miércoles, 22 de octubre de 2014

Yo me quiero



Algo que veo mucho en Thaniyay y debo reconocer que no solo ahí sino lo veo en mi también es que muchas veces no nos cuidamos y a que me refiero con eso?

A que nos exigimos demasiado, no somos pacientes ni con nosotros ni con nuestro proceso, no somos pacientes con nuestro dolor y le exigimos que se vaya cuando aun no es tiempo.
Deseamos también muchas veces que el tiempo pase rápido para que nos ayude pero no sabemos que el tiempo puede pasar y va a pasar pero si nosotros no lo ayudamos poniendo de nuestra parte el tampoco nos va a ayudar a nosotros.

Últimamente no me he estado cuidando emocionalmente y todos tenemos un limite, nuestro cuerpo llega a un limite al igual que nuestro corazón y nuestra alma....muchas veces así no queramos tenemos que parar y analizar lo que esta sucediendo en nuestra vida, como lo estamos llevando, como lo estamos manejando....hacer un alto y preguntarnos...estoy bien?

Yo hice ese alto y me di cuenta que necesito un break, necesito un espacio para mi, que si bien me doy a los demás y es maravilloso también tengo que pensar en mi...por que yo soy importante no solo para mi sino para mi familia.
Pero ojo no todo lo que nos sucede en la vida desde que nuestros hijos partieron va a tener que ver con ellos y su muerte, no, no es así.
Este espacio, este tiempo, este break no es por algo que yo haya sentido por Gabriel o porque no haya sanado algo...Gabriel es mi hijo maravilloso que lo llevo dentro mio siempre, ya lo acepté, ya lo integré, ya lo volví parte de mi vida para siempre, ahora son otras cosas que requieren de mi atención, yo requiero de mi atención, mis hijos, mi familia.

Démonos también un tiempo para nosotros, no nos exijamos tanto...tengámonos paciencia y amor con nosotros mismos...nosotros somos importantes para nosotros y también para las personas que nos quieren y quieren vernos bien...así que a hacer un alto, a respirar muy profundo y a amarse!

Con amor,

Ursula

jueves, 16 de octubre de 2014

Se vale!

Este diciembre van a ser 4 años que Gabriel partió. 4 años lo tuve conmigo y 4 años no.
El mismo tiempo pero sin embargo no son iguales. A veces siento que fue tan breve el tiempo que estuvo conmigo, me faltaron tantas cosas por vivir con el, le faltaron a el tantas cosas por vivir y a veces siento que el tiempo que estuvo conmigo fue eterno, fue perfecto, que no necesitamos mas, que fue el ideal. A veces pienso también que el tiempo que no ha estado con nosotros ha sido eterno, es eterno y a veces es tan fugaz.

Conversaba el otro día con una amiga que también perdió a su hijo y le pregunté: no te pasa a veces que cuando ves una foto de tu hijo sientes como si todo esto fuera un sueño? No ves a veces una foto de Emilio y le preguntas: de verdad exististe? Fuiste un sueño? Fuiste, eres una realidad? Y me contestó: claro! (entre otras cosas).

Es increíble todo lo que sentimos, lo que no sentimos. Como se mezclan nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestras creencias. Vivimos en un torbellino de emociones y muchas veces estas emociones no son positivas y tendemos a rechazarlas y al rechazarlas lo único que logramos es que regresen con mas fuerza...entonces que hacer?
Validarlas! Validar nuestras emociones, aceptarlas como parte de nuestro proceso. Sentimos rabia? Celos? Envidia? Ira? Odio? Culpa?....y luego encima de sentir esto nos sentimos mal por sentirlas y aparece nuevamente la culpa....esta amiga imaginaria que nos acompaña durante bastante tiempo haciéndonos sentir culpables por ser humanos, por sentir como humanos.

Hace poco publique un pensamiento en Thaniyay que decía, entre otras cosas: Se vale ser humanos! Y sí se vale! Se vale llorar, se vale sentir, se vale querer mandar todo a la mierda, se vale suspirar, se vale gritar, se vale pedir ayuda, se vale tirar las cosas, se vale!!!!!! 

Vivamos nuestro duelo como queramos, hagamos lo que nos hace bien (siempre pensando en lo mejor para nosotros y sin hacernos daño ni a nosotros ni al resto), no tengamos miedo de expresar nuestras emociones y lo que sentimos, no tengamos vergüenza de llorar en público. Mientras más libres nos sintamos con respecto a nuestras emociones un poquito mas llevadero será este camino.

Y recordemos...nada dura para siempre, solo el amor por nuestros hijos!

Ursula 

martes, 7 de octubre de 2014

Necesitamos un abrazo...


Esta semana ha sido un poco complicada para mi.
Mi hijo mayor no se ha estado sintiendo muy bien y eso ha hecho que me de cuenta que no estoy aun preparada para lidiar con las enfermedades.
Siento mucha angustia de saber que mi hijo está enfermo y que algo grave le puede estar pasando. Escucho tantas historias en Thaniyay que tengo miedo de convertirme en una de esas historias y luego me doy cuenta que yo soy una de esas historias también. Que loco como por segundos puedo pensar que a mi no me pasó nada.

Como he estado lidiando con estos sentimientos que me han invadido en estos días? 
Con rabia y me avergüenzo de decirlo pero he sentido mucha rabia, rabia conmigo misma, rabia con la incertidumbre de no saber y lo peor de todo es que he sentido rabia hacia mi hijo por enfermarse y sentirse mal.
Me he dado cuenta que no se como manejar y por mas que he intentado sin éxito despistar a la angustia no he podido. Ha regresado tocándome el pecho y haciendo sentir impotente frente a esta situación que por mas que yo quiera no puedo cambiar.

Hoy mi hijo está mucho mejor (y hemos podido entender que le sucedía) y con su mejoría vino también un poco de paz a mi vida. Ahora ya puedo respirar sin miedo, puedo mirarlo sin miedo, puedo abrazarlo sin miedo. 
Cuando se fue la angustia y el temor a perderlo pude hablar con él sin rabia, pude entenderlo o por lo menos decirle que lo entendía.

Todo se mueve cuando muere un hijo...todo dentro de nosotros se mueve pero el mundo sigue inmóvil. 

Tenemos que lidiar con muchas emociones, situaciones, miedos, angustias que nos es difícil saber como tenemos que actuar y que debemos decir....no pretendo que me entiendan los que no han perdido un hijo pero solo les pido que no me juzguen.

Voy por el buen camino, abriéndome paso al caminar (como dice la canción) y en este camino vamos aprendiendo y encontrándonos con personas que nos ayudan a iluminarlo.

Necesitamos un abrazo, no palabras...un abrazo de esos que te llegan al alma y hacen que todo lo malo desaparezca.

Ursula