domingo, 26 de octubre de 2014

Mis 37!



Hoy cumplo 37 años y quiero celebrarme.

Celebrarme por ser mujer, por ser hija, por ser hermana, por ser amiga, por ser madre, por ser esposa, por ser fuerte, por ser yo!

Miro para atrás y podría ver dolor, perdida, sufrimiento, cosas que se quedaron por hacer, podría ver miedos, inseguridades, cosas que hice mal, cosas que deje de hacer, arrepentimientos....pero NO! 

Hoy yo elijo ver un camino que se fue abriendo conforme fui caminando, quiero ver una vida rica en amor dado y recibido, quiero ver dolor pero con aprendizaje, quiero ver sufrimiento pero con sentido, quiero ver miedos transformados en acciones, quiero ver todo lo que me falta por hacer en vez de lo que no hice. 
Quiero ver a esta persona que a pesar de todo le sigue diciendo SI A LA VIDA!

Amo mi vida como fue, como es y como será.

Agradezco lo vivido porque eso ha hecho la persona que hoy soy. Esta persona que me encanta.
Agradezco los dolores y los malos momentos porque son los mejores maestros y son quienes me abrieron los ojos para ver realmente la vida como es.
Agradezco a mi familia por su amor, su apoyo incondicional, a mis hijos por ser mi razón de vivir, a mi esposo por ser mi gran compañero en este camino de la vida, por ser mi sostén y esos brazos en los cuales puedo refugiarme cuando siento que no puedo más...es ahí donde recargo mis energías. A mis amigas por esas hermanas que elegí.
Soy lo que soy por todo lo vivido, por los errores cometidos y aprendidos y por los no aprendidos también.

Hoy extraño a mi hijo terriblemente pero he aprendido a integrar a mi vida su ausencia, he llegado a aceptar a la muerte como parte de la vida y con esto a que el tuvo que partir antes.

No reniego, no maldigo, no sufro, no pienso en lo injusta que es la vida o en el dolor que me acompaña siempre...hoy entiendo, hoy amo, hoy comprendo, hoy rezo, hoy disfruto, hoy agradezco, hoy abrazo tu ausencia con sabiduría y aceptación.

ESTOY EN PAZ!

Ursula



miércoles, 22 de octubre de 2014

Yo me quiero



Algo que veo mucho en Thaniyay y debo reconocer que no solo ahí sino lo veo en mi también es que muchas veces no nos cuidamos y a que me refiero con eso?

A que nos exigimos demasiado, no somos pacientes ni con nosotros ni con nuestro proceso, no somos pacientes con nuestro dolor y le exigimos que se vaya cuando aun no es tiempo.
Deseamos también muchas veces que el tiempo pase rápido para que nos ayude pero no sabemos que el tiempo puede pasar y va a pasar pero si nosotros no lo ayudamos poniendo de nuestra parte el tampoco nos va a ayudar a nosotros.

Últimamente no me he estado cuidando emocionalmente y todos tenemos un limite, nuestro cuerpo llega a un limite al igual que nuestro corazón y nuestra alma....muchas veces así no queramos tenemos que parar y analizar lo que esta sucediendo en nuestra vida, como lo estamos llevando, como lo estamos manejando....hacer un alto y preguntarnos...estoy bien?

Yo hice ese alto y me di cuenta que necesito un break, necesito un espacio para mi, que si bien me doy a los demás y es maravilloso también tengo que pensar en mi...por que yo soy importante no solo para mi sino para mi familia.
Pero ojo no todo lo que nos sucede en la vida desde que nuestros hijos partieron va a tener que ver con ellos y su muerte, no, no es así.
Este espacio, este tiempo, este break no es por algo que yo haya sentido por Gabriel o porque no haya sanado algo...Gabriel es mi hijo maravilloso que lo llevo dentro mio siempre, ya lo acepté, ya lo integré, ya lo volví parte de mi vida para siempre, ahora son otras cosas que requieren de mi atención, yo requiero de mi atención, mis hijos, mi familia.

Démonos también un tiempo para nosotros, no nos exijamos tanto...tengámonos paciencia y amor con nosotros mismos...nosotros somos importantes para nosotros y también para las personas que nos quieren y quieren vernos bien...así que a hacer un alto, a respirar muy profundo y a amarse!

Con amor,

Ursula

jueves, 16 de octubre de 2014

Se vale!

Este diciembre van a ser 4 años que Gabriel partió. 4 años lo tuve conmigo y 4 años no.
El mismo tiempo pero sin embargo no son iguales. A veces siento que fue tan breve el tiempo que estuvo conmigo, me faltaron tantas cosas por vivir con el, le faltaron a el tantas cosas por vivir y a veces siento que el tiempo que estuvo conmigo fue eterno, fue perfecto, que no necesitamos mas, que fue el ideal. A veces pienso también que el tiempo que no ha estado con nosotros ha sido eterno, es eterno y a veces es tan fugaz.

Conversaba el otro día con una amiga que también perdió a su hijo y le pregunté: no te pasa a veces que cuando ves una foto de tu hijo sientes como si todo esto fuera un sueño? No ves a veces una foto de Emilio y le preguntas: de verdad exististe? Fuiste un sueño? Fuiste, eres una realidad? Y me contestó: claro! (entre otras cosas).

Es increíble todo lo que sentimos, lo que no sentimos. Como se mezclan nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestras creencias. Vivimos en un torbellino de emociones y muchas veces estas emociones no son positivas y tendemos a rechazarlas y al rechazarlas lo único que logramos es que regresen con mas fuerza...entonces que hacer?
Validarlas! Validar nuestras emociones, aceptarlas como parte de nuestro proceso. Sentimos rabia? Celos? Envidia? Ira? Odio? Culpa?....y luego encima de sentir esto nos sentimos mal por sentirlas y aparece nuevamente la culpa....esta amiga imaginaria que nos acompaña durante bastante tiempo haciéndonos sentir culpables por ser humanos, por sentir como humanos.

Hace poco publique un pensamiento en Thaniyay que decía, entre otras cosas: Se vale ser humanos! Y sí se vale! Se vale llorar, se vale sentir, se vale querer mandar todo a la mierda, se vale suspirar, se vale gritar, se vale pedir ayuda, se vale tirar las cosas, se vale!!!!!! 

Vivamos nuestro duelo como queramos, hagamos lo que nos hace bien (siempre pensando en lo mejor para nosotros y sin hacernos daño ni a nosotros ni al resto), no tengamos miedo de expresar nuestras emociones y lo que sentimos, no tengamos vergüenza de llorar en público. Mientras más libres nos sintamos con respecto a nuestras emociones un poquito mas llevadero será este camino.

Y recordemos...nada dura para siempre, solo el amor por nuestros hijos!

Ursula