miércoles, 15 de mayo de 2019

Feliz Aniversario Thaniyay



Hoy Thaniyay cumple 7 años, 7 años de hermosa labor acompañando a todos los padres en duelo y sus familias.

Me acuerdo como si fuera ayer cuando Thaniyay era solo una idea en mi mente.
Gabriel acababa de morir y yo estaba sentada en la cama de mi mamá aun sin poder creer lo que acababa de pasar, mi hijo habia muerto, asi en un segundo ya no lo tenía más conmigo, así en un segundo mi vida había cambiado para siempre. Mi mente aun no terminaba de entender y dentro de toda esa confusión y dolor hubo una fuerza en mi, una luz, una claridad que me dijo en ese momento: hay más, con la muerte no termina la vida, hay mucho más atrás de la muerte de tu hijo.

Busqué ayuda porque sabía que sola no iba a poder, necesitaba estar con otros papás que también habían perdido un hijo y habían vuelto a la vida, habían vuelto a ser felices, yo necesitaba que alguien me diga: si vas a poder ser feliz nuevamente.
Busque y busque y lamentablemente en Perú no encontré ningún tipo de ayuda.
En un viaje que hice unos meses después llegó a mis manos un libro y en este libro hablaban de una Organización Americana que daba apoyo a los padres en duelo, les escribí, me contestaron y me contactaron con una Organización Argentina, les escribí y también me contestaron. Viajé a Buenos Aires, pasé tres días increíbles con ellos y pensé: Esto tiene que haber en Perú, este tipo de ayuda tiene que haber en Perú. Llegué de ese viaje y puse mi alma y mi corazon en crear Thaniyay.

Le comente a una amiga si quería hacer esto conmigo, me dijo que sí pero unas semanas después a su esposo lo trasladaron a Estados Unidos y no pudo seguir en esto conmigo (todo es perfecto).
Primer bache pensé y ahora qué hago? Con quién lo hago? No quiero hacerlo sola, necesito una compañera. Pensé en Milagros, la acababa de conocer por medio de mi hermana, su hijo Roby también había muerto. Fui a a su casa, le conté lo que quería hacer y si queria hacerlo conmigo y me dijo: Claro! Hagámoslo. Y así empezó a nacer Thaniyay. Pensamos en quienes más podían ayudarnos y creamos un lindo equipo que nos ayudó mucho los primeros años.

Nos contactamos con una persona (supuestamente especialista en duelo) para que nos oriente y ella prometió darnos todo un manual de apoyo y también una capacitación a todas las personas del equipo. Un manual que constaba de 10 sesiones en donde en cada sesión se trabajaba un tema. Quedamos encantadas con la idea. Justo en esos días El Comercio (un periódico de Lima) me contactó para hacerme una entrevista y ayudarnos a promover a Thaniyay. En esta entrevista yo hablaba de esta persona (sin mencionar su nombre) de cómo nos iba a apoyar y contaba acerca de la metodología de nuestro apoyo a los padres...basándome en lo que esta persona nos había prometido. Salió la entrevista y nos contactaron muchísimos padres, en dos días ya teníamos los dos grupos de padres, cada grupo con más de 20 padres inscritos. Estábamos nerviosas y con miedo pero confiadas en que para el 15 de mayo ya íbamos a tener el manual y la capacitación e íbamos a estar preparadas para recibir a los más de 40 padres.
Al dia siguiente que salió la entrevista esta persona me llama y me dice que tiene que hablar conmigo. Me citó en su consultorio y molesta me dijo que ella no me había dado autorización para decir lo que dije en la entrevista, que se había dado cuenta que yo no estaba lista para poder llevar un grupo de duelo y que no podía darme el manual y tampoco la capacitación. Le dije que no podía hacerme eso, que ya tenía más de 40 papas incritos confiando en nosotros y esperando recibir ayuda. Me dijo que lo que podía hacer yo era darle los teléfonos de estas personas para que vayan a su grupo de duelo y que yo podía estar ahí como observadora...Que???? En ese momento conteniendo las lágrimas de rabia e impotencia le dije que no, que esos papás habían confiado en mí y en Thaniyay no en ella, yo ya los sentía míos, eran mi responsabilidad y que no se los iba a dar (como si fueran cosas), le dije que muchas gracias pero que yo sola lo iba a hacer. 
Todo el equipo me estaba esperando en casa de una tía para que les cuente cómo había salido la reunión. 
Llegue y llorando les conté lo que acababa de pasar. Todas se quedaron en shock por no decir otra cosa y Milagros recuerdo que dijo: Vamos a hacerlo nosotras, vamos a crear nuestras propias 10 sesiones y así fue.
En 2 semanas trabajamos durísimo para estar listas para recibir a los padres el 15 de mayo. Y muertas de miedo y sin saber si había agua en la piscina, nos lanzamos, nos lanzamos confiando en Gabriel y en Roby y confiando en que todo es perfecto y que esta obra de amor iba a salir adelante a pesar de todo.

Recuerdo esto hoy 7 años después y agradezco todo lo que pasó. Agradezco a esta persona porque fue gracias a ella que Thaniyay nació de nuestros corazones y no del de ella.
Hoy hay Thaniyay en 5 distritos de Lima y en 5 provincias y seguiremos creciendo porque Thaniyay es una cadena de amor hermosa.

7 años, 7 años llevando paz, amor, esperanza, luz, consuelo a muchos hogares, 7 años acompañando a todos estos maravillosos papás que han confiado en nosotros. Gracias! Gracias a ustedes! Gracias por confiar en nosotros, gracias por entregarnos su dolor, su sufrimiento, sus penas para ser transformadas. Gracias!

Gracias a nuestro gran equipo conformado por 12 hermosas y valientes mujeres. Thaniyay no estaría hoy donde está sino fuera por cada una de ustedes. Gracias!

Gracias a nuestros coordinadores de provincia, Gracias por su entrega, por su amor, por su dedicación a Thaniyay.

Gracias a todos los que nos leen y siguen, por ustedes y para ustedes siempre estaremos acá.

Y Gracias a ti mi pequeño Gabriel, Gracias mi niño bonito porque con tu muerte abriste mi vida, Gracias porque me enseñaste que todo se puede si hace desde el amor, Gracias porque sé que no te has ido sino que estas aca juntito a mi por siempre y para siempre!

Feliz Aniversario Thaniyay...que sean muchos más!

Uchi 






lunes, 7 de enero de 2019

Miremos más allá

Que fácil es juzgar, culpar, señalar con el dedo cuando no eres tú la protagonista de la tragedia.

Hace unos días publique un post en donde hablaba acerca de la indiferencia, la falta de empatía, de lo concentrados que estamos solo en nosotros mismos que nos cuesta realmente ver al otro.
Este post recibió muchos comentarios, varios de ellos eran responsabilizando a los padres por la desaparición y muerte del pequeño.

Cada uno es libre de pensar, creer y opinar lo que quiera pero hay que tener cuidado ya que nuestras palabras pueden hacer mucho daño.

No me puedo imaginar (habiendo yo pasado por lo mismo) como se deben estar sintiendo ahorita los padres de este pequeño, lo que deben estar pensando, sintiendo...los "si hubiera" los pueden estar atormentando a cada segundo, la culpa anidando en ellos y encima de todo esto tienen que escuchar, leer lo que las personas (ajenas a ellos) dicen, piensan, opinan acerca de ellos.
Suficiente tienen cargando con su propia culpa, con su propio dolor para encima tener que escuchar que ellos son los responsables de lo que pasó con su hijo, que no lo cuidaron bien, que no son buenos padres...no es suficiente con lo que ya están viviendo?

No conozco a estos padres, no se si son buenos padres o no, no se nada de ellos por eso mismo no puedo opinar y lanzar mi acusación  y decir ellos son los responsables porque son los padres.

Hay que tener cuidado de decir: a mi nunca me pasaría eso, a mis hijos nunca les pasaría eso, yo nunca haría eso.
Los accidentes suceden y le pueden suceder a cualquiera, no porque una madre sea súper cuidadosa quiere decir que sus hijos están libres de que les pase algo, porque no es así.

El mundo necesita más amor, más luz, más compasión, no necesita que nos andemos juzgando, criticando y responsabilizando. Nadie sabe lo de nadie, nadie conoce la historia de nadie por eso tengamos cuidado de ir opinando, criticando y juzgando. 

Dejemos de juzgar, veamos mas allá de lo que nuestros ojos humanos ven, tratemos de ver con nuestra alma con nuestros ojos espirituales y démonos cuenta que hay mucho mas que desconocemos.

Cuando llega nuestro momento de partir no hay nada ni nadie que pueda impedirlo. Es nuestro momento y nos iremos de acuerdo a la forma en que hayamos elegido partir (ojo, esto es lo que yo creo, puedes o no estar de acuerdo conmigo, pero creeme que cuando un hijo se te muere buscas entender más de lo que tu mente humana puede).
Démonos cuenta que todo es perfecto y que el universo se acomoda de tal forma para que pueda suceder lo que tiene que suceder.

Así que no juzguemos, no miremos con ojos acusadores a estos padres ni a nadie.
No señalemos con el dedo ni pensemos que eso nunca nos sucederá a nosotros...si puede sucedernos de mil formas...a mi me sucedió y sigo pensando y siempre pensaré que TODO ES PERFECTO!

Uchi







jueves, 22 de noviembre de 2018

Y ahora que hacemos en Diciembre?


Navidad para los que hemos perdido a alguien muy querido siempre será una fecha en la que la nostalgia nos visitará un rato y tal vez con algunos se quedará a vivir todo el mes.

La música, las luces, la decoración, el ambiente toda está como preparado para ponernos más sensibles para que extrañemos más a esa persona que ya no esta con nosotros físicamente.

Entonces como hacemos para sobrevivir a Diciembre? Como hacemos para que este mes que viene no nos pese tanto y podamos disfrutar de los que si están acá con nosotros?

Les comparto algunos consejos con mucho respeto y amor:


  • Atrévete a decir que NO! Decir No esta bien, es saludable para nuestra salud mental. Las personas cercanas siempre quieren que te sientas mejor, que salgas más, que rías más, pero si eso no te hace bien por ahora...entonces di: No, no gracias y no te sientas culpable por decirlo.

  • Trata de no pensar como te vas a sentir el 24 o 25. La verdad es que no lo sabes y muchas veces se sufre por adelantado. Vive el hoy que es lo único que tenemos. Trata de disfrutar solo el presente y lo que cada día te regala, luego cuando llegue el 24 ya verás que haces pero por ahora...respira el hoy.

  • Escoge a donde asistir. No tienes que ir a todos los desayunos, almuerzos, reuniones. Escoge donde quieres estar y con quienes. Anda a lugares que te hagan bien, comparte con personas que eleven tu energía no que te la quiten.

  • Expresa lo que sientes. Ponle nombre a tus emociones. Que sientes? Sientes rabia, cólera, ira, envidia? Expresa! Deja salir todo lo que tienes dentro así te liberarás y podrás sentirte más ligera.

  • Si quieres llorar, llora. Deja salir esas lágrimas. Las lágrimas tienen el poder de enjugar el alma, de limpiarnos, de liberarnos. Después de llorar generalmente uno se siente más relajado, más libre, más sosegado.

  • No hagas planes para el 24 o 25. De acuerdo a como te sientas ese día decide que hacer. No te fuerces a situaciones en la cuales sabes que no te vas a sentir bien solo por cumplir. 

  • Ten un plan de escape (jajaja) aunque suene a chiste esto es muy importante. Conversa con tu familia acerca de que decir si te provoca salir corriendo de donde están. Es mejor tener algo planeado y que todos estén de acuerdo y digan lo mismo.

  • Puedes la noche de Navidad hacer algo diferente. Salir de la rutina, hacer algo distinto ayuda a no pensar tanto en las Navidades anteriores. Puedes dedicarle un momento especial a tu hijo y/o ser querido. Puedes comprar globos verdes y rojos y soltarlos a las 12 con algún mensajito para esa persona o puedes encender una vela en su nombre. Crea un ritual especial para esa noche que la puedas repetir en las siguientes Navidades. Los rituales nos ayudan a sobrellevar las pérdidas, a disminuir el dolor.

  • Piensa también en los demás, eso es importante. Si tienes otros hijos piensa en ellos. Que les gustaría hacer a ellos? Como les gustaría a ellos pasar esta Navidad? Trata de no pensar solo en ti y en lo que tu sientes y quieres. El pensar en el otro me saca por un momento de donde estoy y me hace olvidar por un instante mi dolor y...eso es bueno! Conversen en familia y lleguen a un acuerdo que les de tranquilidad a todos. 

  • Encuentra un momento para estar a solas, en paz. En este mes que todo parece ir mas rápido date un tiempo para meditar, para respirar profundo, para llenarte de buena energía y así poder seguir caminando. Haz algo que te guste y disfrutes. Date un tiempo solo para ti, Engríete!

  • Dale nuevamente el verdadero sentido a la Navidad. Deja de lado los regalos y el consumismo y deja que la Luz, el Amor y la Esperanza nazcan nuevamente en tu corazón y en tu hogar.

  • Puedes hacer una obra social y hacerla en nombre de tu hijo/ser querido eso le dará aun más sentido.

  • Trata de rodearte de personas que te inspiren, que admires, que quieras. Comparte con personas que te sumen, que te contagien de su energía, de su amor, de su paz.

  • Cultiva el sentido de la gratitud. Esto te ayudará a ser más positiva, a tener un mejor estado de animo, te ayuda a darte cuenta que eres bendecida y que tienes aun muchas cosas por que dar gracias.

Nuestros hijos, nuestros seres queridos están con nosotros siempre y más aun en estas fechas.
Tratemos de disfrutar de este tiempo mágico que solo pasa una vez en el año. Abramos nuestro corazón a la magia de la Navidad y llenémonos de amor, de buena energía, de luces de colores, de bastones de caramelo y galletas dulces.

Con magia, gratitud y mucho amor,

Uchi