martes, 18 de noviembre de 2014

Estos meses...


Estos últimos meses no he vivido, he sobrevivido y eso para mi no es bueno.

Estos meses he aprendido a tener paciencia, mas de la que pensé que tenia.

Me he enfrentado con mis demonios, aquellos que no me dejan dormir de noche, aquellos que se aparecen en mi mente sin que yo los invite a entrar.

Me he enfrentado también con mis miedos, esos miedos que tenemos todas las madres pero que para las que hemos perdido un hijo se hace mas latente, mas vivo, mas cercano y es el que algo le pueda pasar a uno de nuestros otros hijos.

Estos meses he tenido que aprender a esperar...a saber que no todo llega ni se sabe cuando yo lo quiero sino cuando es el momento perfecto para que se de y para que se sepa.

Estos meses he tenido que dejar mi soberbia de lado y aprender a escuchar con el corazón abierto. Escuchar opiniones diferentes a las mías y darme cuenta que puedo estar equivocada y que no todo es como yo lo pienso.

Estos meses me he dado cuenta que no soy la mujer maravilla y que no puedo todo, que necesito un descanso, que no puedo con todo, que tengo que pedir ayuda, que tengo que delegar...que no tengo que poder todo.

Estos meses me he dado cuenta que no puedo parar lo imparable ni controlar lo incontrolable.

Estos meses el universo me ha hablado a gritos para que voltee y mire lo que no estaba mirando. A veces es necesaria una cachetada de la vida para hacernos despertar de la inmanencia en la que estábamos.

Estos meses he tenido que confiar. Confiar en que todo es perfecto y que todo pasa cuando debe pasar y como debe pasar.

Estos meses he mirado mas a fondo, muy al fondo de mi misma...me he cuestionado ciertas cosas, re pensado otras, he mirado al fondo y me he escuchado con atención y he encontrado un poquito de tristeza. Tristeza muy bien acomodada, tristeza que ha hecho su hogar ahí muy muy profundo pero tristeza al fin.
Pero este mes también me he dado cuenta que no quiero disimular la tristeza, que quiero romper la barrera que me lleva al disumulo, al disimulo de que todo esta bien cuando no lo esta.

Estos meses he aceptado que tengo miedo, que tengo tristeza...he aceptado que me van a acompañar hasta que me hayan enseñado lo que tengo que aprender. Pero también sé que hay alegría, amor, felicidad...me he propuesto estar en Paz y aceptar las dos caras de la misma moneda.

Estos meses al despertar le he pedido a mi parte sabia que me ayude a eliminar de mi inconsciente todo aquello que me lleva a la negatividad.

Estos meses he tenido mas conciencia acerca de la vida y el respeto a todos los seres vivos.

Estos meses he hecho mía la frase que dice: "Somos lo que comemos"...estoy alimentándome sana y conscientemente y tratando también de que mis hijos coman sano y saludable.

Estos meses una vez mas me he dado cuenta de la importancia del deporte en mi vida. Me enfoca, me relaja, me ayuda, me distrae...me apasiona.

Estos meses he llorado, he reído, he gritado, me he desahogado como hace tiempo no lo hacia...estos meses han sido necesarios para centrarme en mi misma, en mi alrededor, en mi circulo, en mi vida, para mirar con el corazón, para aprender mas de mi misma, de mis limites y mis capacidades, para amarme como soy y amar y aceptar al resto como es.

Estos meses...han sido meses que seguirán siendo meses, pero que los viviré con la intensidad, el amor, la pasión, la entrega, la mirada que se merecen!

Con amor,

Ursula











martes, 11 de noviembre de 2014

Para ti...que nos acompañas



Un tema que surge mucho en los grupos de Thaniyay es que nos quejamos (si, fea palabra pero eso hacemos) de las personas que no han pasado por lo nuestro, que no han tenido que despedir un hijo. Nos quejamos que no saben como acompañarnos, que no saben que decir, nos quejamos también de lo que nos dicen, de como nos miran, de que no nos hablan de nuestros hijos, que actúan como si nada hubiese pasado, nos quejamos de que no nos entienden....nos quejamos de todo!!!!

Yo trato de hacerlos reflexionar diciéndoles que ellos no tienen que entendernos, que no tienen que saber que decir, ni que hacer porque ellos no han pasado por lo nuestro (y ojalá nunca lo pasen). 
No podemos pretender que sepan exactamente que decir ni que hacer....como pueden saberlo???
Y algo que no ayuda tampoco es que la sociedad no esta preparada para hablar de la muerte y menos de la muerte de un hijo. 
No sabemos lidiar con el dolor, no sabemos como acompañar a alguien que está sufriendo, entonces que hacemos? Muchas veces nos alejamos. Y ese alejamiento nosotros lo tomamos como que no les importa, que no les importamos ni nosotros ni nuestro hijo que partió....pero no es así.

Así que acá les dejo algunos consejos a las personas que estén acompañando a alguien que ha perdido un hijo....ojalá les sirva.

  • Abrázanos, no tengas miedo de abrazarnos con fuerza, no nos vamos a romper en mil pedazos, al contrario vas a hacer que esos pedacitos rotos se junten de nuevo.
  • Déjanos llorar, llorar es tan sano como respirar.
  • Si no sabes que decir es mejor que no digas nada, un abrazo en silencio vale mas que mil palabras. 
  • No nos digas cosas como: ahora tienes un ángel en el cielo, Dios sabe porque hace las cosas, el tiempo cura todo, Dios le da sus mejores batallas a sus soldados mas fuertes, tienes que ser fuerte, piensa en tus otros hijos, si lloras no lo dejas ascender, entiendo como te sientes (si no has pasado por esto no lo vas a entender nunca), te acompaño en tu dolor...por favor todas estas cosas no son consuelo para nosotros, no nos gusta escucharlo.
  • Lo que nos puedes decir es la verdad: no sé lo que debes estar sintiendo pero acá estoy para lo que necesites.
  • No nos ignores, si te cruzas con nosotros en la calle, no hagas como que no nos has visto, al contrario acércate y danos un abrazo, dinos que has pensado en nosotros y en nuestro hijo/a.
  • No me juzgues, estamos tratando de encontrarnos nuevamente, de saber quienes somos sin nuestros hijo/a, sobretodo al principio tal vez hagamos o digamos locuras, trata de entendernos sin juzgarnos.
  • Puede que te volvamos loco/a al principio con nuestros cambios de humor y cambio de planes a ultima hora...por favor tennos paciencia.
  • Háblanos de nuestro hijo/a. No pienses que al hablarnos de el/ella nos vas a hacer recordar...nosotros nos acordamos todo el tiempo de nuestro hijo/a que tu lo/la menciones no va a cambiar eso pero si nos va a dar alegría saber que lo/la recuerdas.
  • En las fechas como nuestro cumpleaños, día de la madre, del padre, navidad, sobretodo en el primer año no nos digas feliz día o feliz Navidad en este tiempo para nosotros no es feliz y muchas veces aunque no lo creas lo podemos sentir como una burla...como me pueden decir feliz día? No saben que acabo de perder un hijo/a? Lo que puedes hacer es darnos un gran abrazo en silencio, decir que piensas en nosotros y desearnos un día como mucha paz.
  • Menciona a hijo/a, di su nombre, nos encanta escucharlo. Cuéntanos anécdotas de el/ella, cosas que hacia que recuerdes con amor...eso nos llena el alma.
  • No somos las mismas personas que eramos antes, trata de conocernos nuevamente puede que te gustemos incluso mas que antes.
Son algunos consejos, de hecho hay mas y cada uno de nosotros tiene los suyos ya que todos somos distintos así como nuestras historias.

Pero si hay algo que podemos hacer todos por las personas que nos acompañan en este camino es: hablar! Decir como nos sentimos, lo que nos gusta y disgusta, lo que queremos y no queremos, si no hablamos, si no comunicamos las demás personas no tienen como saber.

Empecemos nosotros por expresarnos.

Con amor,

Ursula


miércoles, 5 de noviembre de 2014

Mi camino...perfecto


Muchas veces no confiamos en el camino, sentimos que el camino nos esta llevando por donde no deberíamos ir, sentimos que el camino no es el correcto porque eso no estaba en nuestros planes...caminamos y solo vemos oscuridad porque vamos caminando mirándonos los pies y no levantamos la mirada para ver la Luz al final del camino. 
No confiamos en que vamos abriendo camino conforme vamos caminando, no confiamos en que nuestro viaje es perfecto, si perfecto, con nuestros dolores, sufrimientos, alegrías...todo es perfecto, solo tenemos que confiar, ,mantener la mirada hacia adelante y abrir los brazos a las nuevas oportunidades que la vida nos va brindando.

Yo veo hoy donde estoy y me parece increíble. Yo confié en mi camino, confié en mi viaje y me ha traído bendiciones maravillosas.
Es increíble como la muerte me dió vida y me ayuda a dar vida a los demás.

Nunca pensé trabajar en lo que trabajo, nunca pensé ser Consejera en Logoterapia y si bien empecé a estudiar para poder tener más herramientas para poder ayudar a los papas en Thaniyay pues hoy también puedo ayudar a todas las personas que pasan por una situación límite. 
Nunca pensé que mi vocación fuera de servicio y de ayuda a los demás pero ahora es lo que le da sentido a mi vida. Es mi misión en esta vida y la siento tan mía que se que no me equivoco al afirmar eso.

El poder ayudar a que las demás personas vean que hay Luz al final del camino no tienen precio, el sentir que puedo ayudarlas a encontrar un sentido o un nuevo sentido a sus vidas suma mucho a la mía. Me hace ser mejor cada día, ser mejor persona, mejor ser humano.

Estoy agradecida a la vida, a la muerte y a Gabriel por haberme puesto en el camino correcto, en mi camino, por haberme permitido levantar mi mirada, confiar en mi travesía y abrir mis brazos a las nuevas oportunidades que el universo me dió.

Estoy agradecida y en Paz!

Con amor,

Ursula