lunes, 23 de marzo de 2015

No necesito ser salvada solo porque no creo en lo que tú crees


Cuando Gabriel partió me llené de muchas preguntas, de muchas incertidumbres, me cuestioné muchas cosas, entre ella como ya lo he dicho antes, mi Fe. 

Al querer responder las tantas preguntas que tenía (sabiendo que tal vez no iban a ser contestadas nunca) me embarqué en una búsqueda interior, intima, personal. Busqué tal vez entender que es lo que estaba viviendo, lo que estaba pasando y lo que iba a pasar. Buscaba entender la partida inesperada de Gabriel, buscaba entender la vida más allá de la vida.

Y en esta búsqueda que resultó maravillosa encontré autores extraordinarios, personas de una espiritualidad envidiable, lecturas, diferentes puntos de vista, libros alucinantes pero lo que más encontré fue ESPERANZA!

Mi mirada hacia la muerte cambió totalmente gracias a estas personas, a los libros, a las lecturas que llegaron a mis manos, me abrí hacia esa espiritualidad que todos tenemos, me acerqué a Dios a mi manera y sí tengo que admitirlo me alejé de la Iglesia gobernada por los hombres que a nombre de Dios cometen y dicen atrocidades. Con esto no quiero decir que no crea en Dios, porsupuesto que creo en El y en la Virgen.
El Dios en el que hoy creo es un Dios que es todo amor, que ama incondicionalmente así uno sea hombre, mujer, homosexual, bisexual, transexual, ama a las familias que se aman y que no lastiman así éstas estén conformadas por hombres, mujeres o ambos.
Creo en un Dios bondadoso, no en un Dios castigador que si no vas a misa o te confiesas estas en pecado, creo en un Dios que no cree en el pecado sino en la libertad de elegir y si de arrepentirnos por haber obrado mal.
Creo que un Dios que va a recibir a todos en el cielo sin cerrarle la puerta a nadie por no haber hecho lo que los hombres en Su nombre pedían.
Creo en un Dios que ama a todo ser humano sin importar la religión que ellos profesen, la religión la creó el hombre no Dios.

Hace poco en una entrevista que me hicieron dije que no iba a misa y que creía en Dios a mi manera. A los pocos días recibí un correo de un señor en el que me decía que me iba a quemar en el infierno por hablar así y por estar alejada de Dios...perdón???? Yo respeto y así como yo respeto pido que respeten mi relación con Dios.
Dios es más de lo que nos dicen en la misa del domingo, Dios es amor infinito hacia todo ser vivo, todos somos Dios porque todos tenemos ese Amor y esa Luz dentro de nosotros.

También hace poco en una reunión compartí un poco mis creencias, en lo que creo ahora, en lo que pasa cuando uno muere o lo que pasa antes de nacer, como todos estamos conectados y nos ayudamos mutuamente para seguir evolucionando como almas.
Hace poco me enteré que una persona muy religiosa que estaba en esa reunión le dijo a una amiga: Pobre Úrsula está perdida, tenemos que salvarla...que que????

Necesito ser salvada porque no creo en lo que tú crees? Necesito ser salvada porque no voy a misa, ni me confieso pero si voy al santísimo y me acerco a Dios todas las noches a mi manera? 

Las personas que nos estamos abriendo a la espiritualidad que ojo no tiene nada que ver con religiosidad no necesitamos ser salvadas!

Así como yo te respeto, respétame tú también.

Gracias,

Ursula


lunes, 16 de marzo de 2015

Tus 9!

El lunes fue cumpleaños de Gabriel. Cumplió 9 años. Es raro que diga que cumplió 9 años porque cuando me preguntan su edad siempre digo 4 (la edad en la que partió) nunca digo 9 que es la edad que tendría. Pero bueno como algunas cosas prefiero no profundizar y simplemente aceptarlo como es.

Mi hijo cumplió 9 años y lo celebré como siempre lo he hecho desde que partió. 

Días antes ya sentía esa conocida tristeza tratando de entrar en mi vida pero preferí no hacerle caso, no sirve de nada angustiarse o entristecerse por una fecha que aún no llega. Traté de vivir el día a día sin pensar en cómo iba a estar el 9. 
Y pasaron los días y con ellos mi angustia por saber.

El 9 me levanté tranquila, en paz...con mi hijo en mi mente a cada segundo. Sí tengo reconocer que me sentía un poco triste.
Ese día no tenía que trabajar así que en la mañana fui a tomar un café con una amiga...me distraje, me reí, la pasé bien. Gracias Claudita!

Almorcé con Juanjo, mi mami y mi hija.
Decidimos comprarle a Gabriel globos con helio, 9 globitos amarillos.
Recogimos a Cristobal del colegio y fuimos a Jardines de la paz.
Ahí los 4, le dijimos algunas cosas a Gabriel, no a su tumba sino al aire...y le tiramos los globos, Leia preguntaba: mami  se van donde Gabriel? Si amor se van donde Gabriel y una punzada de tristeza infinita inundó mi corazón.


 Luego en la noche le celebramos con la familia. Mis papas, mis suegros, mi hermana, mi cuñada y mis tías.
Algo muy íntimo, en familia, así lo hemos hecho desde que partió  y lo seguiré haciendo mientras tenga vida. 
Yo tengo 3 hijos y a los 3 les celebró el día que nacieron. 
Que Gabriel ya no esté físicamente no significa que dejó de ser mi hijo, él es mi hijo y lo será siempre! Y así como le celebro a sus hermanos su cumpleaños pues también se lo celebro a Gabriel. 

Estuvimos juntos y recordamos ese día en especial a mi chiquito.
Mi tía que es una artista pinto una piedras con el número favorito de Gabriel 1408, quedaron hermosas y todos se llevaron una de recuerdo. (Acá pueden leer el post donde explico de lo su numero favorito 1408 http://meganeelcielo.blogspot.com/2012/02/1-4-0-8.html )


 A mi particularmente me trae mucha paz hacerlo y me siento bien felizmente Juanjo también.

Es un día especial, el día que Gabriel llego a este mundo y eso se tiene que celebrar.



"No lloro tu muerte...CELEBRO TU VIDA!"



lunes, 2 de marzo de 2015

No son un elefante blanco


No convirtamos a nuestros hijos en el elefante blanco del que nadie habla.
Ese elefante blanco enorme que está en medio de la sala, que todos vemos, sentimos pero del que nadie habla.

Podemos pensar que nunca nos va a pasar...como no vamos a hablar de nuestro hijo/a? Pero nos pasa.

Y nos pasa cuando tenemos miedo de expresar lo que sentimos, nos pasa cuando no queremos rompernos en mil pedazos, nos pasa cuando por amor al otro, por no hacerlo sufrir o llorar nos guardamos eso que queremos compartir.

A mí me ha pasado...no una vez sino varias. 
He sentido la necesidad de hablar de Gabriel, de algo que recordé que el hizo o dijo, de cómo me siento con respecto a su partida a su ausencia presente, tal vez porque tuve un mal día, tal vez simplemente quería compartir algo de mi hijo y no lo hice...por qué?
Por pensar que tal vez nadie quiere escucharme, por pensar que nadie va a entenderme, por temor a si se lo decía a Juanjo lo iba a poner triste y no quería eso entonces me lo guardaba y no hablaba de mi hijo y por un tiempo lo convertí en un elefante blanco en medio de mi sala.

Pero un día dije basta! Ya no! Mi hijo es presente no pasado y si son presente tenemos que hablar de él, tenemos que hablar de lo que sentimos con respecto a su partida, lo que nos hace sentir, las emociones que genera, lo que se mueve dentro de nosotros. 

Hablemos de nuestros hijos siempre, no los convirtamos en pasado, no los convirtamos en ese elefante blanco por temor, por los demás, por no querer llorar.

Nuestros hijos son presente y siguen formando parte de nuestra vida y lo harán siempre, hablemos de ellos sin temor, sin dolor, sin pena. Hablemos de ellos con amor, con alegría, con esperanza…hablemos de ellos en presente!