lunes, 7 de enero de 2019

Miremos más allá

Que fácil es juzgar, culpar, señalar con el dedo cuando no eres tú la protagonista de la tragedia.

Hace unos días publique un post en donde hablaba acerca de la indiferencia, la falta de empatía, de lo concentrados que estamos solo en nosotros mismos que nos cuesta realmente ver al otro.
Este post recibió muchos comentarios, varios de ellos eran responsabilizando a los padres por la desaparición y muerte del pequeño.

Cada uno es libre de pensar, creer y opinar lo que quiera pero hay que tener cuidado ya que nuestras palabras pueden hacer mucho daño.

No me puedo imaginar (habiendo yo pasado por lo mismo) como se deben estar sintiendo ahorita los padres de este pequeño, lo que deben estar pensando, sintiendo...los "si hubiera" los pueden estar atormentando a cada segundo, la culpa anidando en ellos y encima de todo esto tienen que escuchar, leer lo que las personas (ajenas a ellos) dicen, piensan, opinan acerca de ellos.
Suficiente tienen cargando con su propia culpa, con su propio dolor para encima tener que escuchar que ellos son los responsables de lo que pasó con su hijo, que no lo cuidaron bien, que no son buenos padres...no es suficiente con lo que ya están viviendo?

No conozco a estos padres, no se si son buenos padres o no, no se nada de ellos por eso mismo no puedo opinar y lanzar mi acusación  y decir ellos son los responsables porque son los padres.

Hay que tener cuidado de decir: a mi nunca me pasaría eso, a mis hijos nunca les pasaría eso, yo nunca haría eso.
Los accidentes suceden y le pueden suceder a cualquiera, no porque una madre sea súper cuidadosa quiere decir que sus hijos están libres de que les pase algo, porque no es así.

El mundo necesita más amor, más luz, más compasión, no necesita que nos andemos juzgando, criticando y responsabilizando. Nadie sabe lo de nadie, nadie conoce la historia de nadie por eso tengamos cuidado de ir opinando, criticando y juzgando. 

Dejemos de juzgar, veamos mas allá de lo que nuestros ojos humanos ven, tratemos de ver con nuestra alma con nuestros ojos espirituales y démonos cuenta que hay mucho mas que desconocemos.

Cuando llega nuestro momento de partir no hay nada ni nadie que pueda impedirlo. Es nuestro momento y nos iremos de acuerdo a la forma en que hayamos elegido partir (ojo, esto es lo que yo creo, puedes o no estar de acuerdo conmigo, pero creeme que cuando un hijo se te muere buscas entender más de lo que tu mente humana puede).
Démonos cuenta que todo es perfecto y que el universo se acomoda de tal forma para que pueda suceder lo que tiene que suceder.

Así que no juzguemos, no miremos con ojos acusadores a estos padres ni a nadie.
No señalemos con el dedo ni pensemos que eso nunca nos sucederá a nosotros...si puede sucedernos de mil formas...a mi me sucedió y sigo pensando y siempre pensaré que TODO ES PERFECTO!

Uchi







jueves, 22 de noviembre de 2018

Y ahora que hacemos en Diciembre?


Navidad para los que hemos perdido a alguien muy querido siempre será una fecha en la que la nostalgia nos visitará un rato y tal vez con algunos se quedará a vivir todo el mes.

La música, las luces, la decoración, el ambiente toda está como preparado para ponernos más sensibles para que extrañemos más a esa persona que ya no esta con nosotros físicamente.

Entonces como hacemos para sobrevivir a Diciembre? Como hacemos para que este mes que viene no nos pese tanto y podamos disfrutar de los que si están acá con nosotros?

Les comparto algunos consejos con mucho respeto y amor:


  • Atrévete a decir que NO! Decir No esta bien, es saludable para nuestra salud mental. Las personas cercanas siempre quieren que te sientas mejor, que salgas más, que rías más, pero si eso no te hace bien por ahora...entonces di: No, no gracias y no te sientas culpable por decirlo.

  • Trata de no pensar como te vas a sentir el 24 o 25. La verdad es que no lo sabes y muchas veces se sufre por adelantado. Vive el hoy que es lo único que tenemos. Trata de disfrutar solo el presente y lo que cada día te regala, luego cuando llegue el 24 ya verás que haces pero por ahora...respira el hoy.

  • Escoge a donde asistir. No tienes que ir a todos los desayunos, almuerzos, reuniones. Escoge donde quieres estar y con quienes. Anda a lugares que te hagan bien, comparte con personas que eleven tu energía no que te la quiten.

  • Expresa lo que sientes. Ponle nombre a tus emociones. Que sientes? Sientes rabia, cólera, ira, envidia? Expresa! Deja salir todo lo que tienes dentro así te liberarás y podrás sentirte más ligera.

  • Si quieres llorar, llora. Deja salir esas lágrimas. Las lágrimas tienen el poder de enjugar el alma, de limpiarnos, de liberarnos. Después de llorar generalmente uno se siente más relajado, más libre, más sosegado.

  • No hagas planes para el 24 o 25. De acuerdo a como te sientas ese día decide que hacer. No te fuerces a situaciones en la cuales sabes que no te vas a sentir bien solo por cumplir. 

  • Ten un plan de escape (jajaja) aunque suene a chiste esto es muy importante. Conversa con tu familia acerca de que decir si te provoca salir corriendo de donde están. Es mejor tener algo planeado y que todos estén de acuerdo y digan lo mismo.

  • Puedes la noche de Navidad hacer algo diferente. Salir de la rutina, hacer algo distinto ayuda a no pensar tanto en las Navidades anteriores. Puedes dedicarle un momento especial a tu hijo y/o ser querido. Puedes comprar globos verdes y rojos y soltarlos a las 12 con algún mensajito para esa persona o puedes encender una vela en su nombre. Crea un ritual especial para esa noche que la puedas repetir en las siguientes Navidades. Los rituales nos ayudan a sobrellevar las pérdidas, a disminuir el dolor.

  • Piensa también en los demás, eso es importante. Si tienes otros hijos piensa en ellos. Que les gustaría hacer a ellos? Como les gustaría a ellos pasar esta Navidad? Trata de no pensar solo en ti y en lo que tu sientes y quieres. El pensar en el otro me saca por un momento de donde estoy y me hace olvidar por un instante mi dolor y...eso es bueno! Conversen en familia y lleguen a un acuerdo que les de tranquilidad a todos. 

  • Encuentra un momento para estar a solas, en paz. En este mes que todo parece ir mas rápido date un tiempo para meditar, para respirar profundo, para llenarte de buena energía y así poder seguir caminando. Haz algo que te guste y disfrutes. Date un tiempo solo para ti, Engríete!

  • Dale nuevamente el verdadero sentido a la Navidad. Deja de lado los regalos y el consumismo y deja que la Luz, el Amor y la Esperanza nazcan nuevamente en tu corazón y en tu hogar.

  • Puedes hacer una obra social y hacerla en nombre de tu hijo/ser querido eso le dará aun más sentido.

  • Trata de rodearte de personas que te inspiren, que admires, que quieras. Comparte con personas que te sumen, que te contagien de su energía, de su amor, de su paz.

  • Cultiva el sentido de la gratitud. Esto te ayudará a ser más positiva, a tener un mejor estado de animo, te ayuda a darte cuenta que eres bendecida y que tienes aun muchas cosas por que dar gracias.

Nuestros hijos, nuestros seres queridos están con nosotros siempre y más aun en estas fechas.
Tratemos de disfrutar de este tiempo mágico que solo pasa una vez en el año. Abramos nuestro corazón a la magia de la Navidad y llenémonos de amor, de buena energía, de luces de colores, de bastones de caramelo y galletas dulces.

Con magia, gratitud y mucho amor,

Uchi 


jueves, 25 de octubre de 2018

Reflexiones antes de los 41

Mañana cumplo 41 años. Años que han sido maravillosos, hermosos, terribles, duros, difíciles, mágicos, eternos. Años en los cuales he ido acumulando experiencias que me han ido esculpiendo en la persona que hoy soy.
Años que en su momento quise no vivir, años que volvería a vivir mil veces más, años que quisiera desaparezcan de mi vida y años que quiero que se queden guardados para siempre en la eternidad de la memoria.
Pero hoy agradezco todo lo vivido, lo bueno, lo malo, lo terrible, lo hermoso.
La vida no es fácil, la vida es injusta, la vida muchas veces se te presenta oscura pero depende de cada uno de nosotros como la vivimos.

Miro para atrás y veo todo el camino recorrido para llegar a donde hoy estoy y me siento orgullosa. Orgullosa de mi camino, de la actitud con la que muchas veces afronté las cosas que me sucedieron, de las decisiones tomadas, de los errores cometidos. 

Mi vida esta lejos de ser perfecta, yo estoy lejos de ser perfecta pero la perfección es lo ultimo que quiero en mi vida. 

Quiero una vida llena de errores para así aprender, quiero una vida llena de desafíos para así poder retarme a mi misma. 
Quiero una vida imperfecta y loca, una vida en la que pueda ser yo misma siempre, una vida en donde sea alumna de todo aquel que se cruce en mi camino, una vida con alegrías pero también con tristezas para así poder hacer una pausa y mirarme. 
Quiero una vida que me desafíe, no quiero una vida tranquila pero si quiero una vida en paz. 
Quiero una vida con sueños, con metas, con retos. 
Quiero una vida activa, quiero una vida llena de amor, de amigos, de vino y de juegos. 
Quiero una vida con Fe y con esperanza, con ganas de siempre querer seguir viviendo a pesar de todo. 
Quiero una vida con amaneceres brillantes y atardeceres nostálgicos.
Quiero una vida con viajes a los lugares de siempre y a algunos nuevos. 
Quiero una vida con compañeros peludos y de 4 patas.
Quiero una vida con risas, con sonrisas y también con lágrimas. No quiero una vida siempre feliz, quiero poder ser capaz de ser feliz aún en los momentos más tristes.

Quiero una vida auténtica!

Con amor,

Uchi