar. Dejé que salga, y lloré no se por cuanto tiempo.
Lloré porque extraño a mi hijo con cada partícula de mi cuerpo, lloré porque en ese momento quería una respuesta al por que? Lloré porque quería saber por qué mi hijo había muerto y no ese niño. Lloré porque sentí que ya nada tenía sentido. Lloré por mi, por todo lo que he vivido. Lloré porque daría todo lo que tengo por solo un momento con Gabriel, por solo un segundo con el, por un abrazo, por una caricia, por volver a ver su carita una vez mas y lloré y lloré y lloré hasta que creo que se secaron mis lágrimas o me seque yo por dentro pero finalmente paré de llorar y me sentí morir. 
Si, retrocedí al primer día, al inicio, a ese 29 de diciembre del 2010, si regresé por un tiempo pero sabia que ahí no me iba a quedar, sabia que solo estaba de paso, así que lo acepte, acepte mi tristeza momentánea, acepte mis lagrimas pasajeras, acepte que mi dolor despertara por un momento, lo acepte con los brazos abiertos porque sabia que había un mañana y que mañana sería diferente. 
Y así fue, al día siguiente fue diferente, al día siguiente salió el sol y con el sol las lágrimas se secaron y mi dolor volvió a dormirse y yo volví al momento presente y volví a recordar que mi hijo no ha muerto, que el está
conmigo siempre y que solo necesito cerrar mis ojos y respirar profundo para poder verlo y tal vez sentirlo.

Así que no tengamos de miedo de esos momento de dolor, de tristeza profunda porque son solo eso...momentos y así como vienen se van.


Con amor,

Uchi



domingo, 27 de marzo de 2016

Estos días...


Y cuando crees que todo esta bien, que nunca mas a tu familia le pasará nada, claro porque ya viviste lo inimaginable y piensas que estás libre de todo mal...la vida te vuelve a sorprender.

Estas han sido unas semanas muy duras para mi familia y nos espera aún un largo camino.

Estos días he pensado mucho en la vida, en lo que venimos a hacer acá, en nuestra misión, en lo que tenemos que aprender y sanar, en que las cosas por muy malas que parezcan al principio siempre terminan enseñándonos a darnos cuenta que lo esencial es invisible a los ojos (que inteligente el principito).
Cada dia me maravillo mas ante la vida y ante la muerte.
Ante la vida porque te enseña, porque es una maestra, porque te da golpes muy duros a veces pero es cuando necesitas dejar de mirar lo que estas mirando para mirar lo que necesitas ver.
Y ante la muerte porque a la sola idea de que alguien que tu amas puede morir, te lleva al límite de ti mismo, te lleva al límite de tus capacidades, te saca del letargo, de la inacción, te lleva a lo imposible, te lleva a CREER como nunca has creído, te lleva a AMAR como nunca has amado, te lleva a tener FE, esa FE que sana, que cura, que hace milagros. Y así estamos viviendo al límite pero amando y creyendo y teniendo esperanza y no perdiendo la Fe sino al contrario creyendo mas que nunca!

Yo considero que tengo una familia unida, siempre estamos ahí cuando alguien nos necesita, basta con una llamada o un chat para que nos hagamos presente. Antes nos reuníamos más (tengo que admitirlo) pero claro como algunos viven fuera y los que estamos acá siempre tenemos algo que hacer, ya sea con el trabajo, la casa, los hijos, las actividades de los hijos, muchas veces se nos hace imposible vernos pero gracias a la tecnología siempre estamos presentes.
Pero ahora con esto que estamos viviendo he sentido la unión familiar mucho más unida (valga la redundancia). Nos hemos unido en corazón y en alma, nos hemos unido en oración, nos hemos unido con un solo propósito! Y eso es lo maravilloso de la familia que no importa si no nos vemos tan seguido, lo importante es que cuando alguien nos necesita no importa el trabajo, ni la casa, ni las actividades de los hijos, ahí estamos! para apoyar, para dar un abrazo, para decir acá estamos todo va a salir bien, para decir te quiero, los queremos...

Y sabemos como familia que saldremos de esta, y saldremos fortalecidos, amando más a la vida, creyendo más, amándonos más a nosotros y gran lección nos vamos a llevar...la familia lo es TODO!

Con amor y llena de esperanza,

Uchi

miércoles, 9 de marzo de 2016

Felices 10 años mi pequeño!


Toda la semana o tal vez un poco más he estado pensando en este día, pensando en que hoy cumples 10 años...10 años!!!! Y pensaba en cómo serias, de que tamaño estarías, en que niño hermoso te hubieses convertido. Pero hoy, hoy decidí no pensar en lo que hubieses sido (porque nunca lo voy a saber o por lo menos no hasta que nos volvamos a ver) sino decidí pensar en lo que fuiste y en lo que eres.

Si bien trato y me esfuerzo (porque no es fácil) por recodarte con alegría y no estar triste hoy, pues tengo que reconocer que una cierta nostalgia se apodera de mi. El no poder abrazarte hoy y decirte feliz cumpleaños, el no poder saber lo que hubiésemos hecho. 

Hoy en el desayuno conversaba con Cris sobre ti y pude notar una cierta tristeza en los ojos de tu hermano...te extrañamos mi pequeño, te extrañamos mucho y jamás tu ausencia física se volverá una costumbre. 
Pero la vida continua y soy agradecida por eso y yo continuo con ella pero contigo agarrándome fuerte de la mano y levantándome cada vez que caigo.

Hoy quiero recordarte no como el niño de 10 que serías sino como el niño de 4 años que fuiste y que aún eres. 
Ese niño hermoso, lleno de vida, compasivo con los demás y con los animales (recuerdo cuando me dijiste que ya no ibas a comer pollo nunca mas porque te diste cuenta que ese pollito amarillo, lindo y tierno nos lo comíamos  respeté tu decisión y nunca mas comiste pollo, creo que tenías 2 años cuando esto sucedió. Hoy entiendo muchas mas cosas tuyas y una de las principales razones por las cuáles hoy soy vegetariana es por ti) ese niño amiguero, conversador, travieso, reilon.
Hoy así te recuerdo mi niño bonito como lo que fuiste y lo que eres.

Gracias mi pequeño por estos 10 años del mas puro y verdadero amor, ese amor que trasciende la muerte y la distancia, ese amor que crece día a día, ese amor que me mantiene llena de vida.

Un beso a la eternidad mi niño bonito!

Mami