lunes, 17 de abril de 2017

Un cumpleaños de Gabriel que no esperaba


Me ha tomado un tiempo escribir este post. No se por qué. Varias veces me senté a escribir y lo dejaba a medias y algunas ni siquiera podia empezar a escribir. 

El 9 de marzo fue cumpleaños de Gabriel, cumplió 11 años. Como todo los años desde que partió decidimos celebrar su día. Juanjo iba a estar de viaje justo ese día pero lo conversamos e igual decidimos que haga algo en la casa con la familia (repito como todos los años).
Así lo hicimos. Les dije a mis papas, mi hermana, mi suegra, mi cuñada que vengan a mi casa para celebrar el cumple de Gabriel (como todos los años).

Antes todos los cumples de Gabriel siempre han sido días alegres, días en los cuales siempre me he sentido bien y siempre desde su primer cumpleaños desde que partió me ha gustado celebrarlo.

Pero este cumple fue diferente. Me sentí mal desde la madrugada, tuve todo el día muchas nauseas, dolor de barriga y de cabeza, a las justas pude hacer las cosas, estuve casi todo el día echada en mi cama sintiéndome fatal, solo quería dormir. Al día siguiente cosa rara o no tan rara se me fueron todos los síntomas.

Me sentí triste de no haber podido disfrutar su cumple como años anteriores, de no haber estado con la familia, de no haberle preparado algo especial como los años anteriores y por eso también me sentí culpable.

Que había pasado? Por que justo ese día me sentí así? 

Como Terapeuta de Duelo y Holistica puedo entender algunas cosas y como mamá de Gabriel otras. Al día siguiente cuando ya me sentía mejor, entendí:

  • Que no siempre las cosas van a suceder como nosotros las planeamos. 
  • Que no porque ya hayan pasado 6 años mi cuerpo no va a reaccionar.
  • Que tenia que hacer una pausa, que mi cuerpo me estaba pidiendo descansar.
  • Que extraño a mi hijo, lo extraño mucho y por más que yo quiera que algunas fechas pasen desapercibidas, tendré que aceptar que el corazón tiene otros planes.
  • Que las nauseas son rechazo, rechazo a una idea o a una experiencia...Que estaba rechazando yo?
  • Que esta bien pedir ayuda. Yo siempre la pido cuando me doy cuenta que sola no voy a poder.
  • Que hay que aceptar que algunos días la tristeza nos va a acompañar y no pasa nada, solo hay que dejarla entrar ya que no se va a quedar ahí para siempre.
  • Que hay que escuchar a nuestro cuerpo y hacerle caso. El cuerpo habla y tiene mensajes importantes para darnos, hay que saber escuchar con atención.
Así que así fue este cumpleaños de Gabriel, muy diferente a los anteriores.

Me costó vivirlo, me costó entenderlo, me costó aceptarlo pero seguiré caminando, seguiré viviendo, seguiré aceptando que habrán mas fechas así.

Con amor,

Uchi

viernes, 31 de marzo de 2017

La importancia de pedir ayuda

Algo que me ayudó mucho al inicio fue haberme dado cuenta que necesitaba ayuda, que tal vez sola no iba a poder caminar, que tal vez necesitaba algo más que a mi misma para poder salir del hoyo negro en el que me encontraba. Si, me di cuenta que necesitaba ayuda y nunca tuve vergüenza de pedirla.
Pero, que tipo de ayuda necesitaba? Necesitaba hablar, hablar de lo que había pasado con mi hijo, hablar de mi hijo, hablar de mi vida, de mis miedos, de mis vacíos, de que no podía dormir, de que me sentía culpable cuando sonreía, de que no podía disfrutar la comida, de que me dolía respirar...eso necesitaba yo, hablar!!! Y también necesitaba estar con personas que hubiesen pasado por lo mismo, personas que me entendieran, que me escucharan sin juzgar, que me aconsejaran.
Gracias a la vida tengo una amigas y una familia maravillosa y con ellas podía hablar y gracias a la vida también pude contactarme con mujeres que habían pasado por lo mismo que yo, estaban un poco lejos pero eso no era problema igual podíamos conversar y compartir.
Pero yo busque esa ayuda, yo busque a esas personas porque sabia que si no lo hacia me iba a ahogar.
Nunca quise dar la imagen al mundo de que yo era super mujer y que iba a poder salir adelante sola, nunca tuve la careta de que era una mujer fuerte y de que no necesitaba ayuda y eso, el sincerarme conmigo misma y el aceptar que necesitaba ayuda me ayudó enormemente.

No hay que tener vergüenza de pedir ayuda, no hay que tener miedo de aceptar que tal vez solos no vamos a poder, no hay que tener una careta ante el mundo tratando de demostrar que somos unas super personas porque podemos solas. No! 
No hay nada de malo en mostrarnos vulnerables ante el mundo, eso no es ser débil sino todo lo contrario es tener la máxima fortaleza de decir: Quiero salir adelante pero no puedo sola, necesito ayuda, que mas valiente que eso?

No dejemos que la tristeza nos consuma, no dejemos que nuestros miedos nos impidan salir, no dejemos que "el que dirán" dominen nuestra vida.

No tenemos que ser fuertes todo el tiempo, eso no es humano y si no liberamos  poco a poco todo lo que tenemos dentro entonces va a llegar un momento en que vamos a explotar y esa explosión no va a ser nada buena ni para nosotros ni para los que están a nuestro alrededor.

Pidamos ayuda si la necesitamos, es lo mejor que podemos hacer por nosotros mismos.

Con amor,

Uchi 

domingo, 5 de marzo de 2017

Y soñamos...


Gabriel murió a los 4 años, se como era el a los 4 años, podía ver en lo que se había convertido. En este hombrecito fuerte, decidido, gracioso, amoroso muy amoroso, devorador de pizza...se que lo que era con 4 años y me cuesta imaginarlo mas grande.
Me cuesta imaginármelo de 11 años, de 16, de 25, de 35...como hubiese sido? De que tamaño seria? de que tamaño estaría ahorita? Como seria su pelo? Seguiría del mismo color? Seguiría tan lacio? Sus rasgos? su voz?

Este 9 de marzo cumpliría 11 años...me cuesta saber como seria, de que tamaño estaría.

El viernes pasado fui a pasar el día a la casa de playa de una amiga, entre las personas que estaban ahí había una persona que tiene 3 hijos y uno de sus hijos es exactamente de la edad de Gabriel, es mas iba a estar en su promoción...cada vez que veo a este niño se me encoge un poco el corazón. 
Es como que con él puedo saber mas o menos como estaría Gabriel. 
Lo miraba a lo lejos y pensaba: así mas o menos estaría Gabriel, mas o menos de ese tamaño...wow que grande! si era tan pequeñito.

Hay una edad en la que dejas de crecer, en la que ya sabes mas o menos como vas a ser...para los que hemos perdido un niño pequeño al cual no tuvimos la bendición de verlo crecer, el imaginarnos como seria se vuelve como un sueño y cada vez que vemos un niño que sería mas o menos de la edad de nuestros hijos nos quedamos mirándolo, quizá con un poco de tristeza, quizá con un poco de nostalgia, quizá con un poco de envidia pero lo miramos y soñamos, soñamos un poco...dicen que soñar no cuesta nada no?

Con amor,

Uchi